# ELECCIONES 2019

¿Se están reproduciendo?

El PJ rionegrino vive momentos turbulentos. El pichettismo amaga con bajar a la Provincia el experimento del Peronismo Federal y coquetea con Weretilneck. Soria confía en las encuestas pero enfrenta el desafío del armado de listas. El impacto en la interna de Juntos.

16/07/2018
Río Negro
Santiago Rey

Pichetto y Soria

“Los peronistas somos como los gatos, cuando parece que nos estamos peleando, en realidad nos estamos reproduciendo”. Lo dijo Juan Domingo Perón, cuando las diferencias al interior del movimiento parecían hacer imposible la convivencia. Lejos del pretendido apareamiento en la ingeniosa frase del General, las diferencias intestinas del peronismo de la década del ‘70 se resolvieron a los tiros, con centenares de muertos y desaparecidos.

Si no fue realidad en aquel momento, tampoco cabe la expresión para la actualidad del peronismo rionegrino.

Lejos de estar reproduciéndose, el partido que conduce Martín Soria atraviesa una crisis, de la que puede salir beneficiado Cambiemos o Juntos Somos Río Negro.

Soria, Pichetto, Weretilneck. El Senador y el Gobernador, de nuevo juntos

La decisión del Senador Miguel Pichetto y sus espadas en la Provincia de no someterse a los dictados de Soria, derivó en el intento de bajar a la provincia de Río Negro la construcción del Peronismo Federal, que podría presentar un candidato a Presidente.

La llegada a Bariloche del ma datario salteño Juan Manuel Urtubey, acordada por Pichetto y el Gobernador Alberto Weretilneck, fue un primer globo de ensayo. El segundo: la participación de Juan Manuel Pichetto en el cónclave Weretilneck-Pedro Pesatti de hace dos semanas. El último paso de la estrategia: la verborragia del legislador ultrapichettista Ariel Rivero, quien anticipa listas propias para el Peronismo Federal, y se muestra y fotografía junto a Weretilneck.

Este lunes, Rivero dejó otra de sus frases para la polémica: “Soria se enoja porque Juan Manuel Pichetto se reunió con Weretilneck y Pesatti, pero Juan Manuel lo hizo a plena luz del día. Soria llama a escondidas a Pesatti y (la senadora, Silvina) García Larraburu también lo hace”, dijo en una radio de General Roca.

Ariel Rivero

El viernes pasado se reunió la cúpula del PJ y ratificó la amplitud de la convocatoria para la conformación de un frente, de cara a las elecciones de 2019.

Pero la concreción de ese objetivo no será sencilla. El pichettismo quiere a la senadora Magdalena Odarda (del flamante partido Río) lo más lejos posible, y reclama la renovación de la banca en la Cámara Alta para Pichetto, la vicegobernación provincial y lugares claves en la lista de legisladores.

Se achican los lugares y Soria deberá hacer equilibrio entre mantener a las huestes de Pichetto dentro del esquema, para evitar el desembarco de una candidatura del Peronismo Federal que le reste votos; y ampliar el frente hacia sectores no peronistas, que le garantice diversidad y amplitud en la propuesta de campaña.

Además, en términos de posicionamiento político existe hoy una considerable distancia: mientras el sorismo dejó en claro el viernes que “el límite son Macri y Weretilneck”; el pichettismo podría habilitar la aprobación del Presupuesto 2019 que incluye un drástico ajuste a pedido del FMI y un recorte de fondos asfixiante para las Provincias.

 

Soria relojea las encuestas que le otorgan entre 20 y 25 puntos de diferencia a favor -según quién realice el relevamiento-, pero sabe que la posible unión de fuerzas del peronismo colaborativo con Juntos Somos Río Negro podría complicar sus aspiraciones.

Mientras tanto, en el oficialismo los intentos por minimizar la profundidad de la crisis interna duran pocas horas. Luego de los gestos post-cónclave Weretilneck-Pesatti, la realidad volvió a mostrarlos en veredas opuestas: se cruzaron por los tiempos de las candidaturas -para el Gobernador, “aún no es tiempo”, y el vice confirmó su lanzamiento-; y también los separa el posible anclaje nacional.

Al término de una reunión de la Mesa Provincial de Juntos, el ministro de Gobierno, Luis Di Giácomo, dio entidad al vínculo con Urtubey y elogió la construcción de un proyecto federal. Le siguió la respuesta de Pesatti que insiste con el crácter provincialista de Juntos. Y por las dudas advierte: si hay que elegir por un peronismo, yo estoy con el kirchnerismo.

Pesatti y los cuadros de Weretilneck y Cristina

No hay traducción política posible para esa opción, salvo que el vicegobernador esté pensando en abandonar el oficialismo y convertirse en candidato de las listas del Frente para la Victoria que lidera Soria.

Esa opción hoy parece ilógica, pero Pesatti hace saber a sus más íntimos que si Weretilneck fuerza la alianza con el Peronismo Federal, él está dispuesto hasta a “traer a Cristina” Fernández a la Provincia.

¿Hay espacio para tanta diversidad de opiniones en un partido verticalista y construido a imagen y semejanza de los intereses políticos del Gobernador?, ¿lo hay cuando se achican los plazos y los tiempos electorales marcan el ritmo de la política interna?. Las próximas semanas serán claves para saberlo.

Mientras tanto, la vieja sentencia de Perón parece verse desafiada en Río Negro: no se están reproduciendo, se está peleando.