Infome especial

Barrio Fiske Menuco, entre las carencias y el autogobierno

Referentes de asambleas luchan por los vecinos. Punteros se disputan el territorio, pero no pueden marcar supremacía. Mientras, unas 1500 familias reclaman condiciones dignas.

Por Ariel Boffelli

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)

“Que alguien le diga al Intendente”, grita, entre risas, un vecino que maneja un viejo Renault 12 blanco y agita su mano por la ventanilla. “Que alguien le diga a Martín que me preste la 4 x 4”. Lo grita mientras cruza la laguna desde hace más de una semana, en la intersección de las calles Pública y Ushuaia. La tormenta en General Roca sucedió hace varios días, pero el agua continúa estancada. La brisa esparce el olor a barro, pero el sol del mediodía no alcanza para reducir el agua que sumerge las cuatro esquinas.

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)

Fiske Menuco, a la vera de la barda norte de Roca, es un barrio formado por una ocupación, hijo de las necesidades y las carencias. Es también un barrio que ningún puntero político puede controlar. Los vecinos sólo pueden conseguir algo para subsistir, si están organizados y tienen alguien conocidos en el Municipio o en la Provincia. En total, casi 1500 familias conviven en el terreno tomado hace 14 años, cuando Carlos Soria asumió el poder local.

Desde que nació como toma, en julio del 2003, el conjunto de casas bajas, varias de ladrillos y otras de chapa, madera y polietileno, es un desafío para las agrupaciones y partidos políticos que trabajan en el territorio. El Peronismo, Juntos Somos Río Negro, lo que quedó del aparato radical y espacios de Izquierda, convergen en el mismo punto y se disputan un lugar. Otros grupos trabajan, fuera de cualquier estructura partidaria, para obtener lo que se necesita. Hasta La Poderosa, el colectivo que publica la reconocida revista La Garganta Poderosa, tiene su base de trabajo en Fiske.

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)

Uno de los miembros de La Poderosa explica a En estos días, que el barrio intenta “pelear por sus cosas”. Así, resalta como máximo logro, que a través de una negociación cerraron el 2016 con la promesa de que se empiece a desplegar una red de gas. La última edición de La Garganta describe (página 17 de la publicación número 65) un compromiso del ministro de Obras Públicas rionegrino, Carlos Valeri, de que este año se licitará la obra. “Así empezará el real cambio para nosotros”, remarca. Agua potable (algo empezó a gestionarse) y cloacas, serían parte del “sueño”. En cuanto a la energía, algunos postes están instalados para darle iluminación pero ninguno, a diferencia de los que se observan en la avenida Libertador, están pintados con el color azul Francia que distingue a la gestión Soria.

- Así es siempre, todo inundado, después de una lluvia grande -cuenta David, uno de los vecinos que se presenta, casi siempre, cuando se desarrollan las asambleas-. Lo peor es la humedad en las casas. Es muy difícil olvidarse del olor.

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)

El aire húmedo se puede sentir, parece el de una laguna. El asfalto es un lujo que no existe en Fiske Menuco. “Acá, el Estado no se mete”, insiste David. Desde que se paró a mostrar el depósito de un líquido rojizo que se formó tras la intensa lluvia, los que pasan por el sendero de la esquina, se paran y lo saludan. “Qué hacés, David. Linda pileta te compraste”. El saludo se repite dos veces, hasta que se pone serio. El cambio de semblante se explica en las necesidades, esas que nunca fueron satisfechas por la disputa territorial.

Legal

Los terrenos de Fiske Menuco pertenecen al Estado nacional. Desde el inicio, cuando se lo había denominado “Hijos de la 250” -por su cercanía al histórico barrio con ese nombre-, Carlos Soria intentó negociar con la Nación la regularización dominial. Así lo advierten fuentes de la Municipalidad, consultadas por En Estos días. Hoy, reconocen, las gestiones están cajoneadas. “Con el kirchnerismo fue una cosa, ahora (con Cambiemos) es muy difícil”, insiste un vocero de la comuna. Algunos vecinos afirman que tienen papeles que les garantiza respaldo para la regularización. “Es una tenencia precaria”, admiten cuando se les pregunta.

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)

Sobre los punteros, que “fracasaron” en varias oportunidades, relatan desde La Poderosa, varios rumores se expanden en Fiske. “Siempre se dicen muchas cosas, pero algunas son sólo rumores”, recuerdan desde el colectivo social. A los “personajes que Roca conoce desde hace años”, insisten, se les sumaron militantes de Izquierda, referenciados en el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL).

El FOL, que había arengado hace 15 días una movilización hasta el Municipio para exigir empleo, fue criticado por la Secretaria de Desarrollo Social, Marta Cajarabilla. “Es evidente la intencionalidad política”, dijo la funcionaria roquense sobre la organización. “Son buenos pibes, respetamos su trabajo, pero vienen y le hablan a la gente de marxismo y la gente tiene hambre”, cuentan los vecinos.

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)

Por las calles del barrio conviven militantes el FOL, La Poderosa, punteros municipales, del “albertismo” de Juntos Somos Río Negro, y también radicales,

En esa constante usina de organización, la posibilidad de ampliar el reclamo es latente. Según comentaron a En estos días, referentes de otros barrios piensan aglutinar los planteos que podrían fortalecer una mesa interbarrial con Alta Barda, Aeroclub, Barrio Malvinas, Barrio Nuevo, Buenos Aires Chico y Villa Obrera.

Aunque lo disperso de la disputa territorial, complote contra la posibilidad de llegar a las soluciones necesarias, la unión -lo saben muy bien- hace la fuerza.

(foto Carlos Mir - Patagonia Fotopress)