El intendente de San Antonio Oeste no fue a la interpelación por la muerte de un joven

Tal como lo anunciara públicamente el intendente Luis Ojeda no concurrió este jueves al Deliberante para responder a las preguntas de los concejales, que ahora estudian denunciarlo penalmente. Ojeda debía responder sobre lo actuado en relación a la muerte de Nicolás Gutiérrez, el joven que perdió la vida electrocutado en una cancha de fútbol 5.

04/05/2018
Viedma

Intendente Luis Ojeda

 

Los concejales pretendían interrogar al jefe comunal por la falta de controles en la cancha del club Racing donde, a fines de febrero, murió electrocutado Nicolás Gutiérrez, un joven de 17 años. Puertas adentro aseguran tener pruebas de que el Ejecutivo municipal no realizó las inspecciones merced a un acuerdo discrecional entre el intendente y el responsable del club, Rubén Barilá.

La interpelación fue impulsada por el presidente del Deliberante, Luis Esquivel, quien  a pesar de pertenecer a la misma fuerza política que el titular del Ejecutivo, se mostró opuesto a la gestión de Ojeda desde el comienzo de su mandato.

Tanto el intendente como el bloque de concejales del Frente Para la Victoria entendieron desde un primer momento que la interpelación “no Corresponde”.

El propio Ojeda anunció a través de los medios de prensa que no concurriría e insistió con que “mi postura es la misma. No es correcto que me presente a participar de un acto que no está reglamentado y no me ofrece ninguna garantía”, dijo.

Pese a ello los ediles se reunieron a las 10 este viernes y aguardaron durante media hora la llegada del intendente.

En los días previos Ojeda había respondido el formulario de 24 preguntas que le formularon desde el Concejo sobre el caso Gutiérrez. Lo hizo con un escrito que presentó ante la justicia y el propio cuerpo de concejales: “el escrito que presenté tanto en la Justicia como en el Deliberante contiene toda la información que querían conocer sobre el tema”, explicó Ojeda al anunciar que no concurriría a la sesión.

 

Los concejales rechazaron el escrito e insisten con una serie de cuestionamientos relativos no solo a la falta de controles por parte del Ejecutivo, además dicen tener pruebas de un acuerdo informal entre el intendente Ojeda y el responsable del club, Rubén Barilá, para evitar la clausura.

Según explicó a En Estos Días una fuente vinculada al Concejo, la sospecha se origina en que, cuando en 2016 el municipio requirió a todos los clubes de la ciudad la documentación exigible para regularizar las habilitaciones (como consecuencia de otra muerte violenta en el mismo lugar que Gutiérrez) hubo un llamado directo de Rubén Barilá (titular de la concesión del club) al Intendente Ojeda.

“Barilá lo llamó a  Ojeda para que le diera más tiempo o no le clausuren, y además, por esa época hubo una clausura a la cancha de bochas y cantina y supuestamente luego de una comunicación entre ellos, el Intendente levantó la medida”, precisó la fuente.

Frustrada la interpelación y agotada la instancia legislativa, los bloques de concejales de Juntos Somos Río Negro, el radicalismo y el Frente Para la Victoria, analizan ahora la posibilidad de denunciar penalmente al intendente Luis Ojeda por incumplimiento de los deberes de funcionario público.