Rechazo a la caída de asignaciones familiares

El vocegobernador Pesatti dijo que para Macri, "el sur sobra". El Diputado Nacional Martín Doñate habló de un “golpe de nocaut” para los patagónicos. García Larraburu se sumó a los repudios. Hasta desde la UCR rionegrina criticaron la medida.

27/07/2018
Río Negro

Martín Doñate

El Decreto 702/18 del gobierno nacional de la alianza Cambiemos que significará, desde septiembre, la pérdida del beneficio por “zona desfavorable” para la Patagonia, ya es duramente criticado.

Hasta ahora, el monto general de las asignaciones familiares era de 1.578 pesos para los trabajadores en relación de dependencia con salarios más bajos y ascendía a entre 3.155 y 3.407 pesos para los registrados en la zona Austral, así como también en los departamentos de Catamarca, Jujuy y Salta.

El diputado nacional Martín Doñate salió a repudiar la media del ANSES que afecta las asignaciones familiares que, en la Patagonia y algunas provincias del norte, perderán el beneficio por zona, lo que implica un recorte de la mitad del aporte.

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“Alerté hace unos días sobre el plan siniestro y sistemático de Mauricio Macri contra la Patagonia. Hoy limita el cobro a asignaciones familiares y elimina beneficios por zona Austral. Es un golpe de nocaut para quienes hoy ya no pueden afrontar el pago de sus servicios básicos”, escribió en su cuenta de Twitter el diputado del PJ-FpV.

Doñate agregó que “empezaron por los trabajadores activos y hoy vuelven a estafarlos. Les bajan la asignación familiar cuando habían jurado no tocarla. La Patagonia y Río Negro caen en la más mísera discriminación y abandono por parte de Mauricio Macri y Alberto Weretilneck”.

Por su parte, ni bien se conoció la novedad y también vía Twitter, la Senador Magdalena Odara desafió a Cambiemos a que “repita que el ajuste no va a impactar en la Patagonia”, desafió.

En tanto, el titular de la UCR de Río Negro. Darío Berardi, expresó desde el Alto Valle que "frente a una medida inconsulta, seguramente fruto de una desatención, es que decimos que debe revisarse con urgencia el decreto 702 relacionado a los beneficios que reciben los patagónicos”.

Darío Berardi

En esta línea, el líder del partido aliado al PRO en Cambiemos, afirmó que "no podemos volver a un debate del pasado, de porteños legislando para el los territorios, esos lugares desconocidos, ajenos, alejados".

"El radicalismo rionegrino, orgulloso hijo de esta Provincia, hoy atravesada por las típicas condiciones de nuestro riguroso invierno, se anticipa a reclamar por lo que finalmente podría convertirse no solo en un error garrafal, sino en un triste, nuevo y fatal desencuentro, y por esto requerimos a nuestra diputada nacional Lorena Matzen que se expida en este sentido de modo perentorio”, dijo Berardi finalmente.

Muy duro en sus apreciaciones fue el vicegobernador Pedro Pesatti, quien a través de las redes sociales compartió un texto en el que afirma que para Macri, "el sur sobra".

El texto, titulado "Las sobras", es el siguiente:

"El recorte sobre las asignaciones que componen los ingresos de los sectores más pobres de nuestra comunidad y de los trabajadores que viven en el sur, donde las condiciones para una vida digna no se pueden desprender del contexto climático y geográfico, signado por distancias inconmensurables, confirma, una vez más, la concepción de un gobierno que no conoce el país real.

Pedro Pesatti

Es un gobierno que piensa la Argentina desde el prisma de los exportadores de materias primas y de la mirada histórica de los sectores que dominaron el desenvolvimiento de la Argentina.

Para esta concepción macrista, el sur sobra.

El norte también sobra.

Son espacios, incluso, que comienzan a asociar deliberante con el concepto de barbarie, y ello explica la construcción de un enemigo en la Patagonia para justificar, a partir de la exageración, el uso de las Fuerzas Armadas en tareas que le están vedadas por la ley y la experiencia histórica.

En el sur no hay barbarie. Hay necesidades y necesidades que el plan de ajuste profundizará.

En el sur no hay terroristas.

En el sur hay hombres y mujeres que recuerdan el corrimiento de alambres para achicarles los campos a sus abuelos, para quitarles las áreas mas productivas.

Recuerdan la impunidad de los mercachifles que mediante argucias y engaño de todo tipo le sacaban una cosecha de lana a sus padres por algunas míseras bolsas de harina bichada.

En la memoria del sur se incubó la protesta de hoy.

En las víctimas de la barbarie de quienes presumían ser los civilizados.

Hoy en el sur hay tristeza.

Más recortes.

Los ingresos de un trabajador han perdido ya más de un treinta por ciento de poder de compra como consecuencia de la devaluación y el aumento de tarifas. En algunos sectores el recorte casi llega al cincuenta por ciento. Y parece que el Plan Tijeras, auspiciado por el Fondo, no cesa.

Nuevamente, en el sur, como antes, se corren los alambres para achicarles a las mujeres y a los hombres del sur las posibilidades de desarrollar en la Patagonia una vida digna.

Hoy nos enteramos de nuevos ajustes. Posiblemente continúen, porque para ello llegó este gobierno a la casa Rosada: para poner la economía al servicio del gran capital, del que no tiene patria ni bandera, y destruir el sistema laboral argentino.

Para reducir al trabajador a un mero instrumento del más bajo costo posible".

En tanto, la Senadora Silvina García Larraburu emitió un comunicado en el que afirmó que "sostener que el adicional por zona no tiene criterio, como fuera expresado por miembros del gabinete oficialista, no solo es completamente falso sino que desconoce el mayor costo de vida, las distancias y las inclemencias climáticas que afectan a varias provincias de nuestro país, en especial a las patagónicas”.

 

“Se argumenta que la eliminación de los extras a las zonas diferenciales es para 'ordenar el sistema y darle sustentabilidad'", dijo, y se preguntó: "¿a qué se refieren con ordenar el sistema? Los derechos adquiridos por los habitantes de las zonas afectadas, son una política de Estado sustentada en la igualdad ante la ley de nuestra Constitución Nacional, y que además procura el sostenimiento y la supervivencia en las regiones más vapuleadas por las desavenencias económicas de los últimos tiempos”.

García Larraburu planteó finalmente que “estamos ante un nuevo ajuste en el gasto social, mecanismo constante que afecta a los más vulnerables en este sistema perverso donde la ecuación económica nunca cierra, pero ahorca”.