En Bariloche también quieren entregar comida vencida a los pobres

Mientras en Diputados debaten un polémico proyecto de Carrió que exime de responsabilidad a las empresas que donan productos, Gennuso da un paso más y prevé admitir comida vencida en el Banco de Alimentos. Fuerte rechazo del FpV. El antecedente de Viedma.

18/07/2018
Bariloche

Gennuso impulsa la medida (foto Facebook)

La crisis del 2001 dio origen a los Bancos de Alimento en Argentina como una estrategia impulsada por las organizaciones sociales para combatir el hambre, recolectando productos en buen estado para distribuirlos en los sectores más vulnerables. La delicada situación social actual, parece haber reimpulsado la herramienta y Bariloche avanzará con la creación del propio, pero con una peligrosa particularidad: incluiría alimentos vencidos.

Así lo anunció Alejandra Schnebeeli, secretaria de Desarrollo Social de la comuna, quien en declaraciones al Diario Río Negro anticipó que trabaja en el “manejo de los alimentos que llegan al vertedero”, a través de “una ordenanza para justamente ordenar esos alimentos que son descartados por los supermercados porque están vencidos, pero que están en condiciones de consumo”. Entienden que hay alimentos no perecederos que, por más que esté cumplida su fecha de vencimiento, no significa que no sean aptos para el consumo.

En los portales de numerosos Bancos de Alimento del país, la consigna es clara: “No recibimos alimentos vencidos. Las empresas deben respetar el código alimentario argentino, los alimentos donados no pueden estar vencidos, ni en mal estado”. En Bariloche, el criterio del gobierno es distinto incluso a la Ley 25.989 que se sancionó en 2004 para establecer el procedimiento.

Schnebeeli defendió la iniciativa

En ella, se contempla a todos aquellos productos alimenticios que cumplan con las exigencias bromatológicas y de inocuidad contenidas en el Código Alimentario Argentino. Fija, además, que sean “distribuidos con la celeridad necesaria a los efectos de impedir la descomposición o vencimiento”.

Nota relacionadaDonaciones, progresismo estúpido y riesgos sanitarios

Esta norma nacional está actualmente en debate, por una modificación propuesta por la Diputada Elisa Carrió para que se exima de responsabilidad penal y civil a las empresas donantes luego de atravesar los controles bromatológicos. El Proyecto se aprobó en Diputados y será ahora tratado en el Senado. Autoriza la donación de “alimentos no vencidos que se entregan con control bromatológico por parte de las municipalidades”, según explicó Carrió en la Sesión.

Aún con esta última condición, la propuesta contó con el rechazo del Frente para la Victoria y el Frente de Izquierda, por entender que busca cubrir a las empresas que quieren deshacerse de alimentos y pone en riesgo la salud de la población. “Da vergüenza ajena que a nuestros pobres se los quiera consolar con propinas, con changas y con comida que se está pudriendo", cuestionó el diputado Adrián Grana (FpV).

El proyecto de Gennuso busca contrarrestar el impactante incremento de familias buscando alimentos en el basural, luego del censo oficial que contabilizó a 112 personas, entre ellas algunos niños. Si bien aún no ingresó al Concejo Municipal, la aceptación de comida vencida anunciada por Schnebeeli anticipa un fuerte debate.

El concejal Daniel Natapof (FpV) adelantó que no convalidarán la entrega de alimentos vencidos: “Es ilegal, no es ético y es denigrante”, expresó en diálogo con En estos días. “Me pregunto si los funcionarios le darían de comer productos vencidos a sus hijos”, cuestionó. Afirmó, además, que al Intendente le molestan las acciones de las organizaciones en el basural -como la cocina solidaria de Cáritas- porque “pone en evidencia una situación social que Gennuso niega en forma sistemática”.