El acuerdo Macri-Weretilneck provocó la primera baja en el bloque de Juntos

Los temores tantas veces anunciados comienzan a materializarse: en la medida en que se consolida la sociedad Weretilneck-Macri, se agudizan las contradicciones dentro de JSRN. Este jueves, en plena sesión Ricardo Arroyo, hombre del gobernador en la Legislatura, anunció que abandonaba el bloque del oficialismo.

09/05/2018
Viedma

 

Ricardo Arroyo integrará su propio bloque legislativo

 

El detonante fue el proyecto que habilita la participación público-privada para la obra pública (PPP) en Río Negro. La iniciativa, en consonancia con la impulsada por el Gobierno Nacional, prevé la asociación del Estado con empresas privadas, pero además fija un paquete de beneficios (exenciones impositivas, garantías que asume el gobierno y la cesión de las sedes judiciales en caso de pleito, entre otros), además de la pérdida de soberanía en las decisiones que tengan que ver con el desarrollo de la infraestructura pública provincial.

“Este voto negativo no es fácil para mí, no se puede ser miembro de un bloque del oficialismo y votar en contra” fueron las palabras del legislador Ricardo Arroyo, hombre de confianza de Weretilneck, al anunciar en plena sesión que abandonaba el bloque de legisladores de Juntos Somos Río Negro..

El desencuentro entre Arroyo y el gobierno de Weretilneck se precipitó a partir del proyecto de Leandro Tozzi (JSRN), que abre paso a los contratos de Participación Pública Privada, donde el Estado podría asociarse a las empresas constructoras para la realización de obras, lo cual acarrea el riesgo de que las deudas contraídas (en buena medida en dólares) por un privado puedan ser demandadas al Estado merced a su condición de socio.

El esquema de negocios (hoy abstracto a raíz de las turbulencias de la última semana en el mercado de cambios, que implica la imposibilidad de fijar mínimamente un presupuesto de obra) fue impulsado por el Gobierno Nacional a pesar de los lastimosos resultados que arrojó en los países europeos que lo implementaron.

Claro que en Río Negro se juegan otras cosas. Por un lado, las elecciones en Villa Regina, donde el Frente Para la Victoria ganó las elecciones comunales, que dejaron desnudo a Weretilneck frente a la realidad: el desempeño electoral de JSRN corre serios riesgos para 2019 a menos que concrete un acuerdo con Cambiemos para derrotar al intendente de General Roca, Martín Soria. Y por otro, la indisimulable crisis financiera provincial que acota dramáticamente la posibilidad de concretar obras que el gobierno pueda exhibir como logros durante la campaña a la gobernación.

Para complicar aún más la situación, desde la Casa Rosada se anunció que bajo las actuales condiciones el Gobierno Nacional dejará de prestar en el corto plazo los avales para que las provincias contraigan nueva deuda.

Sin recursos se desmoronaría aquello a lo que el pragmatismo del gobernador reduce a la política, los subsidios y la obra pública.

 

Otro que padece la incomodidad es el vicegobernador Pedro Pesatti. Ya lanzada su precandidatura a la gobernación, se muestra contrario a las políticas de Mauricio Macri, cada vez que tiene oportunidad. Sin embargo ha jurado su lealtad al gobernador, y no deja de observar al mismo tiempo que sin fondos que garanticen la campaña sus posibilidades se enturbian.

Pero cada quien tiene su límite o su umbral de tolerancia. Hoy Ricardo Arroyo marcó el suyo, y el bloque de Juntos Somos Río Negro comenzó a desmigajarse.

El legislador ya había planteado sus dudas y su voto negativo durante el tratamiento en primera vuelta del proyecto, y volvió con las mismas objeciones a la sesión de este jueves, solo que esta vez quebró la lanza.

Ell acuerdo Macri-Weretilneck o el comienzo del fin de JSR

 

“Con esta herramienta que le estamos dando es posible que el  Estado rionegrino se tenga que hacer cargo de la deuda (de las empresas privadas) porque es socio. No es cualquier cosa, no puede ser el trabajo a cualquier precio. Tengo la absoluta certeza, tengo confianza en este gobernador, pero puede venir otro gobernador, el estado puede poner en riesgo el patrimonio de los rionegrinos” dijo, y derribó todos los argumentos que habían dado sus compañeros de bancada.

“Esta ley deja sin efecto parte del código civil”, dijo Arroyo, “deja sin efecto la jurisdicción, no es lo mismo que el decreto, esta es una ley que tiene privilegios y luego de la primera vuelta hubo un decreto del presidente sacándole el IVA o el impuesto a las Ganancias a quienes fueran beneficiados por esta ley”.

La ruptura del bloque de Juntos Somos Río Negro es la primera desde las elecciones del 2015. Con el desmembramiento, el oficialismo quedará con 25 legisladores propios. Arroyo conformaría un bloque unipersonal.