# ELECCIONES 2019

Urtubey, el Massa de 2015

Al igual que hace tres años, en víspera de una elección, el Gobernador Weretilneck coquetea con un sector del peronismo no kirchnerista. Con Pichetto como estratega en las sombras, busca el desembarco del Peronismo Federal para esmerilar las posibilidades de Soria. Cumbre Weretilneck-Pesatti con resultados inciertos.

08/07/2018
Río Negro
Santiago Rey

Massa y Weretilneck, intento de alianza, versión 2015

El pragmatismo y un plan de negocios que incluía generosos recursos de fondos petroleros, llevó al Gobernador Alberto Weretilneck, en 2015, a apostar por un acuerdo con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien aspiraba a competir por la Presidencia de la Nación.

La difusión del móvil económico de esa sociedad, pero fundamentalmente la caída de Massa en las encuestas provocaron que Weretilneck eligiera otro rumbo, y se sumara, sin demasiado entusiasmo, a la lista de Gobernadores que apoyaron al candidato del Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli.

Urtubey y Pichetto, muy Juntos

Ahora, de cara a las elecciones de 2019, el mandatario rionegrino ensaya un nuevo acercamiento al peronimo no kirchnerista: junto al Senador Miguel Pichetto tramó el desembarco “institucional” del Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, en Barilloche, hecho que se convirtió en una clara señal política.

¿Habrá lista del Peronismo Federal en Río Negro? Dependerá de los intereses de Weretilneck y de los lugares que Martín Soria ofrezca al pichettismo para contener al sector.

En su raíd de históricas alianzas, Weretilneck deja en claro que las convicciones ideológicas no son su fuerte, y que, por el contrario, es capaz de pendular de acuerdo a donde su instinto de supervivencia lo lleve. Matiza esa oscilación con el discurso de la institucionalidad, la gobernabilidad y la priorización de los intereses provinciales por sobre las pujas de los partidos nacionales.

Urtubey y Weretilneck, juntos en Bariloche

Sin embargo, hoy busca para rascarse el palenque del sector más conservador del peronismo, el mismo que le habilitó al Presidente Mauricio Macri la aprobación de todas las leyes clave para la concreción de su proyecto neoliberal.

Más allá del supuesto carácter institucional de la visita del mandatario salteño, Weretilneck blanqueó su acercamiento: “El Gobernador Urtubey está construyendo un proyecto federal, y un proyecto federal que parte desde las provincias, obviamente que siempre vamos a estar de acuerdo”, dijo. Y agregó: “Cuando fija como lineamiento que la construcción de su proyecto tiene que ver con las provincias, con los movimientos políticos provinciales y con el federalismo, obviamente que uno no tiene porqué oponerse a eso, aparte entusiasma. No estamos integrando ninguno de los dos partidos nacionales, ni Cambiemos ni el kirchnerismo. Ahora, una construcción alternativa, federal, que contemple el interior desde el interior, que nos saque de esta discusión permanente Macri y Cristina Kirchner, me parece que es un tema para analizarlo”.

Dos señales claras sobre la participación de Pichetto en el armado del desembarco de Urtubey en Río Negro: las declaraciones posteriores de Ariel Rivero -líder del pichettismo en la Legislatura- advirtiendo a Soria sobre la construcción del Peronismo Federal en la Provincia; y la participación de Juan Manuel Pichetto -hijo del Senador y ex ministro provincial- en el cónclave entre Weretilneck y Pedro Pesatti que se concretó este sábado.

Weretilneck y Pesatti también se reunieron la semana pasada

Esa reunión que se extendió por cinco horas, incluyó varias rondas de mate, y se realizó en la Residencia de los Gobernadores, en Viedma, tuvo, por el momento, alcances difusos. Pesatti salió y habló de un encuentro “excelente”, pero evitó las precisiones. Los amagues discursivos del vicegobernador sobre la insistencia de su postulación por el oficialismo o de hasta un posible alejamiento de Juntos Somos Río Negro, no cayeron en el vacío. Weretilneck recogió el guante y sólo ellos dos saben qué acordaron puertas adentro.

Las gestualidades de los próximos días serán clave para entender si Pesatti volvió al redil albertista, o si el vice logró correr los límites del pragmatismo que llevó al Gobernador a convertirse en un ariete patagónico del proyecto macrista, y hoy -encuestas en mano- recalcula hacia el Peronismo Federal.

En los últimos días, Weretilneck tomó distancia del Gobierno nacional. Los números mandan, y la caída en la imagen presidencial, así como la crisis financiera y económica, lo obligaron a una operación despegue. “Hay que evaluar el contexto nacional, la duda, la falta de expectativas. El Gobierno nacional tiene que abordar esto rápidamente. Esta semana hemos visto distintos integrantes del Gobierno opinando de distintas maneras de ciertos temas. Esto lo único que genera es incertidumbre, deben estar claras las metas en economía”, dijo el Gobernador rionegrino.

Pesatti promocionó esta semana su relación con Kirchner

Esas críticas al gobierno de la alianza Cambiemos, acercan a Weretilneck y Pesatti. Aunque no son suficientes para pensar en un camino de rosas hasta la definición de candidaturas. De hecho, al momento de elegir, el vicegobernador prefiere vincularse con los referentes nacionales del kirchnerismo antes que con el Peronismo Federal, al que en voz baja acusa de “colaboracionista” del macrismo. 

Diferencias que no sólo se arreglan con una reunión de cinco horas y mate de por medio.