Qué dijeron Pichetto, García Larraburu y Odarda

El Senador criticó a Macri, Cristina y la Iglesia; la barilochense insistió en que “las pobres no abortan”; y la referente del partido Río dijo que con la Ley se evitarían más de 40 muertes de mujeres por año.

09/08/2018
Nacional

Silvina García Larraburu

Los tres senadores rionegrinos tuvieron un alto protagonismo en la sesión de este miércoles y jueves que concluyó con el rechazo al proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

La pirueta de Silvina García Larraburu -que la llevó de anticipar su apoyo a votar en contra- y los argumentos utilizados para justificarla, no pasaron desapercibidos.

La Senadora rionegrina aseguró que el debate en torno al aborto no nació de la lucha de los colectivos feministas, sino del “duranbarbismo” que “con el cinismo que lo caracteriza, ha generado una fenomenal cortina de humo en un momento inadecuado”.

Cuestionó a Mauricio Macri al decir que “nuestro presidente, con su actitud, nunca será el estadista que inició un sendero de empoderamiento o de reconocimiento de derechos de las mujeres, porque en realidad su gobierno recorta los presupuestos fundamentales de la gestión en materia de derechos y subejecuta el presupuesto de salud en el tema que nos atañe”.

“Las estadísticas nos muestran que el problema hoy es el acceso a la Salud y la necesidad de remediar un sistema que no tiene: ecógrafos, bancos de sangre, gasas, medicamentos apropiados y en muchos casos ni médicos”, indicó.

En una de sus frases más polémicas, arriesgó que el proyecto proponía una “ley nórdica, en un país que se parece a Haití”.

E insistió en que “las mujeres pobres no abortan”.

Por su parte, Miguel Pichetto (votó a favor) se despachó con duras críticas a Macri, Cristina Fernández de Kirchner y la Iglesia.

 

Planteó que el debate "tiene que ver con la Argentina moderna o la Argentina del atraso", y dijo que "la iglesia y otros credos juegan con la inocencia de la gente".

Pichetto explicó que los derechos civiles son “normas que regulan relaciones humanas en el Estado. La religión no puede imponer al conjunto del país su visión sobre normas que son civiles dentro de un Estado laico".

"Hubo un obispo que llegó a sostener que el demonio andaba caminando por las calles de Buenos Aires", recordó en tono crítico.

"Rescato la decisión de Macri -dijo- de poner este debate en la sociedad, la demanda estaba en la calle. Pero los grandes cambios se producen cuando hay un fuerte decisionismo y más en un país de naturaleza presidencial como la Argentina. Entonces, la opinión del Presidente no puede ser abierta, debería haberse comprometido con todo en la decisión de que esta ley saliera. La Argentina hubiera sido un poquito más justa", señaló.

En tanto, a Cristina Fernández le espetó que “en los últimos años hemos votado por una importante ampliación de derechos. Este tema se nos pasó, debemos hacer una autocrítica. Es una pena que no hayamos abordado esto antes”.

“Si el Senado hoy no está a la altura de las demandas sociales, este tema en el futuro se va a tratar. Sino, creo en la Corte Suprema de la Nación. La Corte puede llegar a terminar de resolver lo que este Congreso no se atrevió. El 'no' está cantado, pero el futuro no les pertenece. Más temprano que tarde las mujeres van a tener la respuesta normativa que necesitan para salir de la brutalidad de la penalización”, finalizó.

En tanto, Magdalena Odarda (votó a favor) fue contundente al afirmar que “si nosotros hoy tomamos la decisión de aprobar la Ley, vamos a terminar con las muertes maternas”.

 

“Estamos en un Estado laico. ¿Que significa? Que se se separa el ámbito político y social de la iglesia. La frontera la marca la ley. En un Estado laico no se está en contra de la religión porque se garantiza la libertad de culto y su ejercicio”, agregó.

Recordó que "tres mil niñas menores de quince años son madres cada año en nuestro país. Ocho de cada diez no quisieron quedar embarazadas. La mayoría quedó embarazada por la violación de un familiar. Ellas tiene cuatro veces más riesgo de morir”.

Finalmente, pidió a los senadores y senadoras que “no nos arrepintamos de ser valientes. Hoy tenemos la gran oportunidad de habilitar la política de salud pública de mayor impacto para las mujeres más desfavorecidas".