# DOS LADOS DEL MOSTRADOR

Funcionaria de Discapacidad pide tierras municipales para la asociación que dirige

Martínez Infante vuelve al centro de las miradas por una posible incompatibilidad. Con sus influencias como funcionaria, gestiona tierras fiscales para la asociación privada que conduce.

21/09/2017
Bariloche

Ana Martínez Infante (foto Facebook)

 

Quedó al descubierto un nuevo posible caso de tráfico de influencias e incompatibilidad en el Gobierno de Gennuso. La Coordinadora de Discapacidad en la Dirección de Gestión para Personas con Discapacidad dependiente de la Jefatura de Gabinete, Ana Martínez Infante, ya había sido señalada por violentar la ordenanza de Ética Pública debido a la relación familiar con su hermano, el concejal oficialista, Andrés Martínez Infante. Pero la investigación por esa incompatibilidad fue frenada por el oficialismo en el Tribunal de Contralor.

Ahora se evidenció otro caso, aún más grave: Martínez Infante está gestionando la cesión en comodato de un predio, para instalar una institución, de la cual es directora. Se trata de la asociación Esperanza, que trabaja con personas con discapacidad.

Referentes de la entidad están gestionando ante el Concejo Municipal -donde en una última instancia el hermano de la directora de Esperanza, en su rol del concejal, debería votar la iniciativa-, para plantear la necesidad de retomar un comodato de tierras con el objetivo de construir su propia sede. Y En estos días pudo confirmar que la funcionaria del Ejecutivo es, a la vez, la Directora de la entidad.

Lo cierto es que Esperanza ya cuenta con un espacio para sus actividades. La entidad funciona desde 1996 en un SUM del barrio 204 Viviendas del IPPV, y posteriormente, en 2003, obtuvo tierras del municipio en comodato para construir su futura sede.

Reunión de integrantes de Esperanza con el Concejo (foto gentileza)

Sin embargo ese comodato se cayó “ante la imposibilidad de cumplimentar -por responsabilidades propias y ajenas- las exigencias establecidas en la ordenanza”. Puntualmente, la entidad se había comprometido a demostrar factibilidad técnica y financiera para construir, en un plazo de cinco años, y no lo hizo. Ahora, Esperanza retomó las gestiones para lograr un nuevo aporte estatal.

En rigor, hoy son 11 los usuarios que asisten a la asociación -la mayoría hijos de los miembros de la Comisión de la entidad-, por lo que el espacio en el que funciona actualmente resulta suficiente. No obstante ello, la Comisión plantea la necesidad de construir un Centro Educativo Terapéutico, a imagen y semejanza del Instituto Arrayán, que hace algunos años dirigiera la misma Martínez Infante en sociedad con la hoy Concejal Viviana Gelain.

No sólo Martínez Infante estaría incurriendo en una posible incompatibilidad en caso de otorgarse el terreno. Otros trabajadores del Municipio, también se desempeñan en Esperanza, lo cual los ubica de los dos lados del mostrador de los posibles beneficios estatales. Tal es el caso de Alejandra Schnébelli, Coordinadora de Esperanza, y al mismo tiempo, Subsecretaria de Desarrollo Social Municipal.

En tanto, la Inspectora Municipal Liliana Castro trabaja en la entidad privada como asistente social, y al mismo tiempo, por su puesto en la comuna se encarga de fiscalizar instituciones -como Esperanza- para el otorgamiento de habilitaciones municipales.

Las gestiones para la obtención de las tierras en comodato están avanzadas. Las autoridades de Esperanza, como se mencionó, participaron de una reunión de la Comisión de Obras Públicas, junto a la presidenta del Instituto Municipal de la Tierra y la Vivienda para el Hábitat Social, Laura Zanoni, para exponer la situación y la necesidad de obtener nuevamente tierras.

Los concejales acordaron trabajar en un proyecto de ordenanza que permita restablecer el comodato, mientras que Zanoni informó las acciones que se impulsarán para garantizar la accesibilidad y la seguridad en el predio.