# VEREDAS CALEFACCIONADAS

Tres senadores rionegrinos, tres argumentos contra el tarifazo

Miguel Pichetto, Magdalena Odarda y Silvina García Larraburu acompañaron la iniciativa que pone freno a los tarifazos. Argumentos técnicos y políticos.

31/05/2018
Nacional

 

“No es recomendable romper los puentes, señora Presidenta”, le dijo el senador rionegrino Miguel Pichetto a Gabriela Michetti al cierre de su exposición. El mensaje político estaba claro: los esperamos hasta último momento pero el oficialismo no presentó alternativas viables al proyecto de Ley para frenar el tarifazo.

Pichetto, al igual que las senadoras Magdalena Odarda y Silvina García Larraburu cuestionaron la política tarifaria del Gobierno nacional de la alianza Cambiemos, y fundaron técnicamente su rechazo al aumento otorgado en servicios como luz y gas.

El senador rionegrino, en relación al valor del gas en boca de pozo, dijo que “el millón de VTU en el mundo se paga U$S 4 y acá U$S 7. Es inentendible que paguemos por encima del resto del mundo”.

El rionegrino arrancó su discurso asegurando que “hay gobiernos que destruyen la moneda y otros que destruyen el crédito; es lo que les está pasando a ustedes”. Reconoció a continuación que con el anterior Gobierno las facturas de luz, gas y agua tenían un fuerte componente de subsidios que favorecían al AMBA y que eran sostenidos por el interior del país. Así las cosas, admitió que “nunca afrontamos esa tarea que la expresidenta definió como de sintonía fina”. Y reprochó que “hubo una fuerte resistencia en 2011 de todos los sectores políticos, y también los medios”. Así las cosas, admitió que “volvimos a una zona de confort en términos de no tomar decisiones, y mantuvimos los subsidios hasta el último día”.

 

Pichetto se preguntó cómo puede ser que ante los ojos del mundo “el Congreso y el Poder Ejecutivo no puedan acordar un marco razonable para que la gente no pueda afrontar el pago de los servicios públicos. ¿Cómo puede ser que esto concluya en un veto, que es el fracaso de la política?”.

Se quejó a continuación porque “nos colocan en una postura de desestabilización, que empezamos a hacer campaña… La campaña la lanzaron ustedes el 1° de febrero, cuando plantearon las relecciones del presidente de la Nación, la gobernadora de Buenos Aires y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. Asimismo reprochó que “desde las usinas del poder alimentan la destrucción de los representantes del pueblo”, y en esas circunstancias le apuntó al consultor Jaime Durán Barba, de quien se ha confesado lector, pero del que remarcó que “habla con desprecio del Congreso, y hasta dice que las clases medias tienen capacidad de pago hasta el infinito”.

“Es cierto que hemos votado el Presupuesto en noviembre de 2017, cuando establecimos unas pautas que volaron por el aire el 28 de diciembre -sostuvo-. El propio Gobierno antes de terminar el año la lleva al 15%, fue un ajuste sobre la realidad”. Pichetto se refirió también a otra variable que “voló por el aire”: el dólar. Y recordó que el Presupuesto establecía un valor para 2018 de $19,3, y para 2019, $20,4.

El jefe del bloque Justicialista insistió en que “todas las variables que votamos se modificaron sustancialmente”, y además “hubo una devaluación del 20% en el medio”. Y en ese marco, sostuvo que “lo único que se ha mantenido de manera inflexible, inmodificable fue el marco tarifario fijado por (Juan José) Aranguren y el Gobierno nacional. Eso no se modifica, no se pude ni hablar, analizar una propuesta alternativa”.

Al hacer referencia al debate de este proyecto en la Cámara de Diputados, destacó que allí el oficialismo tiene 109 diputados, ante lo cual “uno debe esperar que construyan políticas de alianzas para manejar la Cámara, pero no la controlan porque devaluaron la política, porque dejaron de lado al presidente de la Cámara”. Y concluyó: “Desde octubre se achicaron, se encerraron, no dialogaron”.

Pichetto recordó que cuando llegó el proyecto al Senado se estaba en vísperas del “supermartes” de las Lebacs, ante lo cual decidieron postergar el tratamiento. Al comenzar ese análisis, le pidieron al Gobierno una propuesta alternativa, para tratar de analizarla en conjunto. Recordó que esperaban “una propuesta razonable, (pero) esos días pasaron inútilmente. Hemos tenido muchos diálogos, pero nunca llegó ninguna propuesta”.

A su juicio, “no haber acordado es un fracaso; además rompen el principio de que están abiertos, que quieren dialogar. Tienen un estilo que no soportan la frustración… Gobernar la Argentina es muy complejo”. Así las cosas, aseguró al oficialismo que “les espera una tarea realmente muy difícil, porque haber ido al Fondo Monetario implica condiciones, porque hay que hacer reformas estructurales en orden a la situación del país; y yo no creo que puedan solos, requieren de un gran acuerdo, de una gran convocatoria a los sectores públicos, y a los sectores del trabajo y de la empresa. Hay que hacer un diagnóstico correcto y determinar por donde va el camino. No sabemos adónde vamos”.

