Ley Justina: en Río Negro hay 169 personas esperando un transplante

En los primeros siete meses de este año, seis rionegrinos fallecieron por no poder ser tranplantados. El titular del Cucai provincial destacó los alcances de la nueva Ley. La historia de Andrés, la donación que salvó tres vidas.

23/07/2018
Río Negro
Carolina González

 

La aprobación en el Congreso de la Nación de la Ley Justina abre la esperanza para que se multipliquen los donantes de órganos y tejidos. Dispone que todas las personas mayores de 18 años sean donantes, salvo que en vida dejen constancia expresa de lo contrario. El proyecto logró 202 votos afirmativos en la Cámara de Diputados, y está inspirado en el caso de Justina Lo Cane, una niña de 12 años que falleció en noviembre de 2017 mientras aguardaba un trasplante de corazón.

Al igual que en el resto del país, en la Provincia se espera que la nueva Ley modifique una realidad por la cual, en el año 2017 fallecieron nueve rionegrinos aguardando ser transplantados. En tanto, seis coprovincianos murieron en lo que va del 2018.

De acuerdo a datos oficiales, en la Provincia hay 169 personas inscriptas en la lista de espera del Incucai.

Aunque aún falta un tiempo para que la Ley se aplique integralmente, los profesionales del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), trabajan a destajo para modificar los protocolos de actuación y la reglamentación de la nueva normativa.

Leonardo Uchiumi

Entre ellos está el Dr. Leonardo Uchiumi, responsable del Cucai Río Negro. En diálogo con En estos días, el profesional contó que uno de los cambios importantes de esta Ley es que se le quita a la familia de la persona que fallece la carga de decidir o no la donación.

Hoy, la Ley vigente (24193) considera a todos los ciudadanos como donante presunto y en caso de que el fallecido no haya manifestado su voluntad de donar al INCUCAI, “se le pide testimonio de última voluntad a la familia”, informó Uchiumi.

“El espíritu de la nueva Ley es aumentar donantes. Esta Ley no es compulsiva ni viola derechos personalísimo como se ha planteado en algunos medios de comunicación”, explicó.

Actualmente el Cucai Río Negro realiza campañas de concientización en eventos culturales o fiestas provinciales. Con ese mecanismo, desde que iniciaron su tarea en el año 1995, lograron que 71.945 rionegrinos manifestaran su voluntad de donar. En lo que va del año lo hicieron 1.225 personas, mientras que sólo 154 se manifestaron en contra.

Con estos números, en la Provincia hay un promedio de 8.24 donantes por cada millón de habitantes. De esta forma, Río Negro ocupa el quinto lugar en manifestaciones de voluntad afirmativa, luego de Tucumán, Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Neuquén.

 

“Toda herramienta que sirva para aumentar la cantidad de donantes es muy útil teniendo en cuenta que en el 2017 fallecieron (en todo el país) casi 800 personas en lista de espera para un transplante de órganos”, detalló Uchiumi.

En lo que va del año, el CUCAI provincial organizó 11 operativos de donación, aunque todos los transplantes de realizan fuera de Río Negro. “En el caso de las corneas y riñones tienen prioridad los pacientes de la Provincia, después si no hay ningún rionegrino compatible va a la regional que la compartimos con Neuquén; después va al área de las demás provincias patagónicas y sino a la lista general”, explicó el titular del CUCAI rionegrino.

 

Andrés por tres

 

Andres Lucanera era policía y vivía en el barrio Lavalle de la ciudad de Viedma. El 29 de mayo de 2011 un joven le disparó en la cabeza, a menos de un metro de distancia, con una pistola calibre 22. El caso fue conmocionante. Con el asesinato del joven policía se llenaron varias páginas de los diarios locales

La parte de la historia que poco se contó, fue cómo Andrés se convirtió en donante multiorgánico.

“EL 29 de mayo ingresó al Hospital con muerte cerebral, por varias horas lo mantuvieron conectado con el corazón latiendo” (batiente), relató a este medio su hermana Liliana.

Asesinato de Andrés: del dolor a la esperanza

“Cuando esa noche el médico se nos acercó y nos dijo que era irreversible, no lo dudamos. Jamás habíamos hablado del tema con él, pero sabíamos que había algo de mi hermano que se podía salvar y que podía ayudar”. A Andres se le ablacionaron el corazón, las córneas y el hígado. 

Pero a pesar de que la familia del joven “no lo dudó”, Liliana trata de pararse en el lugar de aquellos que se manifiestan en contra de la donación. “Hay que estar ahí. Es muy difícil. Nosotros jamás nos habíamos planteado esto, pero cuando llega el momento creo que el corazón de uno es el que decide”, confió.

Ante el dolor por la pérdida, la forma dramática en la que murió su hermano, la injusticia, el miedo, Liliana renococe en la donación “un consuelo. No es como uno lo desea, pero alivia un poco”. 

“Es muy difícil, pero si hay una parte de esa persona que puede ayudar, que no lo duden. Detrás de una familia que está sufriendo hay otras que también lo hacen y vos los podes ayudar”, concluyó.

Para manifestar la intención de ser donante sin esperar la entrada en vigencia de la ley Justina, se debe ingresar a la web: https://www.argentina.gob.ar/salud/incucai