# QUIÉN MATÓ A DANIEL SOLANO

La coartada policial y el inocente “perejil”

La decimoquinta jornada incluyó el testimonio de un trabajador de Expofrut que desnudó las pésimas condiciones de empleo y vivienda, en la zona del Valle Medio. ¿Dónde estuvo la noche de la desaparición de Solano uno de los policías imputados?

06/05/2018
General Roca
Gustavo Figueroa - Blog Periferia
periferiasitio.wordpress.com

Los abogados querellantes Sergio Heredia y Leandro Aparicio escuchan atentos a un testigo de identidad reservada

Durante una nueva jornada -la número 15- de la etapa oral y pública del juicio por la desaparición forzada de Daniel Solano, declararon seis personas, entre ellas un trabajador de Exprofut Argentina; un empleado del Ministerio de Trabajo de Río Negro; una pareja amiga de uno de los policías imputados; la ex pareja de una testigo clave; y un ex trabajador de Agrocosecha S.A., compañero de Daniel, acusado, durante los primeros días de la búsqueda, de ser el responsable de la desaparición del joven Solano.

 Heredia se mantiene en silencio en las audiencias, porque no ésta matriculado para litigar en la provincia de Río Negro

 

Kiñe - Primer capítulo

La coartada (policial) de Barrera

 

Durante el día 15 del juicio declaró un trabajador del Ministerio de Trabajo de Río Negro que reconoció haber participado, junto a Cecilia Constanzo, de un allanamiento y clausura de un galpón en donde vivían, en condiciones insalubres, trabajadores rurales. Se trata del mismo galpón que más tarde habilitaría Cecilia Costanzo para que sea administrado por Adrián Lapenta (referente de Agrocosecha). Por su parte, el trabajador de Expofrut contó, en un relato breve, que tanto la empresa frutícola donde trabajaba, como la empresa de recursos humanos Manpower, eran las encargadas de seleccionar el personal para Agrocosecha.

Por otro lado, también declaró una pareja que afirmó ser amiga de uno de los oficiales imputados, Juan Barrera. La pareja afirmó haber estado en la casa del oficial hasta las doce de la noche del día en que Solano fue secuestrado. El motivo de la reunión fue el cumpleaños de Barrera. “Me invitó mi esposo que es compañero de Juan Barrera (...) Fue una reunión familiar. Recordamos anécdotas del trabajo”, señaló él. “Charla y risas”, específico ella.

En la reunión había más personas: una mujer y una segunda pareja. Ésta última declaró en la jornada anterior (día 14), afirmando que había visto al ingresar a la casa de Barrera, a la pareja declarante, sin embargo esta pareja dudó en recordarla.

Juan Barrera le habla al oído a su abogado representante Pablo Barrionuevo

La coartada de Barrera consiste en afirmar que la noche del viernes 4 de noviembre de 2011 estuvo en su casa festejando su cumpleaños. Sin embargo varios testigos lo han ubicado afuera de Macuba Megadisco cerca de las cuatro de la mañana introduciendo a Daniel Solano dentro de un móvil policial. Si la pareja que declaró se fue a las doce de la noche y la mujer también se retiró cerca de ese horario, ¿con qué cortada Barrera va a sostener que no estuvo a las cuatro de la mañana en Macuba? Dado los lapsos de horarios entre el cumpleaños y el momento en el que sacan a Daniel de Macuba, ¿Barrera pudo haber estado en los dos lugares?

 

Epu - Segundo capítulo

El inocente “perejil” y el gringo que trabajaba para la empresa

 

“A muchos chicos, en esa época, cuando se ponían en ‘pedo’, venía la policía y les pegaban. Luego los soltaban y todo seguía su rumbo. ¡Era normal! A mi me aplicaron un correctivo, pero no creí que era para hacer una denuncia”. El ex trabajador de Agrocosecha que declaró en esta jornada, recordó cuál era el rol de la policía dentro de la empresa frutícola: “La policía estaba siempre ahí. Controlaban que todo funcione bien y que no haya peleas dentro de las gamelas. Esa madrugada me levantaron de la cama a los golpes. Yo había discutido con otro chico, pero me dijeron que me vaya a acostar y yo lo hice. Me pegaron policías del COER (Cuerpo especial de la Policía rionegrina). Después en la comisaría me volvieron a pegar. ¡Fue surtidito!”, dijo ante los jueces.

El testigo de identidad reservada que la policía intentó incriminar en la desaparición de Solano declara ante los jueces

Este testigo también específico lo que hizo el fin de semana en el que desapareció Daniel Solano. “Yo no fui con él. Fui para otro lado. Volví tarde. Era de noche. Al otro día no fui a trabajar. Me levanté y seguí tomando con otros chicos que tampoco habían ido a trabajar. Luego nos fuimos a jugar a la pelota. El domingo tampoco apareció Daniel. Preguntábamos por él. ¡Era nuestro compañero! Yo estaba en la habitación de enfrente. El día lunes fui personalmente al Hospital. Me acompañó Domínguez (el puntero). También fuimos a hacer la denuncia a la comisaría. Yo hice algo que nadie había hecho. El encargado no lo fue a buscar el sábado, la empresa no lo buscó el domingo. Nadie lo buscó el lunes”, relató.

El testigo y ex trabajador de Agrocosecha reconoció que luego de desaparecer Daniel intentó volverse a Tartagal, pero que durante el camino un Fiat Duna rojo detuvo el colectivo donde viajaba. “Vos sabés algo. Nos tenés que decir”, lo interpeló la policía. El joven trabajador no accedió al pedido de los policías y se fue junto al resto de los trabajadores (cerca de 60 hombres). Este relato coincide con otros que ya han dado testigos de la causa. La policía quería incriminar a un inocente “perejil” que ya ha quedado acreditado que la noche del 5 de noviembre no estuvo en Macuba.

Aparicio le muestra la tapa del documental “¿Dónde está Daniel Solano? Diario de una causa” al testigo y a la audiencia

Por último, antes de terminar con su declaración, el abogado querellante Leandro Aparicio le mostró a este testigo la tapa del documental para que identifique a las personas que aparecen en la misma. El joven reconoció a Daniel, a un compañero de Daniel y a un “gringo de pelo blanco” que según su testimonio trabajaba para la empresa porque siempre estaba en la oficina para las fechas de cobro. Es Adrián Lapenta, uno de los referentes de Agrocosecha.

Testigo señala a Adrián Lapenta que aparece en un equipo de fútbol junto a Raúl Aramendi

La impunidad policial y estatal rápidamente logra instalar -como si se tratara de un mecanismo de defensa institucionalizado-, coartadas e inocentes “perejiles” que permiten mantener resguardados y contenidos, con el ropaje de personas dignas, a verdugos indolentes e impasibles.

 

Fuente informativaBlog Periferia