“El cannabis nos abrió la puerta a una vida digna”

Viedma participó de la marcha mundial por la legalización del consumo de marihuana y la no persecución del autocultivo con fines medicinales.

06/05/2018
Viedma

 

Los integrantes de las agrupaciones rionegrinas de cannabis medicinal que organizaron la jornada informativa y la marcha en la capital provincial -en consonancia con movilizaciones en viarias ciudades del mundo- reiteraron que los resultados científicos demuestran que el consumo de aceite de cannabis mejora notablemente las condiciones de vida de pacientes con diversas patologías.

“El cannabis nos abrió la puerta a una vida digna”, repitieron. El pedido puntual de las familias con hijos en condiciones de discapacidad complejas, es que les permitan el autocultivo de marihuana para la fabricación casera de aceite.

“Hoy tener una planta te convierte en narcotraficante y yo no cultivo estupefacientes, somos familias que estamos atravesando situaciones complicadas y en soledad, porque somos abandonados por la medicina y por el sistema educativo”, aseguró Laura Guanca, una de las referentes de la comarca Viedma-Patagones, que tiene un hijo con trastorno del espectro autista (TEA).

Entre los presentes estuvo también la familia de Joaquín -un nene sanantoniense que padece el Síndrome de Tourette- que el pasado viernes presentó un recurso de amparo en la Justicia Federal para que les permitan el cultivo doméstico.

“Joaquín empezó a tomar medicamentos que no le hacía bien, con cinco años engordó 8 kilos en dos meses, iba a tener problemas de obesidad, diabetes. Cuando empezamos a darle cannabis obtuvimos mucho resultado, ahora sólo tiene unos pocos tics por la noche”, relató Macarena Navarro, la mamá del niño.

Los familiares de Joaquín fueron recibidos por la Jueza federal Mirtha Filipuzzi, quien se mostró “muy comprensiva con la situación”, lo cual les “generó esperanzas” de que el amparo pueda serles favorables. Entre los argumentos que plantearon incluyeron un antecedente importante en el mismo sentido que se dio días atrás en la provincia de Salta. 

 

La ley y sus vacíos

 

Si bien en el 2017 el Congreso de la Nación aprobó una Ley que reconoce el uso del aceite cannábico para tratamientos médicos, no resuelve el problema ya que el autocultivo sigue siendo ilegal. Tampoco hay posibilidades de adquirir el producto en farmacias, sino sólo por vías informales o con la importación desde Estados Unidos.

 

 

“El Estado nos ignora, los cultivadores estamos desprotegidos. No hay opciones porque es ilegal la venta y no es aconsejable comprar algo del que no sabes la procedencia. Además para importarlo hay que pagarle a un abogado que te patrocine, pedir autorización al ANMAT y viajar dos o tres veces a Buenos Aires”, explicó Laura Guanca.

Para complejizar aún más la situación, la Provincia de Río Negro no adhirió a la mencionada Ley nacional, a pesar de que existen proyectos locales. Los legisladores del Frente para la Victoria (FpV) Nicolás Rochas y Javier Iud -que acompañaron a la familia en la presentación del recurso de amparo- afirmaron en una gacetilla de prensa que “en Río Negro, (el Gobernador, Alberto) Weretilneck sigue negando este derecho y ni siquiera permitió adherir a la Ley Nacional. Mientras se mantenga esa actitud incomprensible, las familias deberán peregrinar para que el Estado le reconozca la importancia de acceder al aceite y así mejorar la calidad de vida de sus seres queridos”.