Otra vez respaldaron a las fuerzas de seguridad tras el asesinato de un joven

Al igual que en 2010, cuando mataron a tres adolescentes en una brutal represión, este miércoles cerca de 150 personas brindaron su apoyo a las fuerzas de seguridad que balearon a Rafael Nahuel.

29/11/2017
Bariloche

Empresarios marcharon en apoyo a la represión en Mascardi

Hace 7 años, el Cabo Colombil fusiló por la espalda a Diego Bonefoi (15 años). En la represión posterior, perdieron la vida Nicolás Carrasco (16) y Sergio Cárdenas (27). Sólo tres días después, y con la ciudad aún convulsionada, unas 2500 personas se concentraron en el Centro Cívico para manifestar su apoyo a los uniformados, coreando “Polis sí, chorros no” al paso de los patrulleros. 

Este miércoles, a cuatro días del asesinato del joven de 21 años Rafael Nahuel en la represión de Prefectura contra la comunidad Lafken Winkul Mapu, un grupo volvió a manifestarse para “apoyar a nuestras fuerzas de seguridad”.

Al igual que en el 2010, no hubo una convocatoria formal, pero algunos manifestantes atribuyeron la iniciativa a la Cámara de Comercio. En esta ocasión, la concentración fue significativamente menor y no participaron funcionarios (como el concejal Andrés Martínez Infante o el subsecretario de Hacienda, Diego Breide, quienes sí estuvieron en aquella oportunidad). Si estuvo presente el sector empresarial, con Mariano de Miguel y Alberto Del Giúdice, y el ex secretario de Obras Públicas de Alberto Icare, Juan Carlos Álvarez.

Gritos e insultos en la marcha empresarial

Tanto en la convocatoria, como en la apropiación de los símbolos (con banderas argentinas y la entonación del himno) se buscó dotar a la movilización de un espíritu patriótico y, tal vez, construir al adversario: “En repudio a las pretensiones de los mapuches por ocupaciones de los territorios Argentinos”, convocaron, reforzando la idea de que este pueblo preexistente a los estados nacionales es, en realidad, extranjero.

La concentración coincidió en tiempo y espacio con la anunciada por la CTA. Y si bien el grupo que apoyaba el accionar de las fuerzas decidió retirarse –custodiado por la Policía- y marchar por calle Mitre, se produjo un tenso intercambio de consignas y agravios, sin registrarse incidentes.