Weretilneck admitió que INVAP tiene “dificultades” y reclamó a Nación

Luego de la publicación de En estos días, el Gobernador debió reconocer que la empresa de tecnología paga los sueldos en cuotas y enfrenta una crisis financiera. Explicó que Nación transfirió menos recursos de lo esperado.

13/04/2018
Bariloche

(Foto Prensa Provincia)

Ni el INVAP ni el Gobierno rionegrino pueden ya ocultar la situación de crisis financiera que atraviesa la empresa de tecnología barilochense. Luego que este medio publicara que el pago de los haberes del mes de marzo se realizó de forma escalonada, el propio Gobernador Alberto Weretilneck admitió que la situación es preocupante, y adjudicó al Gobierno nacional el incumplimiento en las transferencias acordadas para diversos proyectos en curso.

El mandatario reconoció este jueves en Bariloche que la empresa tiene “dificultades” financieras, que le complican el pago normal de sueldos, por lo que analiza junto al gobierno nacional la necesidad de que distintas agencias federales garanticen el flujo de fondos de algunos proyectos que se vieron frenados en los últimos meses.

“Venimos con algunas dificultades y analizamos el tema con el vicejefe de Gabinete nacional Mario Quintana. Vimos el presupuesto de distintas agencias nacionales con respecto a compromisos con Invap que no cuentan con los fondos previstos”, explicó Weretilneck.

Detalló que “el problema está dado en que Invap tiene una cantidad de personal con respecto a los proyectos que desarrolla, y no todos cuentan con los fondos nacionales necesarios. Hubo menos transferencias de las previstas y lo que estamos discutiendo con Nación es la previsión del año de esos fondos para garantizar el normal funcionamiento de INVAP”.

Nota relacionadaEl crecimiento invisible: los empleados de INVAP cobran el sueldo en cuotas

La empresa, de patrimonio total del Estado provincial, tiene casi 1.400 empleados, un plantel tres veces mayor que hace 15 años, al que llegó en mayor medida a partir de contratos con el Estado argentino para desarrollar satélites de observación y de comunicaciones, y radares monopulso (para control en aeropuertos de vuelos aerocomerciales, y 3D para seguridad aérea.

En septiembre del año pasado, al presentar el balance del último ejercicio, que sostuvo un crecimiento aunque pequeño con utilidades de apenas 22 millones de pesos, las autoridades de la empresa informaron sobre “dificultades” sin precisarlas, que la obligaban a una restructuración operativa. 

Indicaron que INVAP tiene un 75% de su facturación proveniente de contratos con el Estado nacional y el resto con clientes en su mayoría del exterior, y en función del nuevo esquema estatal reconfiguró sus negocios en busca de lograr un equilibrio de “mitad y mitad” en fuentes de ingresos.

“Ya tenemos varios proyectos internacionales importantes en juego y buscaremos otros", señaló entonces Héctor Otheguy, ex CEO y actual presidente de la firma, en referencia a contratos en Holanda y Estados Unidos para la construcción de reactores de investigación, entre otros.

Weretilneck dijo que en las conversaciones con el gobierno nacional buscan regularizar el flujo de fondos de proyectos en ejecución, y recuperar otros contratos que fueron congelados y replanteados, sin precisar a cuáles se refiere.

Indicó que INVAP transita una situación similar a la de los ’90, cuando redujo su plantel de 700 a 350 empleados, aunque aclaró que “todavía no está tomada la decisión de reducir personal. No hemos entrado en esta etapa, esperamos no tener que entrar. El personal de Invap es altamente capacitado y desprenderse del personal así es complejo”.

“Por eso soy optimista en que llegaremos a un acuerdo con el gobierno nacional para garantizar el flujo de los fondos nacionales en el trascurso del año”, afirmó, negando la posibilidad de dar acceso a la participación privada en la empresa como alternativa: “No se está hablando eso”, concluyó.