Acuerdo con CAPSA: ocho concejales por el Sí, miles de vecinos por el No

Juntos Somos Bariloche y el PRO aprobaron en primera vuelta la prórroga de la concesión del Catedral a CAPSA hasta el 2056, que incluye un desarrollo inmobiliario sin factibilidad medioambiental. Con la sala colmada de adherentes, esta vez el intendente Gennuso estuvo presente. Para el FpV, es la consumación de una “estafa histórica al pueblo de Bariloche”.

22/03/2018
Bariloche

Votación del proyecto Gennuso-CAPSA (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

 

Con los ceños fruncidos pero sin alzar la voz, los concejales dieron curso este jueves a la primera vuelta legislativa para tratar el acuerdo por la concesión del cerro Catedral. Bajo la atenta mirada empresarial (el hotelero Hugo De Barba, el propietario de Vía Bariloche, Sebastián Trappa, y la gerente de CAPSA, Helga Salvatelli estuvieron presentes) y política (el intendente Gennuso siguió la sesión sentado junto al presidente del Deliberante, Diego Benítez), y rodeados de personal de la empresa y afiliados al gremio Empleados de Comercio, que a diferencia de lo ocurrido durante las jornadas de la audiencia pública, coparon la sala de sesiones y exhibieron carteles en apoyo a CAPSA y al “trabajo digno”, cumplieron con el paso, a estas alturas casi formal, de avanzar en el tratamiento del proyecto de Ordenanza en una atmósfera controlada.

Puertas afuera, sobre el bulevar Independencia, vecinos autoconvocados instalaron un puesto para comenzar con la recolección de firmas (son necesarias 2700) para avanzar con un proyecto de iniciativa popular y reclamar la convocatoria a un referendo.

 

Vecinos por el SI al referendo

Desde la 9, cuando inició la sesión, y durante horas, una fila de casi 100 metros de personas sin banderas ni atuendos sectoriales aguardaban bajo la lluvia para expresar su oposición a lo que metros más allá, dentro de la sala calefaccionada, el bloque oficialista mayoritario de Juntos Somos Bariloche, con la adhesión del concejal macrista Daniel González, se aprestaba a consagrar: la extensión anticipada del contrato a la empresa CAPSA hasta el año 2056, sin licitación y sin estudios de factibilidad técnica y medioambiental que autoricen (la “perla” del acuerdo) una explotación inmobiliaria sobre 70 hectáreas, que ahora forma parte del paquete.

“La inversión necesaria para el desarrollo urbanístico que pretenden hacer ronda los mil millones”, señaló el concejal del Frente Para la Victoria, Daniel Natapof, “Al día de hoy no se sabe quién lo va a comercializar, ni cuál es la participación del Estado municipal en el emprendimiento”.

“Rige la prohibición”, recordó el edil, “de avanzar con loteos hacia el oeste. La propia Carta Orgánica dice que esas tierras son un patrimonio inalienable”.

Concejal Daniel Natapof (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Durante su extenso alegato Natapof describió el clima de “coacción” y el tratamiento “peyorativo y descalificador” de parte de los medios afines al negocio de CAPSA, y del propio intendente que, citó el concejal “dijo que durante la audiencia pública hubo discursos de odio, refiriéndose a los vecinos que no estaban de acuerdo con esta prórroga del contrato”.

Durante los últimos diez días en buena medida Bariloche ha vivido presa del monotema Catedral. La prensa formal, la institucional y las redes sociales perdieron más de una vez los límites que las definen.

“La Prensa oficial del Ejecutivo publicó ayer (por el miércoles) una presunta adhesión de la Universidad Nacional del Comahue al acuerdo por el Catedral”, puntualizó Natapof exhibiendo una impresión con la noticia errónea que difundió la gacetilla municipal, “Esto lo desmintió el propio rector del Centro Regional Universitario (Víctor Báez), y es un ejemplo de cómo se ha presionado para desinformar a la ciudadanía”, dijo.

Ver nota: El CRUB negó haber apoyado la prórroga del contrato con CAPSA

 

Intendente Gustavo Gennuso

Para Natapof “La presión mediática obedeció también a la presión política: todos sabemos que este negocio se cocina muy lejos de acá, con Macri, Caputo, el gobernador Weretilneck, que viaja en los vuelos de los Trappa (propietarios de CAPSA), y ahora también el intendente Gennuso, que obedece a esas presiones”, señaló apuntando al jefe comunal que escuchaba desde el otro extremo de la mesa.

