# ELECCIONES 2019

Pichetto y Weretilneck, sociedad consolidada

La primera acción política conjunta será presentar al Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, en Bariloche. La fecha de las elecciones y el proyecto de “dividir por tres” para debilitar a Soria. El mensaje para Pesatti.

26/06/2018
Río Negro
Santiago Rey

Juan Manuel Urtubey

El Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, tenía pensado pasar unos días de descanso en familia en San Carlos de Bariloche. Enterado, el Senador Miguel Pichetto interpretó que la ocasión era ideal para enviar un mensaje al corazón del Partido Justicialista rionegrino y a Juntos Somos Río Negro. “Por qué no te organizás una charla de algo, cualquier cosa, para mostrarte con Weretilneck”, le dijo, palabras más palabras menos.

Así, Urtubey protagonizará el próximo viernes en Bariloche la improvisada disertación “Los resultados de la política estratégica aplicada al turismo en Salta”. A su lado se sentará el Gobernador Alberto Weretilneck. En las sombras, el organizador del cónclave, fue Pichetto.

La relación entre Pichetto y Weretilneck pasa por su mejor momento. La dinámica de la política nacional los encontró en un mismo espacio: colaboradores comprometidos con el gobierno de la alianza Cambiemos, sin abandonar sus lugares -en el Partido Justicialista uno, y en el provincialista Juntos Somos Río Negro el otro-, y, por ende, con algún margen de crítica cuando sus necesidades lo exijan. Esa funcionalidad tiene, en 2019, un mandato claro: conseguir Diputados nacionales y Senadores para Macri. Y ese objetivo será posible “dividiendo por tres” la elección nacional en Río Negro. Es decir, no forzando una alianza electoral entre Cambiemos y Juntos Somos Río Negro, para garantizar dos Diputados Nacional dispuestos a levantar la mano para aprobar los proyectos del hipotético segundo Gobierno macrista. Y uno o dos Senadores con esa misma impronta.

Pichetto y Weretilneck

El tercer golpe de la carambola es intentar debilitar a Martín Soria, cuya candidatura a Gobernador sigue encabezando todas las encuestas. Mostrar la existencia de un peronismo “no kirchnerista” ni sorista; poner al pichettismo a jugar contra la postulación del roquense; provocar a Soria para que vuelva a un decir agresivo, que lo muestre fuera del eje de moderación de los últimos meses.

Aún está lejano el momento de definición de candidaturas, pero en el entorno más cercano a Pichetto repiten -en las últimas dos semanas sobre todo- que se equivocan aquellos que den por muerto políticamente al Senador.

Sueñan, en ese entorno más íntimo, con una postulación a Gobernador -sería la tercera- bajo el paraguas del Peronismo Federal, el de los Gobernadores, que lleve a Urtubey -u otro mandatario provincial- como candidato a Presidente.

Para consolidar esa propuesta, Pichetto necesita que el Gobernador Alberto Weretilneck convoque a elecciones provinciales junto a las nacionales, es decir, en octubre. Ese armado no descarta que el mandatario provincial pueda encabezar la lista de candidatos a Senadores de la lista del Peronismo Federal.

Weretilneck tiene -y maneja con absoluta discrecionalidad- una de las llaves más importantes: la definición de la fecha y la metodología de las elecciones. Cuándo serán y si habrá PASO o balotaje, lo define el Gobernador. Y esconde los datos todo lo posible para imposibilitar el libre juego de los partidos.

 

Mensajes

 

El dardo al corazón del Justicialismo es evidente. Con Pichetto dispuesto a jugar fuerte, a Soria le costará más caro meterlo adentro del proyecto: una banca en el Senado; lugares privilegiados entre los candidatos a legisladores; la candidatura a Intendente de Viedma para Juan Manuel Pichetto; ¿la vicegobernación para el sector?. Aún no está claro todo lo que pedirá el Senador.

Martín Soria

Pero también la jugada tiene otro destinatario: Pedro Pesatti y Juntos Somos Río Negro. El vicegobernador, cada vez más empujado por el Círculo Rojo albertista, asumió su condición de candidato a Gobernador por Juntos.

Weretilneck y Pichetto pretenden aislarlo, a pedido de Cambiemos.“También yo tengo una pata en un sector del PJ”, parece decirle Weretilneck.

Si bien el macrismo está más interesado en garantizarse Diputados y Senadores, la candidatura a la gobernación de Río Negro del oficialismo de un peronista con inocultable simpatía por el kirchnerismo, no le es ajena.

Ya se lo hizo saber cuando Weretilneck dijo que Pesatti era un “candidatazo” a Diputado nacional, en 2017. Fue Marcos Peña el que levantó el teléfono y le espetó al Gobernador que no le ponga en el Congreso a un “cristinista”.

La respuesta de Pesatti a la consolidación del tándem Weretilneck-Pichetto llegó, una vez más, a través de las redes sociales. El vicegobernador, este lunes, compartió una foto suya junto a Néstor Kirchner, con la siguiente leyenda: “Uno de mis grandes orgullos, como militante, es haberlo apoyado cuando era precandidato a toda candidatura. Fue sin duda, entre los grandes, un argentino imprescindible”.

Pesatti y su homenaje a Kirchner

Dejó así en claro dónde está parado, más allá que la dinámica política provincial lo encuentre, pragmático, sosteniendo la fantasía de una oferta provincialista, ajena a los vaivenes ideológicos-electorales nacionales.

El coqueteo de Weretilneck con el Peronismo Federal de Pichetto, y la radicalización de la respuesta de Pesatti apelando a su condición de peronista-kirchnerista (sea dentro de Juntos Somos Río Negro o regresando al PJ), puede desembocar en una polarización de la propuesta electoral en Río Negro, en 2019.

No sería otra cosa que la réplica del escenario nacional: el macrismo por un lado; una propuesta peronista-kirchnerista por el otro; y el Peronismo Federal esmerilando las posibilidades de la oposición real al modelo vigente desde diciembre de 2015.