Miguel Pichetto le recomendó al Gobierno que “retomen la calma, que desdramaticen este debate”, y comparó con lo que vivió el kirchnerismo con la 125. “Fue una cuestión de intereses económicos que estaban en pugna. Se podría haber acordado y no se acordó, y fue una derrota para el Gobierno”.

Concluyó insistiéndole al Gobierno con la necesidad de reflexionar sobre “la relación con la oposición política democrática que han tenido; tienen desafíos muy importantes de cara al Presupuesto nacional”, y terminó volviendo con su propuesta de alcanzar “un gran acuerdo que permita llevar al país a un camino de crecimiento razonable”.

Por su parte, Magdalena Odarda dijo que la Ley aprobada le otorga justicia a la política tarifaria: “Las garrafas van a tener un tope. En cuanto a las facturas de gas, luz y agua se van a reajustar de acuerdo al incremento salarial. Nada más justo”, dijo, y enmarcó su mirada en que los “salarios se depreciaron en casi un 70% con paritarias que no superan el 20%, aún rompiendo el techo del 15%”, impuesto por el Gobierno nacional.

 

Para Odarda, “el gasoducto cordillerano, una obra que beneficiaría a 22 mil familias, en febrero se anunció que la obra iba a estar finalizada en 2019”, pero, “por el contrario está sumida en un mar de incertidumbre”. Y repasó que los trabajadores de Petrohuel “denunciaron que la empresa se fue de la zona y los dejó abandonados”.

En #RíoNegro la tarifa social, de acuerdo a los datos suministrados, “beneficia a  62.756 personas (un 24% del total de los usuarios residenciales); en cuanto a la del gas, beneficia a 38.361 (19% usuarios residenciales)”, repasó la senadora.

Y dijo que “el mundo nos pide que hagamos los deberes nos dice el Presidente y yo me pregunto si el mundo debe decidir sobre un país que se dice soberano. Hay un documento del FMI que habla de la necesidad de aumentar las tarifas”, recordó.

“Cuando hablan de que esta Ley desestabiliza yo insisto: los desestabilizadores en este país son los que tienen el dinero afuera, los que no pagan impuestos, las empresas que están fugando dólares de la Argentina. Esos son los verdaderos desestabilizadores”, concluyó Odarda.

Finalmente, Silvina García Larraburu dijo que “tenemos la responsabilidad política e institucional de llevar tranquilidad a los hogares”, y justificó así su voto favorable a la iniciativa. 

“Las empresas incrementan sus ganancias sin inversión, el Estado debe soportar una carga que no le corresponde y, mientras tanto, la fuga de capitales -más el pago de intereses- no encuentran techo”, aseguró y repasó que “la realidad nos muestra que en dos años la luz subió 1490%, el gas subió el 1297%; la garrafa social en 2015 costaba 87 pesos,  hoy está llegando a 200 pesos y en algunos casos supera los 220 pesos por garrafa, que para una familia de cuatro personas, no le dura más de cuatro días”.

Añadió que “en dos años el agua subió casi un 1000%. En los alimentos, el litro de leche hoy está costando más de 40 pesos, el kilo de pan más de 80. La incidencia de las tarifas en el salario familiar, para el año 2015 representaba el 6% del salario y hoy representa más del 21%”.

En tanto, contextualizó, “desde 2015 a la fecha, la fuga de divisas ha ascendido a 88.084 millones de dólares, mientras que las recientes decisiones de política monetaria significaron al Estado una nueva pérdida de reservas por 10.000 millones de dólares sólo en el período del 8 al 15 de mayo por la crisis cambiaria”.

Durante su intervención en el Senado, García Larraburu planteó que “estamos poniendo en juego la extrema paciencia del pueblo argentino ante el cúmulo de malas noticias que reciben las familias, desde hace ya varios meses vienen demostrando una infinita paciencia frente a una política económica sin rumbo”.

 

“Hemos intentado -dijo- investigar el costo del kw y del metro cúbico de gas, pero lamentablemente no es posible acceder a esta información, que además nunca se presentó ni explicó, y que resulta fundamental para discutir y poder poner en blanco sobre negro lo que la energía realmente vale y no lo que dicen que vale. Con mi equipo nos hemos ocupado de ver los balances de las empresas y por ejemplo, Transportadora Gas del Sur para fin del año 2017 reportaba ganancias por 1070 millones de pesos; Camuzzi Gas del Sur, al cierre del balance de diciembre de 2017, también reportaba ganancias que superaban los 2793 millones de pesos”, señaló.

“Me hacen pensar que estamos ante un pésimo síntoma y que, en realidad, lo que existe son presiones empresariales en materia tarifaria. El aumento de tarifas impuesto por el gobierno nacional impacta en el incremento de la rentabilidad de las empresas que no están invirtiendo ni perdiendo dividendos, mientras el pueblo argentino está pagando el festival de unos pocos”, finalizó.