“Yo no voy a repetir los argumentos técnicos que demuestran lo malo que es este contrato”, inició su alocución Ana Marks, también del bloque del Frente Para la Victoria, “quiero referirme a la profunda degradación institucional a la que ha sido sometido este Concejo; da vergüenza esta discusión a las apuradas incumpliendo el reglamento interno de esta casa”, dijo y apuntó “yo hago responsable de esto al presidente del Concejo” Diego Benítez.

La gerenta de CAPSA celebró la aprobación (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

“Recién ayer (miércoles), 24 horas antes de esta sesión pudimos recibir la documentación con los estados contables de la empresa (CAPSA), y ni siquiera nos permitieron analizarlos: llegaron esos papeles y en diez minutos, por mayoría, ya habían emitido dictamen”, relató la concejala, “así fue como nos enteramos que la empresa estaba en Convocatoria, y esto es argumento suficiente para que se caiga la concesión”, afirmó.

Luego agregó: “Así funcionó el Concejo, nos desaparecían las notas de las comisiones, por ejemplo, y teníamos que volver nosotros con nuestras propias notas para dejar constancia de lo que se había dicho”.
 

Ana Marks (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Marks le imputó a CAPSA, además, no haber cumplido con el contrato de concesión, al no realizar las inversiones comprometidas, pero fue interrumpida reiteradamente por el mismo grupo que portaba carteles a favor de CAPSA.

Cuando retomó la palabra, Marks explicó que “Durante 2017 ingresaron a la Municipalidad 1.200.00 pesos en concepto de canon destinados el fondo de infraestructura urbana; si sacamos cuentas de que tenemos 90 barrios, aproximadamente cada uno recibe 1.100 pesos por mes. Eso son migajas”, enfatizó.

Y cerró su intervención asegurando que “la gente ya no confía a en este Concejo que le cierra las puertas al pueblo”.

Para el concejal macrista, Daniel González, con el acuerdo “vamos a poner a nuestro cerro en lo más alto”, y reprochó a sus pares opositores que “hablan con un filtro ideológico y siempre sobre supuestos”, e insistió en que “el desarrollo inmobiliario se someterá a Rango 1, y se harán todos los estudios medioambientales necesarios”.

Daniel González, del PRO (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

En sintonía, la concejala de Juntos Somos Bariloche, Claudia Contreras, defendió el acuerdo y atacó a la oposición con expresiones similares a las que en estos días multiplicaron las redes sociales.

“¿Cómo la gente no va a pensar que la política es sucia si desde el FPV siempre están criticando todo de arranque?”, se preguntó. “Son ellos (en referencia a los concejales Daniel Natapof y Ana Marks, que la habían precedido en sus dichos) los que se creen después sus propias mentiras. Gracias a Dios”, se congratuló, “que no somos todos iguales”.

Claudia Contreras (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Enseguida ensayó una defensa encendida del intendente Gennuso, “Es obvio”, argumentó, “que la firma del contrato es una ´decisión tomada´: ¿para qué va a mandar el intendente un proyecto si no tomó la decisión”.

Y nuevamente dirigiéndose  al concejal Natapof: “como decía mi abuela, el ladrón cree que todos son de su condición”.

Sin mayores alternativas y en un ambiente de “cosa resuelta”, la sesión continuó inmutable hacia el momento de la aprobación por mayoría del acuerdo con CAPSA.

Concejal Ramón Chiocconi (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Quedaron para las actas los datos duros señalando el sentido de “negocio para pocos” (frase repetida hasta el cansancio por los concejales opositores) y de “acuerdo ruin para Bariloche”, los mencionados por el concejal (FPV), Ramón Chiocconi: “vimos los libros de la empresa (CAPSA) y sabemos bien que no han perdido plata con la concesión; manejan un negocio de mil millones que a la Municipalidad le deja 8”.

Al concluir la sesión y cumplida la primera vuelta (la próxima será en no menos de 15 días) para darle media sanción al proyecto CAPSA, la hilera de gente dispuesta a firmar para que se convoque a un referendo, había crecido casi desde el lateral del edificio de la secretaría de Turismo hasta la calle San Martín.

El hotelero De Barba celebró la aprobación (foto Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)