# ELECCIONES 2019

¿Todo el año van a estar así?

Falta por lo menos un año para la elección a Gobernador de 2019. No se saben ni la fecha ni la metodología de los comicios, y sin embargo... los dirigentes de todas las fuerzas ensayan lanzamientos, alianzas, peleas, reconciliaciones y proyectan en forma de debate político su necesidad laboral futura. Weretilneck cambia su estrategia comunicacional y ensaya para youtuber.

01/05/2018
Río Negro
Santiago Rey

La dirigencia política rionegrina vive y come del propio mundo que crea. Por lo menos un año antes de las elecciones de 2019, ocupa gran parte de su tiempo a la definición de estrategias electorales, lanzamientos, posicionamientos, y chicanas. La continuidad laboral de muchos de los dirigentes está en juego, y en la necesidad de garantizarse el sueldo por venir, se explican muchas de las movidas del presente.

Así, en el último mes se ha visto que Cambiemos y parte de Juntos insisten con una alianza, y ensayan fórmulas inverosímiles; Pesatti vuelve a tomar distancia; Soria y Odarda ya hablan de una coalición y el pichettismo le cuenta las costillas a la Senadora; García Larraburu hace un tiro por elevación para renovar la banca; Pichetto desembarca en Río Negro con su “Peronismo Federal” y esgrime la llave de la intervención; y mientras no explica cuáles serán las reglas de la elección 2019, Weretilneck ensaya para youtuber.

Demasiado para un mes. Y para una sociedad que cuenta las monedas para pagar el gas.

¿Saldrá algo en limpio de todos los escarceos políticos rionegrinos de abril? Veamos.

Encuestas en mano, los dirigentes del PRO de la Provincia se convencen que la única posibilidad de ganar en 2019 es en el marco de una alianza con Juntos Somos Río Negro. En la Provincia, la imagen positiva del Presidente Mauricio Macri no llega al 30 por ciento, y unir las fecha de elección a Gobernador con la nacional de octubre podría ser un salvavidas de plomo para el PRO local. Salvo que Cambiemos y Juntos marchen unidos.

El Diputado Nacional Sergio Wisky planteó que “la mayoría en Cambiemos está dispuesta a formar una alianza electoral con Juntos Somos Río Negro”. En las últimas horas, Wisky -quien insiste con su candidatura a Gobernador-, dijo que el candidato podría surgir “del consenso o las PASO”.

Sergio Wisky

“La mayoría somos abiertos a una alianza con Juntos Somos Río Negro”, resumió Wisky, mientras en paralelo, desde el oficialismo buscan instalar la existencia de una inesperada -e inverosímil- fórmula encabezada por el Intendente de Cipolletti, Aníbal Tortoriello, y con la ministra de Turismo, Arabela Carreras, como vice.

Arabela Carreras

Para Cambiemos y Juntos sería una especie de cicuta electoral, que lo depositaría en el fondo de cualquier tabla.

Peeeero, cualquier chicana que altere los ánimos del vicegobernador Pedro Pesatti parece servir a los intereses de los dirigentes oficialistas que sueñan con compartir boleta con las huestes de Macri en Río Negro.

“Cambiemos no funciona en el frío. En la Patagonia no anda y creo que no podrán tener alianzas ni con el radicalismo”, dice Pesatti a En estos días. Y agrega: “En cualquier ciudad la clase media antiperonista, mayor de 40 años, encuentra en Cambiemos su opción electoral -y cultural-, pero lo interesante es la singularidad patagónica como territorio especialmente hostil y arisco al desembarco de la franquicia amarilla”.

Pesatti: "Que no nos vacunen con Cambiemos..."

En estos días: ¿Franquicia amarilla?

Pedro Pesatti: Pareciera que la “lata de Cambiemos” -con la que implementan la marca en cualquier lugar- contiene elementos que ofenden la realidad, vida cotidiana y valores de la región. ¿Cambiemos no funciona a bajas temperaturas?.

Al otro lado del teléfono, encuesta en mano, el vicegobernador se abriga con una bandera patagónica y analiza que “si a nivel nacional la aprobación al Gobierno es del 46 por ciento, en la Patagonia cae al 33. La satisfacción con la 'marcha general de las cosas', entre los patagónicos, es del 20 por ciento; variable donde también son los más críticos”. Y agrega “un dato adicional aporta, tal vez, una pista explicativa: la Patagonia es, por lejos, la región que manifiesta el respaldo más alto a la legalización de la 'interrupción voluntaria del embarazo'. Tal vez allí tengamos un bosquejo del 'desvío ideológico' de nuestro querido sur”.

