# CRISIS FINANCIERA

La deuda con proveedores llega a unos 240 millones de pesos

Se trata del dato mejor guardado por la administración Gennuso. Sólo con el Soyem el Gobierno tiene compromisos impagos por unos 50 millones; y otros 25 corresponden a la AFIP. El fantasma de la cesación de pagos.

31/03/2018
Bariloche

(Foto oficial)

La crisis financiera que agobia al Municipio de Bariloche puede resumirse en un dato: la deuda con los proveedores trepa a unos 240 millones de pesos, según informes internos de la secretaría de Hacienda.

Ese monto equivale, por ejemplo, a unas cuatro masas salariales mensuales.

Fuentes de esa dependencia confirmaron a En estos días que, entre otros conceptos, ese pasivo está compuesto por unos 50 millones de pesos de compromisos impagos al gremio de los trabajadores municipales, Soyem.

Si bien existe una deuda histórico con el sindicato -que periódicamente se trasnparenta y comienza a saldar en cuotas-, los últimos meses el Ejecutivo dejó de trasnferir los recursos correspondientes a la cuota sindical que todos los meses descuenta a los empleados.

La buena relación que hoy tiene la gestión de Gustavo Gennuso con la conducción del Soyem -que se reflejó en un rápido acuerdo salarial para el año en curso- impide que el gremio realice una denuncia por esa irregularidad, lo cual obligaría al Municipio a desembolsar recursos que hoy no posee.

En tanto, siempre según información oficial no difundida por el Ejecutivo, el pasivo con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) trepa a los 25 millones de pesos, a los cuales hay que sumarle un monto no definido de intereses.

El dato de la deuda con proveedores es el mejor guardado por la administración Gennuso, quien inició su mandato “denunciando” un pasivo global de su antecesora, María Eugenia Martini, de más de 540 millones de pesos. De ese monto, unos 400 correspondían a fondos de obras públicas que debía remitir el Gobierno nacional.

Tal como publicó En estos días, entre los proveedores acreedores de la Municipalidad figuran artistas que brindaron shows en eventos municipales de octubre, medios que difundieron publicidades del gobierno municipal en septiembre, proveedores de la Fiesta de la Palabra, una papelera que espera desde junio que se le abone el cotillón y hasta un corralón que facturó hace prácticamente un año (el 5 de abril) la compra de herramientas.

La situación provoca el desabastecimiento de suministros en algunas áreas del Municipio -escasez de papel para la administración y otros elementos sustanciales para la prestación de servicios, como combustible y ropa de trabajo, de acuerdo al Soyem-, y según la Junta Electoral, los proveedores “se encuentran cada vez más reticentes a ‘fiar’” a la comuna.