Universidades rionegrinas, muy lejos del axioma de Vidal

Primeras generaciones familiares de estudiantes; movilidad social; e historias de esfuerzo personal y estatal desmienten en Río Negro los dichos de la Gobernadora bonaerense que sentenció que “nadie que nace en la pobreza llega a la Universidad”.

31/05/2018
Viedma
Carolina González

No sólo la realidad de las Universidades Públicas de la Provincia de Buenos Aires contradice el axioma de María Eugenia Vidal. En Río Negro, y particularmente en su capital, Viedma, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) reúnen por centenares historias de primeras generaciones de estudiantes, y contención y movilidad social.

Vidal se preguntó este miércoles si es justo “llenar la Provincia de Universidades Públicas, cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la Universidad”.

Muy por el contrario de lo que afirmó la Gobernadora, las casas de estudio locales responden al paradigma de acceso universal a la educación superior.

Masiva participación en actividades organizadas por la UNRN

Algunos datos: El 60 por ciento de los estudiantes actuales en la Universidad Nacional de Río Negro es la primera generación de su familia en poder pertenecer a una casa de altos estudios. Sin embargo, en el 2009 -a poco de iniciar sus actividades-, el porcentaje ascendía al 89 por ciento, según afirmaron fuentes oficiales. “En los últimos años varió el porcentaje relativo porque se registró un mayor ingreso de hijos de profesionales y clase media, pero no descendió el número de estudiantes de sectores más postergados”, explicaron a este medio desde la Universidad.

Por su parte, Claudio Menecozzi, decano del Centro Universitario Regional Zona Atlántica de la Universidad Nacional del Comahue, también remarcó que la mayoría de los jóvenes que “han accedido en los últimos años a estudios superiores, son los primera generación en sus familias”.

Clase en la Universidad Nacional del Comahue, en Viedma

Además, aunque no pudo precisar los porcentajes, dijo que “en una gran medida los estudiantes pertenecen a hogares humildes y por eso hacemos un fuerte esfuerzo para acompañarlos en su permanencia y su egreso”, con becas económicas y alimentarias, y residencias.

“Tenemos un diagnóstico de que (los estudiantes) pertenecen a esos sectores (sociales). También tenemos una altísima población educativa, en un número significativo de la matrícula, que pertenecen fundamentalmente a las localidades de la Región Sur de la provincia”, y que se trasladan a la capital para intentar alcanzar un título universitario.

“Claramente, tenemos una realidad que no se corresponde con las expresiones”, vertidas por la Gobernadora Vidal, planteó Menecozzi.

Cristina Cabral es docente de las carreras de Lengua Comunicación, Oral y Escrita y de la Licenciatura en Comunicación, de la Universidad del Comahue y la Universidad de Río Negro respectivamente. Pero además, es hija de un albañil y una empleada de comercio, y por tanto, primera generación de profesionales en su propia familia.

Centro Universitario Regional Zona Atlántica de la UNCo

En su experiencia, en las Universidades Públicas -especialmente las que están en el norte de la Patagonia-, se reciben a muchísimos estudiantes cuyas familias están en situaciones de pobreza. “Algunos están en el límite donde tienen que trabajar para subsistir, no pueden solventar sus estudios, y regresan (a sus pueblos) después”, explicó.

Para Cabral, que además es investigadora y trabajadora de medios comunitarios, los términos vertidos por Vidal obedecen a un proyecto de país: “Es la batalla que perdió la derecha en este país cuando en los años ‘90 no pudieron meter el arancelamiento de la educación superior. Argentina es uno de los pocos países de America Latina que, a pesar de la embestida neoliberal, sostuvo la gratuidad en la enseñanza y la calidad”, explicó.

Y agregó que los dichos de Vidal son “desconocimiento, pero es también el proyecto que ellos quieren, una Universidad para unos pocos”.

Elías llegó desde su Maquinchao natal a la ciudad de Viedma durante el año 2008. Quería estudiar Derecho, pero como la carrera aún no se había creado, optó por la licenciatura en Ciencias Políticas de la Universidad Nacional del Comahue. Hoy, con una familia entre sus responsabilidades, está a “15 páginas de terminar la tesis de grado”.

Sede Viedma de la Universidad Nacional de Río Negro

Es uno de esos “pobres” de los que habla Vidal, aunque en este caso, gracias a la Universidad pública y gratuita accedió a estudios superiores y está por convertirse en el primer integrante de su familia en recibirse como universitario. Sus padres apenas cuentan con educación primaria.

“Para mí la Universidad Pública significó la posibilidad de estudiar sin tener recursos, trabajando a la par, tener la libertad de avanzar con el tiempo sin tener que pensar en pagar una matrícula”, dijo a En estos días.

Los Elías de la Universidad del Comahue y de Río Negro se multiplican por centenares en la capital provincial. Son historias que derrumban un discurso.