Deberían estar inaugurados los gimnasios para los que aportará CAPSA

El Gobierno de Gennuso había anunciado su construcción con fondos propios y que se abrirían durante el verano pasado. Nunca se iniciaron los trabajos y parte del financiamiento fue la moneda de cambio para entregar el cerro Catedral.

11/04/2018
Bariloche

El gimnasio ahora espera por la “responsabilidad social empresarial” de CAPSA

El 9 de febrero de 2017 fue la primera vez que la comunidad de Bariloche escuchó al Intendente Gustavo Gennuso anunciar la construcción de los gimnasios municipales 4 y 5, en su discurso de apertura de sesiones ordinarias. Semanas más tarde, su colaborador, Andrés Rodríguez, detalló que se trataba del aprovechamiento de estructuras existentes en los barrios Alborada y San Francisco, que podrían reciclarse para edificar los establecimientos deportivos, con recursos propios y con un plazo de obra estimado en 8 meses.

Comunicaron en esa oportunidad que las obras comenzarían “cuanto antes” para que las instalaciones estuvieran disponibles durante el verano. Nada eso ocurrió: la antigua batea de hormigón construida por YPF a metros del Municipal N°3 y la deteriorada estructura de Diagonal Gutiérrez entre Castex y Quaglia, siguen abandonadas.

(foto José Luis Zamora)

La imposibilidad de solventar las obras con recursos propios o la necesidad buscar consenso social para aprobar el acuerdo a todas luces impopular de prórroga sin licitación, hasta 2056, de la concesión a Catedral Alta Patagonia, hizo que los gimnasios municipales estén condicionados al destino del polémico proyecto que también autoriza a la empresa un negocio inmobiliario en 70 hectáreas inalienables y ambientalmente frágiles.

“En cuanto se apruebe el convenio y esté el dinero, se arranca”, dijo Rodríguez el 5 enero de este año al medio ANB -propiedad, al igual que CAPSA, de Vía Bariloche-, cuando el proyecto ni siquiera había ingresado al Concejo Municipal. Para entonces, según él mismo había anunciado, las obras deberían estar por culminarse.  Este martes, con el polémico acuerdo de prórroga ya aprobado por los concejales, el secretario de Desarrollo Social, Deportes y Cultura, Carlos Arrative, en declaraciones a El Cordillerano, coincidió en que aguardan los fondos de la empresa para iniciar los trabajos.

Llamativamente, el compromiso asumido por la empresa no es para iniciar las obras, sino para “colaborar con la finalización de la construcción de los gimnasios municipales” (Cláusula 14 del Convenio) y asciende a entre 5 y 8 millones de pesos. Atendiendo a que los fondos se destinarán a dos obras, y que el mismo secretario de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Milano, estimó en más 30 millones la construcción de un gimnasio como el Municipal N°2, resulta una incógnita el plazo de obra, máxime cuando la contraparte debe aportarla un Municipio que hace 9 meses cae al rojo bancario para abonar los sueldos.