Gennuso y su ajuste sui generis

Emparentándose con la decisiones del Gobierno Nacional, anunció la baja de 30 trabajadores que él mismo había contratado. Se niega a reducir los cargos políticos. También se jactó de la norma local que impide designar familiares, aunque tuvo en su equipo a la hermana de un concejal.

02/02/2018
Bariloche

 

La reducción de los cargos políticos, el congelamiento de sus salarios y la prohibición de designar familiares, tendría nulo correlato en Bariloche, donde el Municipio cerró el año con 16 millones de pesos de rojo bancario y acaba de recibir un nuevo salvataje financiero nacional por 10 millones de pesos.

El hilo, se cortará por lo más delgado: Gustavo Gennuso anunció que no renovará los contratos de 30 trabajadores, ni reemplazará a jubilados, mientras juega a asfixiar a otros contratados por locación de servicios, a quienes adeuda hasta dos salarios.

El ajuste no llegará a los funcionarios, porque entiende que el número es el adecuado en relación al personal de planta estable.

Si bien el jefe comunal habla de no más de 30 cargos políticos, en campaña se comprometió a gobernar con menos de 25 y, dos años más tarde, el SOYEM denunció que ya sumaban 94, además de un aumento desmesurado de personal por la contratación de 411 trabajadores, con un fuerte impacto en las finanzas municipales.

Sobre la prohibición de la designación de familiares impulsada a nivel nacional por el Presidente Mauricio Macri, el Intendente recordó en diálogo con el diario Río Negro la vigencia de la ordenanza de Ética Pública, aprobada en 2014, que ya impuso esa restricción en Bariloche. Situación que no merituó al designar a la hermana de Andrés Martínez Infante, presidente del bloque Juntos Somos Bariloche, como Directora de Gestión para Personas con Discapacidad; ni al proteger a la Defensora del Pueblo, Beatriz Oñate, quien contrató a dos de sus cuñados.