“Que sean los católicos los que sostengan a la Iglesia”

El Padre Luis García, de Viedma, volvió a romper el molde. A su reconocida militancia por los derechos humanos sumó ahora su posición a favor de la separación de la Iglesia y el Estado.

14/08/2018
Viedma

Luis García

“Se viene otro gran debate. Personalmente estoy a favor de la separación de Iglesia y Estado”. No sorprende a la comunidad de Viedma, que el padre Luis García sea un adelantado para la institución a la que pertenece y llegue hasta desafiar sus propios dogmas. Fue uno de los principales impulsores del rechazo a la instalación de una central nuclear; acompaña cada año las marchas de los colectivos LGTIQB pidiendo el reconocimiento y la ampliación de derechos; trabaja hace años con pibes en situación de extrema vulnerabilidad; y ha hecho fuertes declaraciones a la prensa en contra de gobiernos de turno.

Y ahora se manifiesta a favor de la separación de la Iglesia católica del Estado Argentino, tal como lo están reclamando diversas organizaciones civiles, especialmente feministas. “Creo que no nos ha beneficiado en absoluto esta relación simbiótica (entre Iglesia y Estado) que tiene más de prejuicios que de realidades. La libertad puede hacer de nuestra Iglesia una institución mucho más transparente y cercana a la realidad que hoy vive nuestro pueblo”, dijo a través de su cuenta en Facebook.

Y agregó: “Pienso que este cambio implicaría un mayor compromiso por parte de la gran mayoría de los católicos, (...) creo que ha llegado el momento de sincerarnos. De poner las cartas sobre la mesa. Que los católicos sean los que mantengan el culto. Dejarnos de limosneos y comenzar a tomarnos en serio el sostenimiento de la obra evangelizadora de la Iglesia, con aportes que posibiliten el accionar de la misma”.

 

Pero en su diatriba, también defendió a la iglesia y su funcionamiento, para tratar de desterrar lo que él considera prejuicios: “Se habla que los curas cobran y eso no es cierto. Cada comunidad sostiene y debe sostener a sus sacerdotes. Los obispos reciben un monto mensual no nominal que la mayoría utilizan para el funcionamiento de los servicios centrales diocesanos. Es el mal llamado sueldo de los obispos”, indicó.

Pidió además que se deje de “usar las iglesias” y se las vea también como espacios “sujetos a servicio que hay que afrontar cada mes”.

Al concluir afirmó que “tenemos que ser lo suficientemente maduros y dejar la viveza de lado. No nos engañemos a nosotros mismos. Por eso personalmente estoy de acuerdo con esta campaña. Que sean los católicos los que sostengan la Iglesia Católica”.