Escándalo en la Defensoría: Oñate también contrató a su cuñada

Incorporó a su familiar en septiembre y este miércoles, en medio de las denuncias, la dio de baja sin argumentos. Ya había intentado contratar a su cuñado y se investiga si se desempeñan trabajadores en negro.

27/12/2017
Bariloche

Beatriz Oñate, su cuñada y su hermano (foto facebook)

Todos los hechos demuestran que Beatriz Oñate pretende convertir en una Pyme familiar a la Defensoría del Pueblo que dirige desde mayo: Luego del escándalo por el intento de contratación de su cuñado, en septiembre pasado designó a su cuñada Gabriela Barría –la mujer de su hermano y madre de sus hijos- a partir del 11 de septiembre, para desempeñarse como colaboradora en el área administrativa contable de la Defensoría.

En la Resolución argumentó que creció el volumen de trabajo, por lo que era necesaria “una persona apta y de confianza que pueda desarrollar la tarea de forma responsable y comprometida”. Entre sus funciones, enumeró: llevar la agenda de la Defensora, atender sus llamadas, contestar notas y asistirla en las reuniones.

No es la primera vez que la Ley de Ética Pública se ve vulnerada por Oñate. Tal como visibilizó En estos días, a poco de iniciar su gestión designó a cargo del área de Comunicación y Relaciones Interinstitucionales a Luciano Franzgrote, el marido de su hermana, quien hasta hacía poco tiempo se había desempeñado como chofer de una empresa de micros de larga distancia.

En esa oportunidad, el Tribunal de Contralor advirtió la incompatibilidad y la Defensora dejó sin efecto la contratación. En este caso, la Defensora y su cuñada habrían tomado más recaudos, pero el hecho igualmente fue detectado por este medio.

Beatriz Oñate, su cuñada y su hermano (foto facebook)

Ante la renuncia presentada por la Asesora Letrada de la Defensoría, Ingrid Küster, denunciando irregularidades con el personal y la presencia de una trabajadora en negro -entre otros argumentos-, el Tribunal inició un sumario, verificando las declaraciones juradas presentadas por las personas que tienen vínculo contractual con la Defensoría, evidenciándose “la presencia de presuntas irregularidades que deben ser transparentadas y eventualmente corregidas”, señala la resolución.

Horas después, sin detallar argumentos, Beatriz Oñate dejó sin efecto, a partir del 22 de diciembre, la designación de su cuñada, Gabriela Barría.  El Tribunal deberá determinar si existieron irregularidades y violaciones a la ordenanza de Ética Pública, teniendo en cuenta los meses que percibió su salario.

Resolución de contratación de la cuñada de Oñate

Baja del contrato