Elección de la "Reina Embajadora": un concurso costoso que atrasa

Los intentos por aggiornar el certamen de belleza no logran evitar la cosificación, la violencia simbólica y la reproducción de mandatos de género. Otros municipios ya eliminaron la competencia. En Bariloche, la monarquía continúa y cuesta 400 mil pesos por año.

05/08/2018
Bariloche

Coronación de la nueva Reina Embajadora (foto Municipalidad)

La visibilización de la problemática de la violencia de género, particularmente desde la masificación del movimiento “Ni Una Menos”, impulsó numerosas batallas culturales y cambios estructurales y simbólicos, tendientes a la erradicación de todo tipo de violencia contra las mujeres

En ese marco, los certámenes de belleza están en discusión. Municipios como Gualeguaychú o Mendoza ya los suspendieron, pese a ser una añeja y arraigada tradición, por considerar que cosifican a la mujer. La Legislatura de Córdoba, estudia un proyecto de Liliana Montero para eliminar estos concursos en toda la provincia, entendiendo que representan un acto de violencia simbólica contra las mujeres.

La marea avanza y los cambios son cercanos: Río Colorado por primera vez amplió la convocatoria a hombres y eligió el año pasado a Kevin Calfiñir; el Concejo de Fernández Oro prohibió al municipio fomentar certámenes de belleza; y Viedma quitó los límites de edad para inscribirse.

Nueva Reina Embajadora (foto Municipalidad)

En Bariloche, la elección de la Reina Nacional de la Nieve se realiza desde 1971 y tiene un fuerte arraigo social que parece disuadir a las autoridades de eliminar el certamen. Pero la evidencia de la violencia simbólica en los nuevos tiempos motivó algunos cambios: ahora son “reinas embajadoras” y tienen que presentar un proyecto comunitario. En esta última edición, por primera vez se postuló una joven trans, se amplió a 26 años la edad tope y se eliminó una vetusta exigencia: debían permanecer solteras y no quedar embarazadas para no perder la beca. 

A diferencia de la propuesta que analiza Córdoba, donde se propone merituar los logros académicos, deportivos y culturales, en Bariloche se sigue premiando la belleza, en base a modelos culturalmente impuestos, que también mandan la delicadeza y sumisión. 

Para inscribirse, las jóvenes deben enviar una fotografía de cuerpo entero, luego desfilan con distinta ropa y el Municipio les hace firmar un documento en el que se comprometen “a cuidar mi presencia, vocabulario, imagen, y comportamiento en toda intervención pública”, obligando a las ganadoras a utilizar la beca mensual para “disponer de un vestuario acorde a los eventos que asista”.

(foto Municipalidad)

La priorización de la estética se refleja incluso en el presupuesto asignado: en la última elección se destinaron 50 mil pesos en maquillaje, peinados y fotografías de las concursantes. En 2017, el certamen costó, en total, 400 mil pesos, contabilizando las becas para las dos ganadoras (10.535 pesos mensuales), la cena para reinas invitadas (25 mil pesos), pasajes (48 mil pesos) y viáticos (17 mil pesos).

Desde este sábado, Bariloche tiene una nueva “Reina Embajadora”. La violencia simbólica tal vez resulte aún imperceptible, pero en el actual contexto, el proceso de revisión con perspectiva de género es necesario para evitar la perpetuación de las relaciones patriarcales de poder, principalmente en acciones estatales.