Diputados rionegrinos: tres rechazaron y dos apoyaron la reforma previsional

Los representantes justicialistas afirmaron que se trata de una estafa a los jubilados. Los diputados de Cambiemos no intervinieron en la sesión y avalaron la reforma.

19/12/2017
Nacional

Sergio Wisky y Lorena Matzen, los diputados rionegrinos de Cambiemos, evitaron pronunciarse en la sesión en la que convalidaron con sus votos la Reforma Previsional impulsada por el Gobierno Nacional. A través de las redes sociales, Wisky aseguró que "el Congreso es el lugar donde se tienen que discutir las leyes, donde están tus representantes y donde cada fuerza política tiene una cantidad de votos acorde al respaldo con el que cuenta en la sociedad. Así lo dice la Constitución", y planteó que "ayer vimos que algunos -en la calle y adentro del recinto- consideran las cosas de una manera distinta. Creen que tu voto no es importante, y que lo que vale es la fuerza que son capaces de desplegar en actos de violencia disfrazados de "resistencia popular". Están en contra de la Constitución".

Wisky arriesgó: "Que los diputados hayamos podido sesionar, debatir y votar es un triunfo de todos los que queremos vivir en un país normal. Estoy seguro de que somos muchos más que los violentos".

En tanto, en declaraciones al programa “Ahí Vamos”, de la radio roquense La Súper 96.3, Wisky manifestó que la Ley “es beneficiosa para toda Argentina”.

Negó que la reforma se trate de una exigencia del Fondo Monetario Internacional, aseguró que la fórmula permitirá “que el jubilado siempre perciba un aumento superior a la inflación” y defendió la decisión de continuar con la sesión a pesar de las manifestaciones y la represión: “Los violentos no te pueden paralizar el país”.

Hasta el momento no se le conocen declaraciones a la recientemente asumida Diputada Matzen, quien durante la campaña electoral aseguró que no acompañaría proyectos que impliquen una reducción de derechos.

El peronismo, en cambio, rechazó la reforma y apuntó contra el Gobierno, tanto a través de María Emilia Soria, como de Martín Doñate y Sillvia Horne. El Diputado rionegrino afirmó que “el Proyecto de Macri y la fórmula de Pichetto son el plan de asalto a la ilusión de millones de jubilados, de miles de pibes que comen con la asignación universal por hijo, de héroes de Malvinas y pensionados por discapacidad”.

Luego, ironizó: “Sugiero al Juez Bonadío, tan afecto a buscar asociaciones ilícitas en todos lados, que pose un momento su mirada sobre este plan del que son cómplices los ministros, diputados que dieron quórum, gobernadores y gran cantidad de medios de comunicación: esta es la verdadera asociación ilícita”.

Al respecto, señaló que “le están robando” mil pesos en promedio a cada jubilado de la provincia, y evaluó que los rionegrinos “no tenemos ni debemos poner un peso de nuestros jubilados para financiar la campaña electoral de la campaña electoral de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal”.

Doñate calificó las reformas finalmente aprobadas como una “tragedia previsional para los argentinos”, lamentó que el oficialismo no escuche las manifestaciones masivas y se distanció: “Me siento parte de esa Argentina que reclama. Y podré volver mañana a mi pueblo y caminar con cabeza alta, porque no estafé a nadie ni fui cómplice de este plan de asalto”.

Silvia Horne lamentó que el Congreso sesione “bajo coacción, rodeada, sitiada y bajo una condición represiva”. Y calificó el proyecto del Gobierno Nacional como “injusto, inhumano y retrógrado”, que convalida un “cercenamiento de derechos de los jubilados”.

La Diputada de Peronismo para la Victoria acusó al oficialismo de blindarse al reclamo popular, refutó que la movilización se trate de un grupo destituyente –como señaló Elisa Carrió- y definió: “es el pueblo que reclama por su justo derecho”.

Al anticipar su voto negativo, reclamó a Cambiemos el incumplimiento de promesas de campaña: “Prometieron cambiar pasado por futuro y nos están llevando a un callejón sin salida, a enfrentarnos con el pueblo”.

Finalmente, Soria ganó importantes espacios en los medios nacionales al llamar “prostitutas” a los Gobernadores que apoyaron la reforma.