Municipio vincula aumento de familias en el basural con la crisis nacional

“Es una de las formas que ha encontrado el vecino de subsistir”, afirmó el concejal y ex secretario de Desarrollo Humano, Carlos Sánchez. Admitió incapacidad para evitar que las familias ingresen y dijo que el contexto nacional “no ayuda para nada”.

19/05/2018
Bariloche

(foto archivo Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

El contexto económico-social impuesto por las políticas nacionales del gobierno de la alianza Cambiemos, y la incapacidad del Municipio para “cerrar” el vertedero, son los argumentos que el Gobierno tiene a la mano para explicar el aumento de la cantidad de personas que diariamente buscan su sustento en el basurero local.

Ante la publicación de En estos días del censo oficial que registró al menos 112 mayores y algunos niños buscando alimentos, leña, ropa y materiales en el basural de Bariloche, Carlos Sánchez -quien desde la Secretaría de Desarrollo Humano promovió el relevamiento-, analizó la situación y realizó una autocrítica sobre el alarmante resultado, que refleja un 100 por ciento más de familias que en 2014 y una cantidad similar a la registrada durante la crisis del 2001.

El hoy concejal del oficialismo relacionó esta situación al contexto social nacional y la dificultad para conseguir trabajo por una oferta “que en esta época disminuye y mucho”. Reconoció que para atender estas necesidades, las herramientas del Municipio no alcanzan, por lo que “lógicamente se trabaja con Provincia y Nación; pero el contexto no ayuda para nada y es una de las formas que ha encontrado el vecino de subsistir”, reflexionó en diálogo con este medio.

Carlos Sánches, ex titular de Desarrollo Social y actual concejal (foto Concejo Municipal)

El censo certifica que los niños y niñas volvieron al manto, una problemática que no se registró en el relevamiento de 2014. “Era muy difícil dejar afuera a las mayores porque el predio no está cerrado y es muy grande. Pero se buscó concientizarlos sobre la presencia de los niños” y los riesgos a los que se ven expuestos en el lugar. Con ese fin y para conocer la realidad de cada uno, promotores de Desarrollo Humano visitaron las viviendas, detectando que algunos eran beneficiarios de programas sociales.

“Es una deuda pendiente, que la tomo como propia y es histórica en la ciudad, de no poder abordar con firmeza la problemática del vertedero”, aceptó Carlos Sánchez, lamentando que en las ocasiones que se intentó el cierre del predio “no se pudo lograr por el costo de poner un muro de material”.

(foto archivo Alejandra Bartoliche - Patagonia Fotopress)

También concedió que existen falencias en la fiscalización a los grandes generadores de residuos: “Fallamos en el control a los privados, que llevan alimentos que deberían llegar destruidos”, dijo. Aunque aseveró que muchas familias no acuden por comida, sino por materiales para hacer reparaciones y elementos que venden luego en ferias.

Por último, comprendió que la problemática del basural “es difícil de abordar y el municipio no tiene todas las herramientas”. Y sugirió: “Una posible solución es que no esté más allí, porque la mayoría de los que concurren lo hacen porque está cerca”.