# SANTA CRUZ

Operativo “FRÍO”

Mineros de Río Turbio rechazaron esta semana un nuevo intento de desalojo del acampe que mantienen en la boca de la mina 5. Piden la reincorporación de 500 despedidos. Mientras se negociaba una tregua en Buenos Aires, de la Comandancia  de Gendarmería con asiento en Bariloche partió la orden de movilizar efectivos para una eventual represión de los trabajadores.

08/03/2018

Mineros impidieron el paso de Gendarmería (imagen Tiempo del Sur Noticias)

 

La filtración de un  documento reservado reveló que la orden de movilizar efectivos a Río Turbio partió de la comandancia de Gendarmería Nacional, con asiento en San Carlos de Bariloche, al mismo tiempo que las organizaciones gremiales mantenían reuniones en el ministerio de Energía procurando encontrar una salida negociada para el conflicto. La orden, bajo el nombre clave de “Archivo Frío”, lleva al pié la firma del  Segundo Jefe, Comandante Principal José Nicolás Álamo.

El operativo, finalmente frustrado gracias a la resistencia de los trabajadores y sus familias, vecinos y organizaciones civiles de la comunidad, incluyó la movilización de 125 efectivos en un intento por acallar el reclamo de los mineros de la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), que ya cumplieron 5 semanas de acampe bloqueando el acceso al socavón. Quieren impedir el vaciamiento y privatización de la empresa, y piden la reincorporación de 500 compañeros despedidos.

ORDEN DE MARCHA NRO: 13/18, (Para el Desplazamiento de CIENTO VEINTICINCO (125) efectivos, desde la ciudad de SAN CARLOS DE BARILOCHE (RN), Destino CIUDAD DE RIO TURBIO con escala Intermedia en la Ciudad de PERITO MORENO (STA CRUZ) DEL JEFE DEL DESTACAMENTO MOVIL 3”, dice el documento reservado.

La “Orden de Marcha”, dispuso desplazar a Río Turbio un Escuadrón Contradisturbios (que en ese momento se encontraba en Bariloche reprimiendo las protestas provocadas por la decisión judicial de extraditar al líder Mapuche Facundo Jones Huala), previendo el fracaso de las negociaciones entre el ministro Juan José Aranguren, el interventor  de YCRT, Omar Zeidán, y los representantes de los trabajadores.

Dice el documento:

“SITUACION: Razón preverse hechos de alteración al orden público en la zona de responsabilidad del Escuadrón 43 “Río Turbio”, la Dirección General de Operaciones ordeno mediante mensaje de tráfico oficial DGO 349/18 ordena el desplazamiento de un escuadrón contradisturbios, de este destacamento móvil tres que se hallaba movilizado en la ciudad de Bariloche”.

MISION: El Destacamento Móvil 3, empeñado en el operativo de seguridad en la audiencia de juicio del ciudadano Jones Huala, en la ciudad de San Carlos de Bariloche, dará cumplimiento a lo ordenado en MTO DGO 349/18, Archivo “FRÍO”, razón preverse hechos AOP en la ciudad de Río Turbio”.

Con insultos y pancartas  a la vera del camino, pobladores santacruceños protestaron al paso hacia Río Turbio de la caravana de las tropas de élite de Gendarmería.

Los efectivos recibieron en Gobernador Gregores la contraorden de retornar cuando se enfrentaron a un piquete de unos mil vecinos que les cortaron el paso sobre la ruta 40, obligándolos finalmente a replegarse a Río Gallegos.

 

(Imagen El Patagónico)

Luego de las negociaciones fracasadas en Buenos Aires en procura de detener el intento privatizador de la mina que busca la Alianza Cambiemos y la reincorporación de los trabajadores despedidos, el ministerio de Seguridad dispuso el acantonamiento de efectivos de Gendarmería en Río Mayo que esperan la orden de avanzar y reprimir la protesta minera.

En la cuenca carbonífera de Santa Cruz, el Gobierno Nacional se encamina hacia una privatización que no solo deteriora gravemente la matriz energética nacional, destruye además puestos de trabajo y pone en riesgo la supervivencia de dos pueblos, Río Turbio y 28 de Noviembre, cuyas economías giran en torno a la producción minera.

Al igual que en Salta cuando la privatización de YPF, en Tartagal y General Mosconi entre 1988 y 1990 y en la cuenca petrolera neuquina, en Santa Cruz unas 30 mil personas dependen de la producción del carbón que desde 2007 está atada a la usina termoeléctrica cuya construcción (avanzada en un 85%) detuvo por completo hace dos años el gobierno de Mauricio Macri.

