# DE LOS DOS LADOS DEL MOSTRADOR

Presidenta del Contralor comprobó “contratación fantasma” de Gennuso

Ya investiga las irregularidades en los pagos a la empresa de seguridad con sede en la casa del Subsecretario de Desarrollo Humano, reveladas por En estos días. Para Wallace, el Gobierno “incurrió en los peores vicios que puede tener un funcionario público”. Estudia denuncia penal.

07/08/2018
Bariloche

Julieta Wallace

“Tenemos acreditada la contratación por fuera de la norma, una contratación fantasma; el desdoblamiento y la coincidencia de domicilio”, informó la Presidenta del Tribunal de Contralor, Julieta Wallace, pocas horas después de la publicación de este medio.

Este lunes En estos días informó que el subsecretario de Desarrollo Humano, Juan Pablo Ferrari, había inscripto una agencia de seguridad y le había facturado al propio municipio más de 300 mil pesos.

Nota relacionadaFuncionario de Gennuso abrió empresa de seguridad y le factura al Municipio

Al respecto, Wallace señaló que pudo comprobar los vicios en los pagos realizados por la comuna a la firma “Aguirre Natalia Alejandra”: la dirección con la que se registró la empresa en la AFIP es idéntica a la que figura en el legajo del funcionario y se la contrató en forma directa aún antes de tener el alta, fraccionando las facturas para evitar un concurso de precios.

“Lo más grave es que se la contrató (a Aguirre Natalia Alejandra) para que preste el servicio de seguridad de la Fiesta de la Nieve, sin estar inscripta como proveedora del Estado ni registrada en AFIP”, priorizó la titular del Contralor, ratificando que el alta en la Administración General de Ingresos Públicos se dio el 1 de septiembre de 2017, un mes después de haber brindado el servicio.

“Fue una contratación de hecho, totalmente fuera de la ley, porque no se verificó si estaba en condiciones de contratar e, incluso, si tenía su personal en blanco o en negro”, cuestionó, definiendo que se trató de una “contratación directa encubierta, en tres partes”.

Como detalló En estos días, para evitar un concurso al que no hubiera podido presentarse la empresa (por no estar inscripta), el gobierno le fraccionó el servicio de un único evento: La primera factura fue por la seguridad en la globa (58.300 pesos), la segunda por el escenario mayor (42.000 pesos) y la última por servicio de seguridad en armado de Centro Cívico y Velódromo (66.000 pesos).

Wallace anticipó que impulsará formalmente una investigación del Tribunal de Contralor y analiza una posible denuncia penal “por el apartamiento de la normativa en el uso de los fondos públicos”. La empresa con dirección en el hogar de Ferrari, ya facturó más de 308 mil pesos al Municipio.

Sobre esta última irregularidad, y conociendo la connivencia de la mayoría oficialista en el Tribunal de Contralor que permitió salvar sistemáticamente a los funcionarios investigados, la Presidenta del órgano arriesgó que los vocales podrían utilizar la misma interpretación forzada de la norma que emplearon para exculpar a la Defensora del Pueblo, Beatriz Oñate.

En aquella oportunidad, los vocales Maia Thieck y Damián Fuentes (de Juntos Somos Bariloche), en oposición a la inspectora sumariante y la Presidenta, afirmaron que, como la contratada no estaba legalmente casada con el hermano de la Defensora (pese a ser la madre de los sobrinos de Oñate), “no hay infracción”, porque la norma “se refiere estrictamente a parientes consanguíneos o por afinidad hasta el segundo grado".

Seguridad en la Fiesta de la Nieve 2017

En este caso, podrían alegar similares argumentos, en función de que Ferrari y Aguirre conviven, pero no están casados. Sin embargo, la injerencia del Subsecretario de Desarrollo Humano en el negocio es evidente: es delegado zonal del Sindicato Único de Control de Admisión y Permanencia de la República Argentina, organismo que le agradeció públicamente “la gestión” después de la Fiesta de la Nieve, que luego facturó Aguirre.

Para Julieta Wallace, este caso demuestra “el fracaso de un proyecto político de gestión (por el de Gennuso), que partiendo de un partido vecinalista en el que la bandera era hacer las cosas en forma trasparente, se incurrió en los peores vicios que puede tener un funcionario público”.