Macri habilita a las Fuerzas Armadas para la seguridad interior

El Gobierno de la alianza Cambiemos dispondrá el uso de esos uniformados para la “lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”. Cambia así el paradigma de Fuerzas Armadas democráticas que se le intentó imprimir en los últimos años.

23/07/2018
Nacional

 

En una medida grave y que ya genera críticas, el presidente Mauricio Macri encabezó un acto en Campo de Mayo, desde donde anunció la puesta en marcha de la reforma del Sistema de Defensa Nacional, en el que las Fuerzas Armadas cumplirán un nuevo rol, haciendo énfasis en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

“Es importante que puedan colaborar con las seguridad interior”, anunció el primer mandatario, habilitando que los militares puedan intervenir en tareas de seguridad interior contra el narcotráfico y el terrorismo, algo que hasta ahora es ilegal.

El jefe de Estado señaló que los militares actuarán como “apoyo logístico en la zona de fronteras”, así como ante “eventos de carácter estratégico”.

Las Fuerzas Armadas tendrán también como misión la “custodia y protección de los objetivos estratégicos”, señaló Macri durante un acto que encabezó en Campo de Mayo junto al ministro de Defensa, Oscar Aguad, y los jefes militares.

“Tenemos un sistema de defensa desactualizado producto de años de desinversión”, señaló Macri, quien indicó que la actual política de defensa coloca a los militares a trabajar ante “amenazas antiguas”.

El jefe de Estado apeló en su discurso a remarcar que la nueva doctrina abarca a las Fuerzas Armadas del “siglo XXI”, intentando evitar toda asociación del nuevo plan con el rol del Ejército durante la última dictadura cívico militar.

Se espera que el Gobierno modifique en los próximos días el decreto 727/2006, reglamentario de la ley de defensa nacional, que desde la gestión de Néstor Kirchner solo permite el empleo de las Fuerzas Armadas ante agresiones de origen externo “cuando estas sean perpetradas por otros Estados”.

El periodista Martín Granovsky, cuestionó la decisión en el diario Página/12. Escribió que "el anuncio del Presidente sobre los cambios en la función de las FF.AA. disuelve la barrera entre la seguridad interior y la defensa nacional. Si la sociedad no detiene a Mauricio Macri, es una decisión que cambiará la vida de la Argentina para siempre. Y arruinará, inclusive, la vida de los propios militares".

"Macri -planteó Granovsky- abrió las compuertas que llevan hacia México. En 2006 el presidente Felipe Calderón sumó a los militares a la lucha contra el narcotráfico. Los muertos por la guerra entre los narcos y la guerra militar antinarco, a los que se añaden los asesinatos por otros crímenes, llegaron a 234 mil entre 2006 y 2017 (...). La participación militar produjo más muertes pero no solucionó el problema del narco".

El artículo de Página/12 indica que "en términos biológicos es cierto que los actuales militares argentinos no tienen responsabilidad alguna en los crímenes de la dictadura. Un general de 55 años tenía 13 años en 1976. Pero la historia trasciende la biología. A la Argentina le fue mal cuando militares estadounidenses y franceses impartieron la Doctrina de la Seguridad Nacional según la que, en síntesis, el enemigo estaba adentro y había que combatirlo con el mismo método que los colonialistas franceses aplicaron contra los insurgentes de Argelia: la tortura como fuente de inteligencia y el asesinato como método de solución fina"l.

Y concluye: "La democracia argentina, con el acuerdo de radicales y peronistas en materia de seguridad interior y defensa nacional, construyó una nueva legalidad. No es que los militares considerados individualmente sean adictos a la represión interna. Las instituciones se basaron en esa doctrina y en esa práctica y el resultado fueron miles de muertos y desaparecidos. Por la derrota militar en la aventura de Malvinas, el peso de los organismos de derechos humanos y el avance de la conciencia democrática, los argentinos tuvieron la Conadep, el Nunca Más, el Juicio a las Juntas, los juicios de la verdad y el proceso de Memoria, Verdad y Justicia. También quisieron, supieron y pudieron separar a las Fuerzas Armadas de funciones internas y de funciones externas no castrenses. Como sociedad, evitaron la recaída. Para pensarlo en términos de adicción, lo que empezó como una reducción de daños terminó con un cambio profundo.Ahora Macri abre otra vez el camino del desastre. Un camino que estaba sabiamente cerrado. Y sin motivos ni argumentos reales, nos lleva a la guerra. Como Calderón, que liquidó a su propio partido conservador, el PAN, Macri está emprendiendo la senda de un suicida. El riesgo es que, como se trata de un Presidente, el suicidio puede ser colectivo".