Justicia califica como “ilegales” las escuchas a la familia de Santiago Maldonado

El Juez Federal Gustavo Lleral cuestionó la medida ordenada por su antecesor, Guido Otranto. Hay registros de conversaciones telefónicas de Sergio Maldonado, y tres testigos de la causa por la desaparición forzada de Santiago.

14/05/2018
Chubut

 

Las escuchas a familiares de Santiago Maldonado y a testigos de la causa fueron declaradas “ilegales” por el Juez Gustavo Lleral. De esta forma la Justicia anula la incidencia de ese espionaje en el expediente por la desaparición forzada de Santiago, y pone en evidencia la maniobra perpetrada por el ex Juez de la causa, Guido Otranto, y la Fiscal Silvina Ávila: mientras nunca estuvieron en la mira las comunicaciones de los Gendarmes y los funcionarios del Ministerio de Seguridad que estaban en la zona de la represión en la comunidad Cushamen; se puso en marcha un sistema de espionaje sobre parientes y amigos de la víctima.

Lleral resolvió la destrucción de las grabaciones y declaró la nulidad de la información obtenida por esa vía, según publicó el periodista Juan Alonso.

El fallo -de 34 páginas- hace hincapié en el derecho a la intimidad y mandó a destruir las escuchas telefónicas realizadas por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco) y el juez federal de Esquel, Guido Otranto, a Sergio Maldonado y los testigos Ariel Garzi, Claudina Pilquiman y Marcela Anarda Stocovaz.

Gustavo Lleral calificó las escuchas como "ilegales" (foto archivo Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Además, se transparentó que el magistrado determinó la suspensión de las escuchas el el pasado 30 de septiembre de 2017, “apenas tomó control del expediente”, detalló Alonso.

“El juez calificó esas intervenciones telefónicas -ordenadas por Otranto y la fiscal federal subrogante Silvina Ávila entre los días 5 y 22 de septiembre de 2017–, como 'reñidas con la Constitución Nacional'; es decir, lisa y llanamente ilegales, y ordenó la destrucción total de todo el material recabado cuando Sergio Maldonado buscaba con desesperación a Santiago y el Ministerio de Seguridad lo negaba de forma pertinaz con Patricia Bullrich como cruzada de la Gendarmería”.

“Entiendo que los motivos esgrimidos por la señora fiscal subrogante Silvina Ávila al peticionar las intervenciones telefónicas de los testigos y de la propia víctima, y los argumentos enarbolados por el señor juez federal de Esquel, Guido Otranto, al acoger esa solicitud (fojas 69/70vta y 178/179vta) resultan absolutamente reñidos con los derechos fundamentales analizados, reconocidos por nuestra Constitución Nacional”, planteó Lleral en su fallo.

(foto archivo Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

Y detalló que “ninguna de las personas cuyas comunicaciones telefónicas fueron intervenidas, revestía el carácter de imputada o sospechosa, y si acaso alguno de los sujetos mencionados hubiese tenido alguna de esas calidades, al momento en que esas intervenciones se ordenaban, debió haberse dispuesto la iniciación de una causa penal para determinar la existencia de los hechos supuestamente ilícitos que le daban sustento”.

Alonso, en Nuestras Voces, conversó con la abogada de Sergio Maldonado, Verónica Heredia, quien resumió la situación: “Evidentemente esta puja entre Otranto y Lleral, se la gana Lleral y evita que pueda usar esas mismas escuchas en otras causas penales. Pero aquí lo grave es que Otranto dispuso la intervención telefónica de la víctima en el marco de un habeas corpus y esto es un hecho gravísimo. ¿Qué pasó en el medio? No lo sé, desconozco las internas”.

El Juez Guido Otranto ordenó las escuchas

Por su parte, Sergio Maldonado interpretó que "se confirmó que fuimos objeto de una persecución”. A través de un comunicado, la familia de Santiago expresó: “Cuando ya pensamos que era imposible agravar la situación de nuestra familia, se produce esta revelación que no hace más que confirmar que fuimos y somos objeto de una persecución, que incluso podría llegar a constituir delitos”.

(foto archivo Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

“Somos doblemente víctimas: por la falta de respuesta ante la desaparición y muerte de Santiago, y por comprobar que, en lugar de establecer quiénes son los culpables del hecho, fuimos investigados sin estar imputados en la causa”, cuestionó Sergio Maldonado y su familia.

Finalmente señaló que “nos hemos visto obligados a impulsar una investigación parcial, lenta e ineficaz y somos objeto de desviaciones maliciosas, de una persecución ilegal y perversa, que construye un escenario de impunidad para los autores del hecho. No tenemos nada que ocultar y no van a intimidarnos con provocaciones ni persecuciones”, concluyó.