Civilización o barbarie, el dilema de Pesatti

El vicegobernador volvió a pronunciarse en contra de las políticas de ajuste de Macri, el recorte a las asignaciones familiares y el nuevo rol de las FFAA. Defendió el derecho a la tierra de los pueblos originarios y aseguró que el gobierno construye un enemigo interno. “En el Sur no hay terroristas”, aseguró, “En el Sur hay tristeza”.

29/07/2018
Río Negro

Vice gobernador, Pedro Pesatti

Con un texto difundido a través de su cuenta en las redes sociales, el vice gobernador Pedro Pesatti, tomó esta vez amplia distancia del discurso de Alberto Weretilneck quien, en las últimas horas volvió a adherir a las políticas de ajuste del Gobierno Nacional.

El gobernador insiste en la necesidad de “achicar el déficit” y “bajar el gasto”. También dijo al diario Río Negro que el “fanatismo (de Pesatti) por Cristina es mucho mayor que todo el resto”.

Los discursos cruzados, descontando la honestidad de ambos, son irreconciliables. Con ideas tan dispares resulta difícil creer que el partido de gobierno pueda tener un plan político sólido para la provincia.

Otros, en cambio, ven en esa oferta discursiva contradictoria una estrategia de campaña que permitiría a Juntos Somos Río Negro ampliar su base de simpatías electorales captando a sectores progresistas del peronismo. La ex presidenta Cristina Kirchner sigue siendo la dirigente nacional con mayor imagen positiva en la provincia, por lejos.

De ser cierta esta hipótesis, de todos modos el recurso es finito, y tiene un costo importante en términos de inestabilidad política.

A última hora del viernes, Pesatti publicó un texto que tituló “Las sobras”, y le subió un poco más el volumen a sus críticas constantes al gobierno de Mauricio Macri.

Movilizado por la decisión del Gobierno Nacional de recortar las asignaciones familiares en la Patagonia y algunas provincias del norte del país, el vice gobernador escribió: “Es un gobierno (Cambiemos) que piensa la Argentina desde el prisma de los exportadores de materias primas y de la mirada histórica de los sectores que dominaron el desenvolvimiento de la Argentina. Para esta concepción macrista, el sur sobra”.

Y aseguró que “El recorte sobre las asignaciones que componen los ingresos de los sectores más pobres de nuestra comunidad y de los trabajadores que viven en el sur, donde las condiciones para una vida digna no se pueden desprender del contexto climático y geográfico, signado por distancias inconmensurables, confirma, una vez más, la concepción de un gobierno que no conoce el país real”.

 

Más adelante en el texto, escrito tras dos semanas durante las cuales el conflicto por la tierra con los Mapuche regresó a los titulares,  Pesatti tomó posición a favor del reclamo de las comunidades y descartó la existencia de un grupo extremista entre los pueblos originarios; la fantasmagórica RAM, a la que el gobernador Weretilneck apela sin prueba alguna, para apoyar la doctrina de Seguridad Nacional de la ministra Patricia Bullrich.

Escribió el vice gobernador Pesatti que: “En el sur no hay terroristas”. Y en referencia al subtítulo de la novela “Facundo”, de Domingo Faustino Sarmiento, analizó que  “comienzan a asociar deliberantemente con el concepto de barbarie, y ello explica la construcción de un enemigo en la Patagonia para justificar, a partir de la exageración, el uso de las Fuerzas Armadas en tareas que les están vedadas por la ley y la experiencia histórica”.

“En el sur no hay barbarie”, subrayó, “Hay necesidades y necesidades que el plan de ajuste profundizará”.

En tono casi poético Pedro Pesatti expresó que “En el sur hay hombres y mujeres que recuerdan el corrimiento de alambres para achicarles los campos a sus abuelos, para quitarles las áreas más productivas. (Quienes) Recuerdan la impunidad de los mercachifles que mediante argucias y engaño de todo tipo le sacaban una cosecha de lana a sus padres por algunas míseras bolsas de harina bichada”.

Para el vice gobernador “En la memoria del sur se incubó la protesta de hoy. En las víctimas de la barbarie de quienes presumían ser los civilizados”.

 

“Nuevamente se corren los alambres”, dice luego el texto, acudiendo a la misma figura para ilustrar los efectos de los recortes a las asignaciones familiares por “zona desfavorable” que decretó esta semana el presidente Mauricio Macri.

“Los ingresos de un trabajador han perdido ya más de un treinta por ciento de poder de compra como consecuencia de la devaluación y el aumento de tarifas. En algunos sectores el recorte casi llega al cincuenta por ciento. Y parece que el Plan Tijeras, auspiciado por el Fondo, no cesa”, escribió Pesatti.

La distancia que impone el vice gobernador con la fuerza política que integra (cuestión que refrenda en cada oportunidad) ya no se explica por una presunta diversidad de ideas que conviven democráticamente dentro de Juntos Somos Río Negro. Está claro que si lo que expresa Pesatti se aplicara en realidad, la política provincial marcharía en sentido inverso.

“Hoy nos enteramos de nuevos ajustes. Posiblemente continúen, porque para ello llegó este gobierno a la casa Rosada: para poner la economía al servicio del gran capital, del que no tiene patria ni bandera, y destruir el sistema laboral argentino. Para reducir al trabajador a un mero instrumento del más bajo costo posible”, concluye anunciando el vice gobernador.