Usurpan la Ruka Mapuche Furilofche

El Espacio de Articulación Mapuche y Construcción Política (EAMyCP) denuncia las oscuras maniobras políticas que se han tejido en torno a la usurpación de la Ruka Mapuche Furilofche.

18/07/2018
Bariloche

 

Involucra a representantes del Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI), a integrantes de lo que fuera el Centro Mapuche Bariloche, a parte de la familia Loncon del paraje Tres Cerros (Comallo) y la complicidad de funcionarios municipales.

Desde Mayo, parte de la familia Loncon lleva adelante una acción de usurpación de la Ruka, ubicada en Cabo Campos 73. Sin embargo, detrás de esta acción, se esconde una trama de complicidades que los integrantes de dicha familia desde un primer momento declararon estar siendo respaldados por el CODECI, por Horacio Antillanca y por Felisa Curamil, ambos integrantes de la ex comisión directiva del Centro Mapuche.

Tras varias reuniones solicitadas por nuestra organización, pudimos comprobar que efectivamente la familia Loncon ha contado con el apoyo del CODECI Zona Andina, puntualmente, a través de Luis Pilquiman y Newen Loncoman. Quienes ratificaron haber gestionado para al menos cuatro integrantes de dicha familia “algún recurso económico”, a través de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular de Bariloche (CTEP Bariloche). Sin ninguna duda, estamos frente a prácticas de clientelismo político, que personajes como Luis Pilquiman vienen desarrollando desde hace años, en pos de beneficios personales atribuyéndose la representación mapuche en espacios políticos partidarios.

Por otro lado, de la reunión con integrantes del extinto Centro Mapuche y por información vertida en un comunicado de prensa oficial de la Muncipalidad con fecha sábado 7 de julio, sabemos que Horacio Antillanca, Felisa Curamil y Luis Pilquiman -nombre que se repite- mantuvieron una reunión con el intendente Gustavo Genusso y la concejal Cristina Painefil, íntima amiga de Horacio Antillanca, para avanzar en el ordenamiento administrativo de la Ruka mapuche Furilofche. Corresponde explicitar que el Centro Mapuche Bariloche es una asociación civil sin fines de lucro que lleva casi dos décadas sin funcionamiento formal ni real. En tiempos del Consejo Asesor Indígena (CAI), el Centro Mapuche fue expulsado de dicha organización por mantener prácticas políticas desleales que afectaban al interés colectivo de sus integrantes.

Otro dato no menos relevante es que Felisa Curamil, es madre de Newen Loncoman, quien desde su puesto de Consejero por la Zona Andina de la CODECI, ha gestionado a través de la CTEP Bariloche “algún recurso económico” para que cuatro integrantes de la familia Loncon ¿Cómo se llama a este tipo de práctica, en la que un funcionario utiliza su rol para favorecer intereses particulares o de su vínculo familiar? Claramente, se trata de una maniobra de clientelismo político.

¿Cómo se explica que el Centro Mapuche, organización que lleva más de veinte años sin realizar ni una acción política relevante, de pronto apure reuniones con autoridades municipales para regularizar un espacio que, por lo menos desde hace más de ocho años, ha estado a cargo de integrantes del EAMyCP?, ¿Por qué el intendente y la concejal de Juntos somos Bariloche apuntalan a una organización fantasma y, por otro, desconocen la existencia del EAMyCP como administradores de un espacio, en el que alguna vez fueron convocados para que dieran a conocer su plataforma respecto a políticas públicas interculturales?

Se trata de oportunismo político para horadar a una organización mapuche que ha puesto incómoda con sus demandas a esta gestión municipal. El Espacio de Articulación Mapuche y Construcción política impulsó la ordenanza 2641/15 que reconoce a Bariloche como municipio Intercultural la cual, además, exige la implementación de políticas públicas interculturales con sus correspondientes partidas presupuestaria, la creación de espacios plurales en donde todos los involucrados discutan sobre las implicancias de un Municipio Intercultural, el no computo de inasistencia a los obreros y empleados municipales que participen en ceremonias propias del pueblo mapuche, entre otras cuestiones. No es la primera muestra de esta gestión municipal en donde la voz de ciertos colectivos es silenciada mediante maniobras de esta índole.

Desde hace varios años el EAMyCP ha sostenido y administrado la Ruka Mapuche Furilofche de manera autogestiva, sin recibir ningún subsidio estatal o de otra índole. Entre sus principios, siempre primó el compromiso social de alojar a los pobladores mapuches de las zonas rurales que viajan a la ciudad por trámites o cuestiones de salud y no cuentan con otro espacio para alojarse, función que no se puede cumplir desde que integrantes de la familia Loncon usurpan el lugar. Así mismo, el EAMyCP ha generado numerosas actividades educativas, artísticas, culturales y espirituales en dicha sede. Una de ellas, curiosamente, ha tenido que ver con el proceso de construcción de la ordenanza 2641/15.

Es nuestra intención, pero también una obligación, alertar a nuestros peñi y lamngen de distintas comunidades, que esta maniobra no sólo está ocasionando perjuicios a una organización mapuche como el EAMyCP, sino a toda persona que necesita el lugar para hospedarse. Tiene responsables concretos: están involucrados funcionarios del CODECI, que promueven y fomentan el accionar de integrantes de una familia que no sólo cuenta con posibilidades de hospedaje en la ciudad, sino que además actúa de forma violenta, con mentiras, amenazas y “avivadas”.

Finalizando, hacemos un llamado a la reflexión a las organizaciones que integran la CTEP Bariloche, para que nuestros derechos, que tanta lucha han demandado, no estén sujetos a prácticas clientelares. Sabemos que algunas organizaciones necesitan mostrar ante sus conducciones nacionales que tienen una “línea” indígena o mapuche, pero maniobras como la que describimos son de baja política.

Nuestra construcción se basa en el trawün, en mirarnos a los ojos, donde los intereses personales nunca exceden a los colectivos.

 

Zoy epewün rupalu antu, wewayiñ puke peñi ka puke lamngen

 

Espacio de Articulación Mapuche y Construcción Política.