Pesatti: “La alegría que Macri vino a celebrar a Bariloche es incompatible con la realidad”

El vicegobernador se quedó lejos de la visita presidencial a la ciudad andina. Desde Viedma, aprovechó el día del amigo para enviar un mensaje antimacrista por las redes.

22/07/2018
Río Negro

 

Decidido a encarnar el ala más reactiva de Juntos Somos Río Negro al Gobierno de la alianza Cambiemos, el vicegobernador Pedro Pesatti se mantuvo lo más al margen posible de la visita de Mauricio Macri a Bariloche.

Es más, desde la capital provincial envió un mensaje a través de las redes sociales que reafirma su distancia del proyecto que encarna el Presidente. “La alegría que Macri vino a celebrar en Bariloche -escribió- es incompatible con la realidad que hoy vive la inmensa mayoría de sus habitantes, la otra cara de una realidad que no vive, precisamente, una buena temporada”.

Pesatti aprovechó el Día del Amigo para dejar esa y otras frases que lo posicionan como un escollo a cualquier intento de Juntos Somos Río Negro por sellar una alianza con Cambiemos, de cara a las elecciones del año próximo.

“En un día tan especial, saludé a mi amigo Rolo Figueroa, vicegobernador de Neuquén. “Como dos hombres de la política, en la comunicación que mantuvimos no pudimos evitar intercambiar nuestras preocupaciones por la realidad económica y social del país, que impacta por igual en nuestras provincias”, señaló Pesatti a través de Facebook, Tweeter e Instagram.

Y agregó: “La clase trabajadora ha sufrido en el último tiempo una devastadora pérdida del poder adquisitivo de su salario como consecuencia de la devaluación de nuestra moneda”.

La crítica del vicegobernador rionegrino nace de su íntima convicción, pero también de una estrategia acordada con el Gobernador Alberto Weretilneck en las últimas semanas. El mandatario provincial no es ajeno a la diatriba antimacrista de su vice.

En esa línea, hace pocos días recibió en su despacho a los trabajadores de Telam, echados de la agencia Viedma.

 

“El ajuste, vía aumento de las tarifas de los servicios públicos y la devaluación -planteó Pesatti mientras el Presidente se abrazaba con Weretilneck en Bariloche-, ha recortado el poder de compra de los trabajadores. Pese a ello, con un cinismo pocas veces visto, Macri habla de ajuste como lo que habrá que hacer de ahora en adelante junto a las provincias, como si el ajuste no comenzó desde el primer día de su gobierno”.

Para el dirigente viedmense, “hoy la Patagonia ofrece la paradójica escena de ser un espacio barato para los extranjeros que desean conocer nuestros paisajes, mientras a la par los patagónicos sufren por el alto costo de la energía que necesitan para vivir, para abrigarse y para poder comer en el sur”.

Y concluyó: “Estamos en un tiempo que exige definiciones cada vez más claras. El hambre, el desempleo y la pobreza no son las orillas de ninguna grieta sino la brutal consecuencia de una receta de ajuste, recesión y destrucción del mercado interno: de las pequeñas y medianas empresas, de la industria nacional y el comercio, del trabajo y del empleo. Por eso, la alegría que Macri vino a celebrar en Bariloche es incompatible con la realidad que hoy vive la inmensa mayoría de sus habitantes, la otra cara de una realidad que no vive, precisamente, una buena temporada”.