Gennuso en su momento más difícil

Ya le renunció un gabinete completo y no encuentra reemplazantes. Los concejales albertistas le marcan la cancha y se tensiona la relación. Macri fue a la Justicia contra la "Ecotasa" y lo dejó solo en su disputa contra el sector empresarial turístico. Cayó la recaudación y se ahonda la crisis financiera. Cuando la hegemonía no resuelve los problemas de gestión.

29/10/2017
Bariloche
Santiago Rey

(foto archivo PatagoniaFotoPress)

No pasaron dos años desde que Gustavo Gennuso asumió la Intendencia de Bariloche con una tranquilizadora mayoría en el Concejo Municipal y el Tribunal de Contralor. Su buena relación con el sector empresarial -al que coqueteó durante la campaña electoral-, y su perfil "popular" construido durante su gestión al frente de la Fundación Gente Nueva, le auguraban paz social y liderazgo.

Sin embargo, no pasaron dos años y Gennuso atraviesa hoy su momento más complejo al frente del Municipio.

Al margen de las especulaciones sobre su futuro alineamiento electoral, los datos duros de las alianzas políticas y de la gestión preocupan en el Centro Cívico.

Cuando En estos días visibilizó la existencia de una estructura de recaudación paralela en el Ejecutivo, los concejales oficialistas tomaron nota de la exposición a la que se verían sometidos, en caso que no se frene al "gestor" Ariel Kuiyan. Y enviaron señales inequívocas a Gennuso para que exija al por entonces todo poderoso Jefe de Gabinete, Pablo Chamatrópulos, que ponga límites a ese sistema para-estatal de generación de ingresos.

Gennuso desoyó los pedidos, y recién accionó cuando desde el Poder Judicial llegaron gestos sobre el posible avance de una investigación penal. El Intendente también había recibido críticas de los empresarios, a quienes en los últimos meses requirió préstamos -adelantos de TISH- para poder pagar los sueldos. Entonces sí, decidió recortar el poder de Chamatrópulos.

Concejales

El Presidente del Concejo, Diego Benítez, vio entonces la posibilidad de acumular algo de poder político e intentó instalar que la decisión de Gennuso tuvo como explicación la presión ejercida desde el bloque oficialista en el Deliberante. Pura pose.

Diego Benítez, Presidente del Concejo (foto gentileza Concejo Municipal)

El real distanciaminto entre albertistas y gennusistas dentro de la alianza Juntos Somos Bariloche, tiene su explicación en el resultado electoral de las legislativas y en la proyección hacia 2019: el tercer lugar de los candidatos de Juntos Somos Río Negro en la ciudad, provocaron una interferencia entre el Gobernador y el Intendente.

En el Gobierno provincial observan que el fenómeno electoral que significó Gennuso en 2015, ya se diluyó. Y que la calidad de la gestión no augura un crecimiento de cara a los comicios generales dentro de dos años. Fuentes con acceso al despacho gubernamental en Viedma confiaron a En estos días que la señal de Weretilneck a sus seguidores en Bariloche es inequívoca: "Márquenle la cancha a Gennuso".

Y el bloque respondió rechazando los leoninos términos del acuerdo entre el Ejecutivo y la empresa Fly Bondi. También es importante recordar que fue este medio el que difundió por primera vez la letra chica de ese contrato. Hasta ese momento, los concejales sólo eran espectadores.

Si la intención de Gennuso era surfear los problemas sobre la ola amarilla que recorre el país, también en ese espacio encontrará límites. El primero, de gestión. Mauricio Macri le anticipó durante el mes de agosto que rechaza la implementación de tributos directos como la Tasa al Turista. Y después de ganar las elecciones legislativas fue más allá y recurrió a la Corte Suprema de Justicia para que se expida sobre la posible "inconstitucionalidad" de ese impuesto.

El otro límite es político. Gennuso tiene pocos aliados en la Casa Rosada. Apenas en las terceras líneas encuentra a entusiastas de un pase de Pueblo -el partido vecinal que creó el Intendente- a Cambiemos.

Además, el resultado electoral alienta a la alianza entre el PRO y la UCR a buscar la intendencia con un candidato propio.

Gabinete y sueldos

Mientras todo esto sucede, siguen renunciando funcionarios. Ya suman doce desde el inicio de gestión. Un gabinete y medio completo. Gennuso no encuentra reemplazantes que quieran asumir la responsabilidad, y recurre a enroques o crea cargos ad hoc.

A la casi segura salida del titular de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Milano, podrían sumarse la del subsecretario de Medio Ambiente, Carlos Beros, y la decisión de Diego Breide de no continuar con el interinato al frente de Hacienda.

Por si fuera poco, peligra el pago en término de los sueldos del personal político. La caída en la recaudación -la baja temporada para la TISH- complica el pago de salarios. De la masa de 54 millones de pesos mensuales netos -sin los aportes- que debe desembolzar el Municipio, unos 5,5 corresponden a la planta política. El Ejecutivo ya diagramó un esquema de pago desdoblado, en caso que, esta semana, los fondos no alcancen para todos.

Con este panorama, queda claro que las mayorías, y aún las hegemonías -como el poder que ostentó Gennuso al inicio de su gestión-, no son garantía de éxito. Por el contrario, a veces generan un microclima que no permite ver más allá de los elogios del entorno inmediato.