# DÓNDE ESTÁ SANTAIGO MALDONADO

Lleral fue a la comunidad y tomó testimonio a los testigos de la represión de Gendarmería

A diferencia de su antecesor, se acercó para conversar con testigos clave de la desaparición de Santiago. Confianza de la familia.

05/10/2017

(Foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

El juez federal de Esquel Guido Otranto, recusado de la causa que investiga la desaparición forzada de Santiago Maldonado, había dicho que no fue en 40 días a la comunidad mapuche Resistencia Cushamen porque le daba “miedo”.

Y cuando fue, lo hizo junto a 400 policías federales fuertemente pertrechados, un helicóptero y decenas de móviles. Se sintió más protegido e hizo detener a una mujer mapuche que lo increpaba, a la que esposaron con precintos por su presunta peligrosidad.

En la misma pasada, mandó a los policías a una violenta incursión en la comunidad contigua de Vuelta del Río, que rompieron puertas y maltrataron a sus habitantes preguntándoles dónde estaba Maldonado.

En apenas 12 días desde que asumió el caso, su reemplazante Gustavo Lleral fue ya dos veces a la Pu Lof, sin custodia alguna, acompañado por sus colaboradores, naturalmente sin armas, y fueron recibidos con respeto por los mapuches, pese a que tienen un fuerte malestar con la justicia por culpa de Otranto.

(Foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

El sábado pasado lo hizo más informalmente, para sentar las bases de una nueva relación. Y este miércoles 4 de octubre, junto a dos secretarios y un escribiente, para avanzar en una intensa negociación y lograr las declaraciones de dos integrantes de la comunidad, que fueron testigos del operativo de Gendarmería del primero de agosto en el que desapareció Santiago Maldonado.

A juzgar por lo sucedido, los funcionarios no corrieron ningún riesgo. Dialogaron durante más de dos horas con Andrea Millañanco, pareja del lonko de la comunidad Facundo Jones Huala, y Elizabeth Loncopán, entre otros.

Como llovía torrencialmente la reunión fue en la Guardia de la comunidad, un muy modesto techo con una pared de madera y un frente de tela, con un fogón adentro, y compartiendo los mates cebados por las dos partes.

Así, sin tiros, torturas ni amenazas, Lleral logró que declaren formalmente dos jóvenes mapuches que ni siquiera se habían acercado al juzgado cuando lo hicieron Millañanco, Soraya Maicoño y Fernando Santana para hablar con Otranto y resultar despreciados en operaciones de Clarín y La Nación, que de sus extensos testimonios recortaron menos de un minuto para instalar una de las tantas mentiras dictadas desde el Ministerio de Seguridad que dirige Patricia Maldonado.

(Foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Además de buscar inculparlos en cada diligencia que daba, Otranto tiene también la causa del corte de ruta desalojado por Gendarmería a las 3 de la madrugada del día de la desaparición de Maldonado, y los mapuches temían que también por esa cuestión el luego recusado buscara imputarles un delito.

La misma fiscal, otra actitud

También llamó la atención que la fiscal Silvina Ávila -muy cuestionada por su generosa protección de los gendarmes en las testimoniales- recibiera este miércoles por primera vez a Sergio Maldonado, su esposa Andrea Antico, y la abogada de la familia Verónica Heredia.

Pese a que salieron decepcionados por la falta de avances en la investigación, los familiares de Maldonado obtuvieron mucha información nueva del caso para analizar en detalle.