Informe oficial desmiente al Intendente: familias buscan comida en el basural

Más del 63 por ciento de las personas que acuden al vertedero, buscan alimentos.  Para disuadir la apertura de comedores, Gennuso afirmó que principalmente buscan materiales que luego venden “para tener plata”.

06/07/2018
Bariloche

 

 

 

La difusión por En Estos Días del resultado del censo realizado en el vertedero por trabajadores sociales del Municipio generó la reacción inmediata de organizaciones e instituciones que comenzaron a asistir con alimentos a las 112 familias que concurren al lugar (el doble que en 2014 y similar cantidad que en 2001).

En exposiciones públicas, el Intendente fustigó la creación, por parte de Cáritas, de una cocina solidaria, responsabilizando a la organización de fomentar que la gente concurra al basural. También negó la presencia de menores (constatada en el censo) y buscó restar gravedad a la situación, señalando que la mayoría son beneficiarios de algún programa social y que acuden al vertedero principalmente “para tener plata, vendiendo vidrio u otras cosas”.

Sin embargo, el mismo relevamiento -que está en el escritorio del Intendente- confirmó que 71 de los 112 encuestados llegan al basural en busca de alimentos, siendo ésta la segunda causa después de la ropa. “Mencionaron la recolección de alimentos destinados al consumo familiar”, puntualizó el informe, detallando los alimentos más frecuentes: “viandas”, lácteos, embutidos, carnes, verduras, chocolate y bebidas alcohólicas.

En tercer lugar, se recolectan metales, “en su mayoría para ser vendidos”. Principalmente, cobre, aluminio y bronce. Luego, leña para calefacción de las viviendas y en quinto lugar el plástico. Del total de las personas identificadas en el vertedero, “67 manifestaron vender alguno de los tipos de elementos que recolecta”.

Sobre la cobertura social a través de programas del Estado, 26 de los encuestados no reciben asistencia alguna. Mientras que 71 perciben beneficios como la Asignación Universal por Hijo, pensiones y el programa Manos a la Obra, por montos evidentemente insuficientes para cubrir las necesidades básicas de sus familias.