Destituyen a funcionaria judicial por mal desempeño de sus funciones

El Consejo de la Magistratura por unanimidad resolvió destituir a la abogada Mariela Taboada. Su designación había sido impulsada por Juntos Somos Río Negro.

30/11/2017
Bariloche

Lectura de la sentencia (foto gentileza Poder Judicial)

Mariela Taboada fue destituida de su cargo de Secretaria Judicial, por “mal desempeño de sus funciones”. Así lo resolvió el Consejo de la Magistratura de Río Negro. Además definió su inhabilitación por el término de cinco años para ocupar otro cargo judicial.

Taboada llegó a juicio político luego de la realización de un sumario habilitado por el Consejo de la Magistratura y cuya instructora fue la Jueza del STJ, Dra. Liliana Laura Piccinini.

Los hechos que se le imputaron fueron siete: Trato inapropiado para con el Juez Subrogante Dr. Martín Arroyo; trato inadecuado, reiterado y discriminatorio con una empleada judicial; maltrato a la denunciante y víctima de un presunto delito; haber proyectado reiteradamente resoluciones, con errores y omisiones evidenciando falta de conocimiento y  apego a la función; irregularidades en la tramitación del expediente: irregularidades en la tramitación de dos expedientes por homicidio; y por último irregularidades en el marco de un expediente por lesiones.

La funcionaria judicial había asumido su cargo en marzo de 2015, gracias al impulso de la ex legisladora de Juntos Somos Río Negro y actual ministra de Turismo, Arabela Carreras.

Según el detalle del Consejo de la Magistratura, Taboada, en un período inferior a un año de función, cometió diversas conductas que incluyeron “faltas de respeto y trato inapropiado hacia un magistrado, que era además su superior jerárquico, con elevado tono de voz, en un lugar de acceso público y en plena jornada laboral (habiendo agentes judiciales, entre otras personas presentes y/o en cercanías del lugar); maltrato reiterado hacia una empleada embarazada (insistiendo sobre críticas a su trabajo en tono elevado, una y otra vez, y recriminándole sobre sus reiteradas ausencias, aún por licencias otorgadas o justificadas); trato inapropiado hacia una persona que acudió al Juzgado como denunciante, víctima de un supuesto hecho delictivo por parte de quien había sido su pareja, sin atender a su particular situación de vulnerabilidad por tal motivo y haciéndola sentir culpable de las circunstancias que estaba denunciando; graves errores en numerosos proyectos de resolución que habían sido puestos a la firma de un juez como si estuvieran listos, que dan cuenta del desconocimiento del derecho y falta de apego a la función; realización de una certificación –en un expediente- con términos altamente conflictivos que denotan y profundizaron un quiebre en la relación de armonía, buena fe y confianza que debe existir entre el juez y su secretaria (también demostrativas del deterioro en el vínculo con el otro secretario del mismo juzgado), que incluso implicaron que se dejaran huellas de este conflicto "interno" entre operadores judiciales, en un expediente penal (concretamente en las certificaciones que, a modo de acción y reacción allí se agregaron), lo que resulta inadmisible en tanto se trataba de una circunstancia totalmente ajena a los justiciables comprendidos en esa causa; irregularidades en el trámite de dos expedientes relevantes, de causas con personas detenidas, con gran desorden en las constancias que en ellos se iban produciendo; y eliminación de un documento (informe efectuado por una empleada) y el registro de ese movimiento en el sistema de gestión Lex Doctor”.