# REPRESIÓN EN MASCARDI

Fin del discurso hegemónico en el Gobierno Provincial

La muerte de Rafael Nahuel desnudó profundas grietas en el partido de gobierno. Mientras el Vice Gobernador Pedro Pesatti, y la secretaria de DDHH, Laura Méndez, repudiaron la represión, el gobernador Alberto Weretilneck insiste con la RAM y la justifica.

27/11/2017
Río Negro

Los días de concordancia plena en el gobierno provincial ya pasaron. La muerte de Rafael Nahuel remueve el trasfondo ideológico y divide aguas. Comprobado que en el mutismo obstinado no hay herramienta, Gobernador y Vice, no sin visible fastidio el primero, tuvieron que dar la cara. Por aquí no se pasa agachado.

El ministro de Seguridad, Gastón Pérez Estevan, también se esconde en el silencio: parece que unas veces sí, otras no, Villa Mascardi es Río Negro.

El primero en comparecer fue el gobernador Alberto Weretilneck. Formuló declaraciones a Radio Mitre, y sin perder de vista el escenario político en el que se encuentra, le dedicó otro gesto desembozado al gobierno de Macri: "La RAM es un grupo violento”, dijo.” No hay ningún tipo de negociación posible, el diálogo no les interesa".

Dicho esto sin que hasta el momento nadie haya comprobado la existencia de armas, más que palos y piedras, en la Lof de Mascardi, ni del tan mentado grupo RAM (diseñado tan a medida del gobierno nacional) más que las declaraciones de un fiscal de Neuquén a este medio, que dijo haber dado con la conexión local y exhibió por todo trofeo unas escopetas viejas y en desuso tras una serie de allanamientos en el Alto Valle.

Las palabras de Weretilneck se dieron cuando ya todas las versiones indicaban que la represión fue con balas de plomo mientras la gente huía, y era casi certeza que a Rafael Nahuel lo habían asesinado por la espalda.

"No hemos tenido episodios de ocupación de tierras de estas características", dijo Weretilneck. "Nunca hubo en parques nacionales ningún reclamo al respecto, ni un expediente administrativo o judicial", remarcó.

En 2008 la familia Maliqueo ocupó tierras en el valle del Challhuaco en demanda de 625 hectáreas que consideraban ancestrales, y el mismo año se instaló la Lof Inkaial Wal Mapu Meu, río Ñirihuau arriba, por citar dos ejemplos. Actuó la justicia y hubo un expediente administrativo en Parques Nacionales.

También hubo diálogo. Lo que no hubo fue represión y muerte. Pero los tiempos políticos han cambiado y Weretilneck se apura en acompañarlos.

"Una cosa es la comunidad del pueblo mapuche”, insistió el gobernador, “reconocida por el Consejo de Desarrollo Indígena, que tiene voz en el presupuesto de la provincia, escuelas bilingües. Y otra cosa es este grupo que no le interesa el diálogo, que pone en discusión al Estado argentino y al sentido de la propiedad y utiliza la violencia", confirmó, poniendo el derecho a la propiedad por encima de los Derechos Humanos.

Sin embargo ni el Consejo de Educación a cargo de Mónica Silva, tras la mención de las escuelas bilingües, ni la Municipalidad de Bariloche definida por Carta Orgánica “Estado bilingüe e intercultural” que reconoce la preexistencia del pueblo mapuche en la región, ni el bloque de legisladores o concejales barilochenses por el oficialismo, se han manifestado sobre la muerte del joven Nahuel.

El domingo el conflicto se aplacó, hablando, pero a Rafael ya lo habían matado.

Al final Weretilneck reconoció: “El detalle no le puedo decir porque no lo conozco”.

Discrepó diplomáticamente el Vice gobernador, Pedro Pesatti, a través de su cuenta personal de Facebook. Escribió, tomando distancia: “La muerte de Rafael Nahuel me resulta incomprensible. No puedo aceptarla”.

Y luego agregó, “No creo en la violencia. Hay que tirar bien lejos todas las armas. Las armas de fuego y las armas del lenguaje porque en la violencia verbal está el germen de la violencia que mata. Con violencia no hay diálogo fecundo... Y sin diálogo fecundo sucede lo que terminó costando una vida”.

Son dos miradas que no confluyen, una observando de soslayo cuanto se señala desde el gobierno nacional; la otra (serán prioridades) más humana.

También el obispo local asumió una actitud que confronta con los dichos de Weretilneck. A través de un comunicado de prensa, el obispo, Juan José Chaparro, lamentó “profundamente la muerte de Rafael Nahuel, de la Comunidad Lafken Wincul, por lo que sabemos hasta ahora, fruto del accionar de las Fuerzas Federales, en un operativo ordenado y supervisado por el Juzgado Federal de Bariloche”

Discrepó porque reconoció la muerte de Rafael a manos de las fuerzas de seguridad del Estado, y efectuó un llamado “a las autoridades, para que instauren canales de diálogo para resolver las cuestiones relativas a los reclamos de los pueblos originarios”.

Reconoció además el pleno derecho de las comunidades indígenas a la tierra  bajo el amparo de la Ley 26.160, cuya vigencia fue prorrogada días atrás por el Gobierno Nacional.

También se conoció el texto que junto a otros dieciséis ministros y secretarios de Derechos Humanos, de distintas provincias, firmó por el gobierno de Río Negro Laura Méndez, como secretaria a cargo del área.

Los funcionarios consideraron gravísimos los hechos de “represión de fuerzas federales, esta vez en la zona del lago Mascardi- provincia de Rio Negro-, contra una comunidad Mapuche”, que culminaron con la muerte de Rafael Nahuel.

Repudiaron además el “actuar represivo, cada vez más frecuente, de las fuerzas de seguridad nacionales, especialmente contra comunidades mapuches”.

A continuación reclamaron la intervención del secretario de DDHH de la Nación, Claudio Avruj, a quien solicitaron el cese de la represión, el esclarecimiento de lo ocurrido en la Lof del lago Mascardi, y exigieron “proteger y brindar garantías a la comunidad Mapuche, víctima de la represión, especialmente en lo concerniente a la integridad física y la atención medica de los miembros de la misma”.

“Finalmente”, concluye el comunicado “esperamos el pronto actuar de la Justicia y condenamos el protocolo de intervención de las fuerzas de Seguridad Nacionales, avalado y ejecutado por las Autoridades políticas del Ministerio de Seguridad, principalmente la Ministra Bullrich, que es lesivo de los derechos y garantías consagrados en la Constitución Nacional, más cercano a un estado policial que democrático y republicano”.

Por último, consultada por En Estos Días, se expresó la legisladora Mariana Domínguez (JSRN) apartándose en solitario de los dichos del gobernador, dijo:

“Lo ocurrido en Mascardi es un atropello sin límites a la libertad en democracia, vulnerando los derechos individuales. La desproporción entre el presunto delito y el operativo fue descomunal”, agregó, y para concluir, “no hay justificativo de parte de las fuerzas de seguridad que sirva para ocultar esta cacería. Desde el Gobierno Nacional se está reprimiendo sistemáticamente y con alevosía”, aseveró.

La única voz disonante en el coro oficial termina siendo la del propio gobernador Alberto Weretilneck, quien ya no consigue cerrar filas puertas adentro de su propio gobierno, cuanto más juega al juego de la seducción política, alineándose por completo al gobierno de Mauricio Macri.