Más aún, el Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, publicó esta semana la Resolución 144 por la cual dio por rescindido el contrato con la empresa española Isolux Corsán, encargada de terminar la obra.

No constan partidas presupuestarias del Gobierno Nacional para 2018 destinadas a culminar la construcción de la usina, y Aranguren ya les comunicó a los trabajadores que no retrocederá con el cierre  de Yacimientos Carboníferos Río Turbio.

 

Ministro de Energía, Juan José Aranguren

Ya son 500 los despedidos de la empresa estatal. Mientras tanto los mineros resisten el cierre y piden la por la reincorporación de los compañeros desde hace 5 semanas con un acampe en la boca de la mina.

 “La mesa intersindical, integrada por ATE, La Fraternidad, Luz y Fuerza, y APS (profesionales) viajó a Buenos Aires con un mandato de la asamblea comunitaria: la reincorporación de todos los despedidos, de los cuales la mitad aceptó el retiro (no) voluntario”, relató en Página 12 el periodista Sebastián Premici.

Sucedió lo mismo con los trabajadores ferroviarios en la provincia de Buenos Aires, cuando la gobernadora María Eugenia Vidal dispuso la liquidación de Ferrobaires en enero pasado. El Gobierno Provincial ofreció retiros voluntarios (en verdad compulsivos) con reconocimientos parciales, que más temprano que tarde conducirán al desempleo y la marginación, con el agravante de que, en el lejano Sur, no hay alternativas de trabajo más allá de la extracción de carbón.

“Aranguren, junto al interventor de YCRT, Omar Zeidán, les dijo en la cara que para invertir en la mina y en la usina había que modificar los convenios colectivos. Sólo así se dejarían de echar trabajadores”, resumió Premici, también periodista de la Agencia Cadena del Sur -el primer medio que hizo conocer lo que estaba sucediendo y lo cubrió desde el lugar-.

Desde el Ministerio de Energía exigen un ajuste de 1000 millones y no aceptan alternativas. La decisión pasa por la reducción de la planta de empleados.

“Si quieren inversiones en la usina, tienen que aceptar los cambios en los convenios colectivos de trabajo”, exigió el ministro Aranguren, sin que esto implique garantía alguna de que vayan a cesar los despidos ni de que la empresa reincorpore a los despedidos.

 

La asamblea de trabajadores en boca de mina resolvió resistir el desalojo

La última asamblea de los mineros resolvió continuar con el bloqueo de la mina, donde los trabajadores pese al frío intenso se instalaron en carpas, junto a sus familias, dispuestos a resistir el cierre de la empresa y los intentos de desalojo por parte de Gendarmería Nacional.

Este lunes el Gobierno volvió a militarizar la zona con el envío de 125 gendarmes desde Bariloche, que fueron rechazados por los mineros y debieron replegarse a Río Gallegos. El martes un nuevo contingente de uniformados partió por tierra desde Buenos Aires para intentar un nuevo desalojo. Entretanto el Gobierno de Santa Cruz mantiene reuniones con el secretario de Seguridad de la Nación, Gerardo Millman, y el Comandante General de GNA, José Otero, para encortrar una salida sin represión.

 

Omar Zeidán, ex candidato a intendente de Río Turbio (UCR) y actual interventor de YCRT

En otro capítulo de una historia harto conocida para la Argentina, la administración Macri avanza con el vaciamiento de una empresa estatal, para proceder luego a su privatización. La Alianza Cambiemos dejó de considerar prioritaria la generación de los 240 MV que podría aportar energía al todo el sistema interconectado desde la Cuenca Carbonífera de Santa Cruz, y no parece desvelarse con la cesión de soberanía energética.

Para esto, el jefe de Gabinete de ministros de la Nación, Marcos Peña, explicó en el Senado que el recorte para YCRT durante 2018 será del 18,5%, y la inversión programada igual a cero.

“Sin central terminada y que produzca no hay mina", ya avisaron desde Nación, confirmando la sospecha del avance privatizador.

Toda la economía de las localidades de Río Turbio y 28 de Noviembre (además del empleo público municipal) depende de la producción carbonífera de la cuenca.

 

 

La estrategia de desguace de YCRT, ya fue estrenada en Vaca Muerta por YPF con los petroleros: primero los despidos, luego la precarización de los convenios colectivos de trabajo, con miras a la privatización del recurso para su comercialización sin valor agregado.

Mientras tanto los mineros resisten. Cuatro abandonaron hace semanas el campamento en la boca de la mina y se internaron en el socavón a donde les hacen llegar insumos y asistencia médica desde el exterior.

Las comunidades de Río Turbio y 28 de Noviembre participan del acampe junto a los obreros. En la boca de la mina se juegan la posibilidad de existir.