“Hay miedo porque en verdad quieren anular la ley antinuclear”

Se reactivó la militancia contra la instalación de una planta nuclear en Río Negro, luego que el Intendente de Sierra Grande pidiera al Superior Tribunal que declare inconstitucional la Ley que prohíbe ese asentamiento.

09/04/2018
Viedma

 

Sin la magnitud que supo tener en el mes de agosto del año pasado, pero con el mismo objetivo, se mantiene activo el Movimiento Antinuclear Rionegrino (MAR), que se organizó al calor del proyecto de instalación de una planta Nuclear en Río Negro.

Ahora es el mismo Intendente de Sierra Grande, Nelson Iribarren, quien le da cada día más argumentos al MAR para sostenerse y continuar desarrollando actividades.

Luego de que el jefe comunal -único referente que aún defiende públicamente el proyecto-, presentara un pedido de inconstitucionalidad de la Ley que prohíbe la instalación en la provincia de centrales nucleares -la normativa no alcanza a las plantas de diseño nacional, con tecnología Carem que desarrollan la CNEA y el Invap-, el MAR acudió preventivamente a la Fiscalía de Estado.

En una nota dirigida al titular del organismo, Julián Fernandez Eguía, reclamaron que dictamine de manera “desfavorable a la pretensión de declarar inconstitucional la Ley Provincial N° 5227”.

En conversación con En estos días, Juan Aldaoz, uno de los integrantes más activos del MAR, aseguró que “hay miedo” entre los vecinos porque “el pedido para anular la Ley Antinuclear es real, van en serio, ya derogaron dos ordenanzas municipales en Sierra Grande”.

 

Las asambleas, igual que cuando de iniciaron, se realizan todos los martes a las 16 horas. Pero cuando se aprobó la Ley en la Legislatura Rionegrina, el espacio se vació parcialmente, ya que “muchos se habían relajado con el tema”, explicó Aldaoz. Ahora los fantasmas nucleares están reflotando.

“Nosotros repudiamos el accionar de Iribarren, porque existe una Ley provincial que fue aprobada por mayoría, y que él tenga un interés distinto no significa que sea inconstitucional”, indicó.

El pasado 3 de abril, el Intendente Iribarren entregó al Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la Provincia un pedido para intentar anular la normativa antinuclear y usó como argumento el referéndum que se realizó el año pasado en Sierra Grande, donde el 80 por ciento -del 30 por ciento del padrón electoral- se manifestó a favor de la instalación de una planta nuclear.

El MAR sigue organizando diferentes eventos de concientización porque mas allá del pedido de Iribarren, el gobierno Nacional aún no anunció dónde se radicará la central nuclear comprometida con el gobierno chino.