La Canasta Básica en la Patagonia, un artículo de lujo

El índice de precios al consumidor de mayo fue del 2,1%. La Patagonia no figura esta vez al tope de la tabla de aumentos, pero en la comparativa interanual de la Canasta Básica, la medición muestra un incremento pronunciado en los productos de consumo más elemental.

18/06/2018
Nacional

 

 

 

La inflación mensual medida por el INDEC en la región alcanzó en mayo el 2%; por debajo del Norte argentino (2,6%) y apenas inferior a la media nacional (2,1%). Sin embargo cuando se comparan los incrementos de precios en los productos de la canasta básica (no incluyendo servicios) con los del mismo mes del año pasado, el salto es ampliamente superior al de otras regiones del país.

Como se sabe los productos que integran la Canasta Básica, son aquellos imprescindibles para el consumo familiar, y los aumentos de precios se sufren especialmente en los sectores de menor poder adquisitivo.

El caso de la carne picada es el más llamativo. De acuerdo al estudio entre mayo de 2017 y mayo de 2018, el incremento alcanzó a los 102,61 pesos promedio por kilo en la Patagonia; luego los productos avícolas: la docena de huevos llegó a 60,10 pesos;  el pollo entero, 53,66 pesos. El pan, también por kilo señala la comparativa, 50, 95 pesos. En prácticamente todos los productos seleccionados los precios estimados se ubican muy por encima del porcentaje de inflación.

De acuerdo a la metodología empleada por el INDEC, resulta imposible conocer el impacto inflacionario específicamente en Bariloche, debido a que la medición divide al país en 6 grandes regiones, donde la Patagonia es tomada como una unidad.

(Fuente INDEC)

Distintas mediciones coinciden en que la aceleración de los precios de la Canasta Básica se ha acentuado aún más durante los primeros 5 meses del año. Para el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi), los incrementos alcanzaron un 19,3% para el período analizado; esto es, 4,3% superando la meta inflacionaria del 15% anunciada por el Gobierno Nacional para este año.

La consulta no incluye a la Patagonia que generalmente registra para los productos de primera necesidad incrementos superiores a los del resto de las regiones analizadas.

De acuerdo al estudio de ISEPCi en diciembre pasado una familia tipo requería 14.993 pesos para cubrir sus gastos totales, mientras que el mes pasado necesitó de 18.412 pesos, es decir 3.419 pesos más. Nuevamente: los alimentos fueron los que más subieron en lo que va de 2018.

Hay que tener en cuenta que durante mayo (período de la última medición del INDEC) cuando los incrementos aún no se habían trasladado del todo a los comercios tras la corrida del dólar, los productos de primera necesidad en la Patagonia aumentaron mucho más que en el resto del país.

 

Los servicios sin freno

Ampliado el análisis al índice global de precios al consumidor (incluyendo los servicios), la inflación medida para el último año corrido en el sur del país, según el INDEC, se mantuvo en torno a la media, con un 26,3%. El rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles sumó en el período el 47,4%.

Fuente: Universidad de Avellaneda (Undav)

 

Particularmente en el caso de las tarifas de electricidad del sector residencial, el Instituto describe incrementos en la Patagonia donde no hubo quita de impuestos provinciales al servicio, a diferencia de otras regiones. En Río Negro, según informó el gobernador Weretilneck vía Twitter, no hay “ningún gravamen extraordinario o distorsivo sobre los servicios esenciales como lo son el gas, la energía eléctrica y el agua”.

El agua corriente en Río Negro es un servicio prestado por la provincial ARSA, la cual está exenta del pago de Ingresos Brutos. La disposición es igual para la CEB en Bariloche, cuyos incrementos no tienen que ver con la producción (la cooperativa eléctrica no genera), sino solo con el servicio de distribución que aplica la prestadora, que también está exceptuada del gravamen.

El aumento en la tarifa del agua quedará definido en la audiencia pública que se realizará en Choele Choel el 6 de julio. Por lo pronto ARSA pidió aplicar un aumento del 110% en la prestación del servicio. En este punto, la intención del Gobierno provincial es la de establecer 3 aumentos fijos por año y saltearse la instancia de consulta a los usuarios.

“Las tarifas deberán seguir ajustándose hasta alcanzar su valor real”, fue la última definición oficial, la semana pasada en Bariloche, del despedido ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren.

 

El golpe a los salarios

Con estos indicadores la consultora ECOLATINA, estimó para 2018 una caída del salario real registrado del 3%, primordialmente debido al avance de los precios controlados y la devaluación de la moneda, un 50% en lo que va del año.

Los más afectados en la economía formal serán los empleados públicos, con una caída del 4,5% en su poder de compra, y en menor medida los privados, que sufrirán un retroceso del 1,5%.

El Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala calculó una caída acumulada del 7,2% desde fines de 2015 en el poder adquisitivo de los asalariados.

 El sector sin recupero del poder de compra será el de los trabajadores informales debido a la escasa capacidad de negociación con las patronales.

Los gobernadores ya anunciaron disposición para volver a discutir sueldos en el sector público a partir de agosto. No se adelantan aún ofrecimientos oficiales, pero en el caso de seguir la pauta nacional estos deberían ceñirse al piso del 5% que ofreció a modo de adelanto el ministerio de Trabajo de la Nación.

 

ECOLATINA calculó además para este año una inflación del 30%. En lo que va de 2018 el acumulado es del 11,9%, y del 107,5% en los 30 meses de gobierno de Mauricio Macri. El aumento en los salarios para el mismo período apenas fue del  69%.

Ninguna consultora espera para junio que la inflación esté por debajo del 3%.

Esto agregado a la imposibilidad de conseguir trabajo y el deterioro salarial de los sectores formales, estima la ECOLATINA, provocará una fuerte caída del consumo. Del mismo modo los viajes al exterior y la compra de bienes inmuebles retrocederá aún más a causa de la fuerte suba del dólar.