Yacimientos Carboníferos Río Turbio: Crónica del desguace

El vaciamiento de Yacimientos Carboníferos Río Turbio sigue al pie de la letra el libreto neoliberal: regresar a la Argentina a una economía primaria quitándole valor agregado y asfixiando el desarrollo industrial. Donde la soberanía energética es otra mercancía a la venta, los obreros de la mina resisten.  Una crónica de Sebastián Premici.

05/02/2018
Nacional

Por Sebastián Premici (Agencia Cadena del Sur)

Los trabajadores de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) están en jaque desde diciembre de 2015 a partir de la decisión del Gobierno nacional de discontinuar las obras en la mega usina térmica (alimentada con el carbón de la mina) y la reprimarización de la actividad. Al igual que lo que sucede con YPF, donde el Gobierno dejó de concebir a la empresa como clave para la soberanía energética, la Alianza Cambiemos dejó de considerar prioritaria la generación de 240 MV que podrían aportar energía al todo el sistema interconectado desde la Cuenca Carbonífera de Santa Cruz. Las consecuencias de estas decisiones son los cientos de telegramas enviados durante las últimas dos semanas de enero con el objetivo de disciplinar al conjunto de los trabajadores de YCRT. La política de ajuste tiene responsables directos: el presidente de la Nación, Mauricio Macri, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, y el senador Eduardo Costa (Santa Cruz – Alianza Cambiemos) por su injerencia en la región y por haber colocado al interventor Omar Zeidán, un hombre de su confianza, al frente de la empresa. Desde la Cuenca Carbonífera de Santa Cruz, donde habitan aproximadamente 30.000 personas, avizoran que si “cierra la mina, desaparecen los pueblos de la región”.

Juan José Aranguren. Ministro de Energía y Minería

El jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun, reconoció en el Senado de la Nación, durante su última visita a ese recinto, que el recorte presupuestario para YCRT será del 18,5 por ciento mientras que las inversiones de capital dentro de la empresa serán de cero pesos. Esto ratifica la política de despidos que afecta a toda la población de la Cuenca (Río Turbio, 28 de Noviembre) y podría ser la antesala para una nueva privatización de la compañía, tal cual ocurrió en la década de 1990 a manos de Sergio Taselli.

La economía de las localidades de Río Turbio y 28 de Noviembre, además del empleo público en sus municipalidades, depende de la mina de carbón. Tanto por la mano de obra directa como por las relaciones laborales indirectas (servicios mineros generados por pequeñas y medianas empresas). De funcionar con todas sus capacidades, la mina y la usina termoeléctrica podrían generar 2800 puestos de trabajo directos, casi el 10 por ciento de la población total de la Cuenca. Desde el primer peronismo existe un proyecto de agregarle valor al carbón extraído de la mina con la generación de una usina térmica alimentada con este mineral. Hacia diciembre de 2015, sólo restaba un 20 por ciento para la finalización de la obra, que incluye dos módulos de 120 MV cada uno, suficiente para darle energía a toda la provincia y el excedente volcarlo al interconectado.

Sin embargo, Macri decidió -con la excusa de la “pesada herencia”-, frenar todo el proyecto. Durante el primer año de gestión de la Alianza Cambiemos, Nación aplicó un recorte del 74 por ciento en las inversiones de capital, al pasar de 1530 millones de pesos a 398 millones de pesos “invertidos” el año pasado. Para 2018, serán cero pesos.

La Central Termoeléctrica a Carbón de Río Turbio podría aportar 240 MV al Sistema Interconectado Nacional

Si bien en Argentina predomina la energía generada a base de gas, en otras latitudes como Estados Unidos, por citar un ejemplo, el 45 por ciento de su generación eléctrica es a base de carbón. "¿Podrá, alguna vez, el Estado nacional diseñar una política energética integral que incorpore el carbón mineral? ¿Es posible reestructurar el complejo carbonífero de forma tal de usufructuar en beneficio público la riqueza del carbón mineral nacional?", se preguntaba Carolina Nahón, investigadora del área de Economía y Tecnología de Flacso, en una publicación de la revista Realidad Económica (abril 2005).

“Asumió Macri y chau. Nosotros teníamos una idea cuando ganó Macri, teníamos un referente que más o menos nos explicaba. Sabíamos que se venía un golpe pero no tan rápido. Sabíamos que quería cerrar o echar gente, lo que no sabíamos era que iba a ser tan rápido”, manifestó a este cronista Tony Peña, uno de los primeros despedidos de la empresa, a principio de 2017. Ahora es remisero.

El desguace

El pasado 22 de enero, la empresa emitió una Disposición interna (Expediente 33.317)donde se explicitaba que los trabajadores que iban a ser cesanteados “carecían de estabilidad laboral”. De esta manera, se les declaraba la nulidad de su vínculo laboral sin posibilidad de acceder a los beneficios de un trabajador del Estado. Dicha disposición blanqueó un mecanismo de extorsión que funcionó de la siguiente manera: la normativa interna contaba con un anexo de 500 trabajadores declarados prescindibles. De esa tanda llegaron a enviarse 400 telegramas.

Asamblea de mineros en la boca de la mina

A partir de ese envío de telegramas de despido, la intervención buscó “inducir” a los trabajadores a que en vez de ser despedidos tomaran un “retiro (no) voluntario”. Esta maniobra fue reconocida por el Gerente de Operaciones de la empresa, Miguel López, quien en diálogo con un operario sostuvo que era “conveniente” agarrar los retiros si es que “quería llevarse 30 sueldos a tener que pasar por un despido con la posibilidad de no recibir indemnización.”

“Te estamos dando la posibilidad, estamos avisándote que estás en un listado. Es así. Es feo hablar de esto pero hay que ser sincero”, le dijo López al operario según el audio revelado por el periodista Esteban Rebolledo en Agencia Cadena del Sur.

El objetivo de la empresa es achicar la planta de trabajadores en YCRT, ya sea con despidos o retiros voluntarios. El segundo paso dentro de esta estrategia sería la modificación de los convenios colectivos de trabajo, al igual que sucedió con los gremios petroleros en Vaca Muerta. ¿Por qué quieren reducir la cantidad de trabajadores? No existe en la órbita de la empresa ni del Gobierno nacional la idea de extraer carbón para alimentar la usina térmica. De hecho, el interventor de YCRT reconoció hace dos semanas que su preocupación pasaba por un contrato firmado para exportar carbón a Chile, un total de 30.000 toneladas. Primarización absoluta de la empresa.

En la Argentina existen varias reservas de carbón mineral, en Mendoza (yacimiento Cervantes), La Rioja (La Negra), Neuquén (Burgos). Pero las mayores reservas están en Santa Cruz. Sólo en Río Turbio hay un reservorio de 752,3 millones de metros cúbicos, sin contemplar los recursos existentes en los yacimientos Río Coyle y la Criolla.

Según una auditoría presentada por los propios trabajadores de la mina en 2016, la empresa estaría en condiciones de generar 622,08 toneladas de carbón por turno, es decir 2488,32 toneladas por día.  En un año, cada frente largo podría producir 507.617 toneladas de materia prima. Si se tiene en cuenta que la mina cuenta con cinco frentes largos, la mina estaría en condiciones de producir el 1,2 millón de toneladas necesarias para alimentar los 240 MV de la termousina.