# CAPITALISMO DE AMIGOS

Empresario G y el sueño del Puerto propio

Mientras el Municipio trabaja en los pliegos para licitar la concesión del Puerto San Carlos, el “Pingüino” presentaría una iniciativa privada que obligaría al Estado a priorizar su oferta. Agrandar el negocio de la mano del Ejecutivo que conduce Gennuso.

30/05/2018
Bariloche
Santiago Rey

¿Cuál será el futuro del Puerto San Carlos?

Una marina deportiva y un centro de servicios turísticos y gastronómico. Ese será el destino del Puerto San Carlos, de acuerdo al proyecto que elabora el Gobierno municipal. Pero quién y bajo qué formato de relación con el Estado administrará ese espacio renovado, es aún una incógnita. Sin embargo, todos los datos hoy disponibles en torno al tema apuntan a que Marcelo Del Grosso, el Empresario G dueño de la firma Powerlink, propietario de Puerto Rock y beneficiario de la concesión del estacionamiento pago en el puerto, podría quedarse con el negocio.

El Estado está en una encerrona: mientras avanza en el trabajo de elaboración de los pliegos para el llamado a una futura licitación -según confirmó a En estos días el secretario de Desarrollo Urbano, Pablo Bullaude-, el “Pingüino” ya camina los despachos oficiales con un proyecto de iniciativa privada que obligaría al Municipio a priorizar esa propuesta.

El Pingüino va por el manejo integral del Puerto San Carlos

De acuerdo a la normativa vigente, las iniciativas privadas -que superen los filtros de control y análisis- obligan al Estado a licitar la concesión sobre el proyecto puntual, con beneficios directos al emprendedor, que hacen casi excluyente la participación de otros privados interesados.

Es el mismo mecanismo que intentó la empresa CAPSA en 2016 -con el aval inicial del Intendente Gustavo Gennuso-, para quedarse 50 años más en el Catedral. Pero el levantamiento ciudadano impidió que prospere, y el jefe comunal ensayó un rechazo que no logró disimular su estrecha relación con la firma de la famiglia Trappa.

Ahora es el tiempo del puerto céntrico. La iniciativa del Empresario G para quedarse y administrar integralmente el lugar, no es nueva. De hecho, quiso convertirse en Empresario M durante la gestión de María Eugenia Martini, pero no lo logró. A mediados de 2015 la anterior administración municipal logró el desalojo de los viejos concesionarios del Puerto San Carlos -llevaban en el lugar 27 años-, debido a los incumplimientos en el pago del canon y la falta de obras de mejoras.

Acto de toma de posesión del Puerto, en 2015

Recuperada la potestad estatal en la zona, Martini comenzó a analizar diversas alternativas para el futuro del Puerto San Carlos, bajo dos ejes: la administración estatal o un llamado a licitación que endurezca las condiciones para el privado y garantice inversión y recaudación al Estado.

Según pudo reconstruir En estos días, el ex Secretario de Gobierno, Daniel Natapof, recibió en su despacho al “Pingüino”, quien le presentó un proyecto de iniciativa privada para la explotación integral del Puerto. “Habrá una licitación”, fue, palabras más palabras menos, la respuesta del funcionario. Nada se sabe qué sucedió en la reunión, pero fuentes del Gobierno que culminó en diciembre de 2015 confiaron a este medio que Natapof pidió nunca más recibir en soledad al “Pingüino”.

Desde mediados de 2015, el Empresario G, al igual que otros dos privados que permanecen dentro del Puerto, debe pagar una concesión, cuyo monto y regularidad de pago se desconoce.

 

La llegada al Gobierno de Gustavo Gennuso trajo nuevos -y beneficiosos- vientos al empresario. Casi en coincidencia adquirió el Teatro La Baita, donde en definitiva se realizarían diversos actos de gobierno, muy bien remunerados por el Ejecutivo; y logró la concesión del playón del puerto céntrico para establecer un estacionamiento pago privado, a pesar que el Municipio cuenta con el Sistema de Estacionamiento Solidario, a través del cual ocupa a personas de diversas organizaciones sociales.

Nota relacionadaAumento del Estacionamiento Medido beneficiaría a Empresario G

En relación a la concesión por la explotación de Puerto Rock, el dueño de la empresa Powerlink canejó con la administración Gennuso el canon por obras en el lugar, cuya inversión y calidad supervisa una comisión, integrada por funcionarios del Ejecutivo. Este medio no logró que el Municipio informe el detalle de lo pagado en concepto de canon, las obras realizadas, y el estado de esa compensación.

Proyecto de estacionamiento presentado por el Empresario G

La frutilla del postre del proyecto de expansión empresarial del “Pingüino” es la explotación integral del Puerto San Carlos. Y con ese objetivo ya tiene en carpeta la iniciativa privada que presentará al Gobierno. Fuentes del Centro Cívico contaron a este medio que no son pocos los funcionarios que ya conocen, de primera mano, ese proyecto.

El Estado quedaría preso de la siguiente paradoja: actualmente invierte tiempo y esfuerzo de sus funcionarios y empleados para la elaboración del pliego de licitación del Puerto; pero la presentación de la iniciativa privada lo obligaría a dar prioridad a ese proyecto. La ecuación sería desventajosa, salvo que ambos proyectos se nutran mutuamente; dato que no se puede soslayar en función de la estrecha relación entre el Gobierno y el Empresario G.

El proceso para lograr la concesión exige varios meses, y por ese motivo durante 2018 se espera su presentación. Es que el “Pingüino” debe garantizarse la buena relación con el Gobierno de Gennuso y la mayoría de Juntos Somos Bariloche en el Concejo para llevar a cabo su proyecto de expansión. El futuro cambio de Gobierno en diciembre de 2019, podría implicar una traba a ese deseo.