Pesatti no quiere saber nada con una alianza con Cambiemos -queda claro-, pero, en caso que el proyecto avance, habrá que conocer hasta dónde llega su cuota de pragmatismo, que forja todos los temperamentos políticos de Juntos Somos Río Negro.

Y mientras tanto en el PJ

Las declaraciones del pichettismo, un mal trago para Soria

El peronismo no la tiene más fácil. Si bien las encuestas muestran a Martín Soria en una especie de “Larga Marcha” hacia la Gobernación, se ciernen sobre el proyecto nacido en Roca algunas amenazas. La principal es que el filo macrista Senador Miguel Pichetto (“mucamo” de Cambiemos, como lo llamó Horacio Verbitsky) tiene en sus manos la llave de la intervención. Jura y perjura que no, que no están dadas las condiciones, que no habrá intervención, pero no suelta esa llave.

Pichetto: Vamos para allá

Y en cambio anuncia el desembarco del “Peronismo Federal” en la Provincia. ¿La postal?, Bariloche. ¿La intención? Marcarle la cancha al sorismo, reclamar lugares en las listas, y hasta exigir internas o PASO para la definición de la fórmula. Las vías del tren fantasma llegan hasta Río Negro.

Soria, mientras tanto, repite la fórmula que a su padre le trajo buenos resultados en 2011: denuncia y más denuncia. De acá para allá, son todos corruptos. Y aunque a veces la realidad lo avale, la Provincia y los tiempos políticos cambiaron en los últimos siete años.

Encuesta en mano -al igual que el PRO y Juntos-, Soria quisiera que las elecciones fueran mañana. Es que cada paso que da encuentra alguna reacción: Dos fotos y proyección de trabajo conjunto con la senadora Odarda, y el pichettismo provincial le salta a la yugular; “Larga marcha” como candidato hacia la Gobernación, y Silvina García Larraburu que se anota. Y todo así. El peronismo rionegrino no se quitó el estigma de perdedor que lo acompañó durante 28 años. Y gran parte de su dirigencia juega la carta de la salvación personal, ante la debacle general. Está en sus genes.

Odarda mira a Soria y piensa en el 2019

Luego de las dos fotos Soria-Odarda y los dichos de la Senadora en relación a la “agenda común”, uno de los muchos alter egos que Pichetto tiene en la Provincia, Ariel Rivero recordó que Odarda “dejó al Frente para la Victoria fuera de la intendencia de Viedma”. Tiene razón. La colectora que armó la Senadora en la capital provincial reforzó el triunfo del radical PRO José Luis Foulkes.

Rivero también repasó que Odarda “fue oposición (al Gobierno nacional) desde el año 2003 y hasta el 2015. Un dato no menor”.

El caso de García Larraburu es analizado desde el sorismo como un intento por renovar la banca de Senadora. Un juego clásico de la política: anunciar la intención de competir por la Gobernación, para negociar una concejalía en Maquinchao.

Larraburu se acerca a Cristina

Sin embargo, la situación de García Larraburu es otra. Ausente durante muchos años de las discusiones políticas en la Provincia, nadie sabe muy bien cómo podría impactar su candidatura a la Gobernación. Y su reciente pase al bloque cristinista en el Senado pone en un aprieto a Soria. Algún lugar, destacado, deberá reservarle en la negociación por venir.

Mientras todo esto sucede, el Gobernador Alberto Weretilneck ensaya un cambio en su política comunicacional. Un duranbarbismo tardío y de escasa calidad, lo llevó a agarrar un celular y plantarse frente a la cámara para denunciar la falta de construcción de viviendas con financiamiento nacional en General Roca.

“Les quiero mostrar algo que perjudica a 231 familias roquenses que hace mucho tiempo están esperando sus viviendas”, dice Weretilneck, los ojos achinados por el sol, mirando el celular. Y dispara una frase que reíte de Habermas y la idea de acción comunicativa: “Cuando la política se impone sobre las necesidades de la gente, lo único que valen son las imágenes”.

El video -al que el viento tapa por momentos el audio- fue publicado el 30 de abril y en tres días alcanzó sólo 61 me gusta. Si todo fracasa electoralmente, Weretilneck ni siquiera se asegura su futuro como youtuber.