Juan Carlos Schmid: “Con los gremios solos no se puede”

El secretario general del Sindicato de Dragado y Balizamiento y líder del triunviro de la Confederación General del Trabajo, Juan Carlos Schmid, dijo en Viedma que “este modelo económico no dará resultado”, pero que los gremios “no pueden enfrentarlo solos”, y reclamó una mayor participación política.

30/06/2018
Viedma

Juan Carlos Schmid

Invitado por la UOCRA y la CTEP, Juan Carlos Schmid estuvo este viernes  en Viedma para presentar un documental sobre el Padre Carlos Mujica y hablar de la tarea que desarrolla la Pastoral Social de la Iglesia en los barrios marginados de Buenos Aires.

El triunviro de la CGT describió un futuro de “mayor conflictividad social en el país”, y aseguró que más allá de las paritarias – que ahora comienzan a renegociarse en torno al 25%- el problema “es la pérdida de empleo, la depresión del consumo y el trazado económico” en referencia a la política aplicada por el Gobierno en base a las demandas del Fondo Monetario Internacional.

“Necesitamos un cambio en la dirección del programa económico, que no da y no va a dar resultados”, advirtió el sindicalista.

Pero, en ese mismo sentido, dijo Schmid que según él lo entiende, la respuesta no puede ser solo sindical, “nosotros podemos desatar todos los paros posibles, pero la solución está en el plano de la política”, señaló. “Después de que vetaron la ley que frenaba el tarifazo, un conjunto de 18 senadores fueron a visitar la CGT y le dieron el aval a la medida de fuerza”, dijo.

Sin apartarse de la línea que viene mostrando en sus apariciones públicas, Schmid evitó dar precisiones sobre el proceso de normalización de la CGT que hoy conduce junto a Carlos Acuña y Héctor Daer. Tras declarar varias veces extinguido el mandato de los tres líderes y la necesidad de convocar al Congreso de la central obrera hoy, gracias al impulso del paro general del 25, comienzan a evaluar a puertas cerradas la posibilidad de sostenerse un año más en sus cargos.

Esta postergación complace también el Gobierno Nacional que teme que el proceso de unificación pudiera dejar a la CGT en manos de Hugo Moyano.

Además esta semana el propio Schmid reconoció que vienen sosteniendo conversaciones directas con el FMI. En declaraciones al diario La Nación el sindicalista detalló que "Hoy (por el jueves pasado) Gerardo Martínez hizo una conferencia telefónica encriptada con Washington, y tuvimos ocasión de intercambiar criterios con el responsable del hemisferio occidental (del FMI) y con Roberto Cardarelli, el responsable de la misión del Fondo Monetario Internacional”.

 

 

Aunque el discurso sigue siendo crítico hacia el acuerdo con el Fondo, la CGT administra un tono moderado y se define dialoguista, a la vez que despliega una serie de actividades de color, con rostro popular, como la de este viernes en Viedma recordando al cura Carlos Mujica. Una maniobra estudiada.

Con ese trasfondo, Juan Carlos Schmid relató que “Para llegar a este paro general hubo que gastar mucha saliva, reunirse con todos los sectores. Uno no aprieta un botón y al otro día se para todo, esto tiene que entender todo el campo popular. Eso lo tiene que resolver el sindicalismo pero también la política, los gobernadores, parlamentarios, al senado a todos los que están electos”, en respuesta y justificación de lo que otros sectores denominan burocracia sindical.

En Estos Días: ¿Cree usted que ha habido una mayor organización del campo popular durante los últimos 15 años?

Juan Carlos Schmid: Después del 2001 ha habido organización popular en los movimientos sociales. Pero también han vuelto al escenario los sindicatos, mal que les pese a algunos. Nosotros tenemos nuestras sombras y nuestras malas mañas, pero somos un protagonista de peso.

En Estos Días: ¿Cuándo considera que los sindicatos estuvieron al margen del proceso político nacional?

Juan Carlos Schmid: En los años 90 estuvimos fuera de la escena; algunos resistiendo como podíamos desde afuera, algunos acompañando aquel proceso de privatización y entrega. Yo estaba fuera de la CGT, cuestionándola.

Schmid se cuida de mencionar en sus declaraciones a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), fundada en 1992 y conducida por Víctor De Gennaro, a partir de un conjunto de gremios disconformes con la conducción cegetista. Del mismo modo al Movimiento de los Trabajadores Argentinos (MTA), la corriente interna de la CGT fundada en 1994 por Alicia Castro, Juan Manuel Palacios y Hugo Moyano.

La nueva imagen que ahora intenta transmitir la CGT impone mostrarse más cerca de los sectores populares. De modo que durante el acto de presentación del documental sobre Carlos Mujica este viernes en la mutual  de la OUCRA, Schmid tuvo palabras de reconocimiento para la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que hoy aparece acompañando a la CTA.

Durante los años en los que describe una distancia entre la CGT y los sectores populares, Schmid ahora reconoce el peso específico de estas nuevas organizaciones que en su momento asumieron el rol que dejaron vacante los líderes de los grandes sindicatos. Aprendida la lección, dice: “Si después del 2001 esto no hubiera ocurrido  en Argentina estaríamos en el medio de la selva”.

 

Reclamo por los despidos en TELAM   

 Juan Carlos Schmid estuvo también en la agencia Télam de Viedma y se solidarizó con los trabajadores despedidos. Contó además que “estuvimos reunidos con los sindicatos, tratando de encontrar una mesa de negociación para abordar esta situación y llevar el problema más arriba de la cartera laboral , directamente a la jefatura de Gabinete”

En ese sentido anunció que “vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance”.

Schmid junto al ex jefe de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) Ceferino Namuncurá, el legislador Raúl Martínez (FPV) y los dirigentes del sindicato de prensa de Viedma (Gentileza ADN)

 

Dijo también que “Hace más de 20 días hablé con el director de Télam (Rodolfo) Pousá y me manifestó que había problemas con dos periodistas, pero no mencionó en ningún momento la cantidad de trabajadores que ahora están echando”.

También evaluó que “quieren desguazar Télam y reducirla a la mínima expresión”. Dijo que el Gobierno “quiere un sistema de concentración de la información” , que  eso conduce a “invisibilizar” lo que ocurre en el interior del país, y atenta contra la “soberanía de la información” y la “pluralidad de voces”.