# DE LOS DOS LADOS DEL MOSTRADOR

Funcionario de Gennuso abrió empresa de seguridad y le factura al Municipio

Sin llamar a concurso, la comuna ya le pagó más de 308 mil pesos por servicios en eventos que se realizaron incluso antes de que la firma existiera. La dirección de la empresa coincide con la casa del Subsecretario de Desarrollo Humano, Juan Pablo Ferrari. Otro caso de funcionarios de Gennuso que hacen negocios de los dos lados del mostrador.

07/08/2018
Bariloche

Juan Pablo Ferrari

El escaso apego de los funcionarios de la gestión del Intendente Gustavo Gennuso a distinguir los límites entre la función pública y los negocios privados, queda una vez más de manifiesto.

A las denuncias por las actividades supuestamente incompatibles de, por ejemplo, la Asesora Letrada Natacha Vázquez y el ex subsecretario de Medio Ambiente, Carlos Beros, se suma ahora un burdo ejemplo de cómo obtener beneficios privados de las arcas públicas: el subsecretario de Desarrollo Humano, Juan Pablo Ferrari, abrió una agencia de seguridad que ya le facturó al propio Municipio más de 308 mil pesos.

La empresa “Aguirre Natalia Alejandra” viene encargándose, desde hace un año, de la seguridad en eventos municipales. El primer servicio fue en la 47º Fiesta Nacional de la Nieve, en 2017. El Intendente Gennuso contrató sus servicios de forma directa, y le pagó, en total, 166.300 pesos. La normativa local permite las contrataciones directas hasta los 76.100 pesos, y a partir de allí, según el monto, debe convocarse a concursos de precios o licitaciones.

Pago del Municipio a la empresa de Ferrari

¿Cómo pudo, entonces, duplicar ese tope? El gobierno le fraccionó el servicio de un único evento: La primera factura fue por la seguridad en la globa (58.300 pesos), la segunda por el escenario mayor (42.000 pesos) y la última por servicio de seguridad en armado de Centro Cívico y Velódromo (66.000 pesos). No consta en las Resoluciones que se haya solicitado algún otro presupuesto.

Por ese motivo, es impensable que el propio jefe comunal no supiera que con fondos públicos le estaba pagando por servicios privados a uno de sus funcionarios.

 

Empresa ad hoc

 

La constancia de AFIP de la empresa “Aguirre Natalia Alejandra” arroja datos reveladores: el alta comercial fue el 1 de septiembre de 2017, un mes después de haber sido contratada por el Gobierno municipal por más de 166 mil pesos (de hecho, los facturó a partir de octubre). Y fue inscripta como Monotributista, categoría F, a nombre de Aguirre Natalia Alejandra, con domicilio en calle Don Bosco, del Barrio Lera.

Constancia de inscripción en la AFIP

La misma dirección figura en el legajo municipal del subsecretario de Desarrollo Humano, Juan Pablo Ferrari, pareja de Aguirre. La empresa de seguridad fue creada para cobrarle servicios al mismo Municipio, garantizándose -al formar parte del Gobierno- la inexistencia de concursos o pedidos de presupuestos a otras firmas del sector.

La correlatividad, apenas interrumpida, de las facturas abonadas por el Municipio, demuestra que la comuna es prácticamente su único cliente. Las facturas 02, 03, 04, 05, 07 y 09 fueron presentadas a la comuna.

La cuarta factura autorizada por el Intendente fue de 53.000 pesos. En este caso, fue por la seguridad, durante todo el mes de septiembre, de la vivienda que había sido usurpada en el barrio 181 Viviendas, donde funcionaba el Centro de Prevención de Adicciones. La Resolución 6862-I-2017 consigna que prestó el servicio con 4 personas.

¿Puede Gennuso desconocer que le paga a la empresa de su funcionario?

El mes siguiente -octubre de 2017-, la empresa de Ferrari fue contratada, también en forma directa, para otros dos eventos oficiales simultáneos: brindó seguridad en la globa de “Bariloche a la Carta”, entre el 13 y el 15 de octubre, por 72 mil pesos (que se adjudicaron sin otros presupuestos porque “la Secretaría de Hacienda no lo autorizó a tiempo”, según la Resolución 6617-I-2017); y para la Semana de la Juventud, entre el 12 y el 15, por 17.500 pesos. Este último servicio fue solicitado por el concejal oficialista, Gerardo Ávila y abonado por el Deliberante.

De acuerdo a los registros ante la AFIP, la empresa no tiene empleados, y no existen registros de contrataciones de personal temporal blanqueada.

Ferrari viene escalando en el gabinete de Gennuso. Hace sólo dos años fue incorporado, por horas cátedra, como instructor de actividades comunitarias en la Subsecretaría de Deportes, pero seis meses más tarde, ya como funcionario, era el responsable del Estacionamiento Medido y también coordinador de Terminal de Ómnibus. Desde el 19 de junio de este año, se desempeña como Subsecretario de Coordinación de Políticas Sociales, bajo la conducción de Alejandra Schneebeli.

Paralelamente, fue y es prestador del servicio de seguridad del mismo Gobierno que integra.

Ferrari responde al Legislador Leandro Lescano (en la foto junto a Gennuso y Weretilneck)

Ferrari se convirtió en los últimos años en un dirigente territorial en los barrios de Bariloche del legislador de Juntos Somos Río Negro Leandro Lescano.

El parlamentario es uno de los hombres de confianza de Gennuso, y fuentes del Ejecutivo municipal confiaron a En estos días que fue un acuerdo entre ambos el que permitió a Ferrari desembarcar en el gabinete.

Con reconocido trabajo en los barrios, el funcionario reporta tanto a Gennuso como a Lescano.

Y desarrolla además su trabajo privado como “seguridad”. De hecho es el delegado en la Zona Andina del Sindicato Único de Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina (SUTCAPRA).

Los antecedentes de funcionarios con intereses “de los dos lados del mostrador” chocaron una y otra vez con la mayoría oficialista en el Tribunal de Contralor, donde los vocales de Juntos Somos Bariloche, Carlos Damián Fuentes y Maia Thieck -quien reemplazó a la también oficialista Denise Casatti- salvaron sistemáticamente a los integrantes del Gabinete de Gennuso.