“La gente que está gobernando ha sido parte de la Dictadura”

El ex Juez Federal Carlos Ronzanski dijo que el Gobierno Nacional “está llevando a cabo a simple vista un plan siniestro que tiene que ver con un diseño económico de transferencia de recursos”. Piensa que el Poder Judicial y los medios hegemónicos son parte de ese plan, que además “convalida la persecución de opositores y la impunidad de los asesinos”.

28/08/2018
Nacional
Martín Medero

Carlos Rozanski

Cuando Carlos Rozanski presidió el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata durante el desarrollo de los juicios por las violaciones a los derechos humanos, que en el denominado “Circuito Camps” culminaron con la condena a perpetua a Miguel Etchcolatz, vivió bajo amenaza. En 2016 la justicia abrió una investigación sobre un ex integrante de la organización paramilitar Concentración Nacional Universitaria (CNU), sospechado de haber adquirido armas de guerra para asesinarlo.

El proceso contra Etchecolatz (responsable de “La noche de los lápices”, entre otros crímenes aberrantes de lesa humanidad) y el cura Christian Von Wernich costó la desaparición de Jorge Julio López, testigo principal de la causa.

Son fuerzas que perviven en oscuros herederos. Y pocos son los que se atreven a conjurarlas (quienes tienen la convicción), porque inevitablemente serán perseguidos.

“La situación actual es muy complicada”, señala Rozanski, “no complicada para entenderla, sino para vivir, o para sobrevivir, en todo caso”.

En estos días: ¿Le parece que hay una suerte de clima de época que le permite hoy a Etchecolatz no solo acceder a la prisión domiciliaria (luego revocada), sino además pedir que se lo reincorpore a la policía bonaerense?; digo, más allá de que le sea denegado el pedido.

Carlos Rozanski: Sí, no cabe duda, fuera de que el resultado no sea el que este hombre busca. Pero lo grave es el espacio en el cual se produce. Es decir, que para que este tipo de absurdos se produzca -hablamos de una persona con condena firme a reclusión perpetua- es necesario un contexto político que se lo permita. Eso es lo preocupante, porque es el mismo contexto que permite la persecución de opositores, la demonización de opositores, como lo es la comunidad mapuche y la cantidad de presos políticos que hay en este momento en Argentina. Esto forma parte de la estrategia: demonizar sectores sociales, generalmente vulnerables, agregar a los opositores y encarcelarlos. No importa que no haya razones, no importa la falsedad de las acusaciones, porque prima la fuerza de los gobernantes de turno que vinieron a robarse todo el dinero posible, y para eso necesitan la represión, la persecución y la estigmatización.

(Fotografía Al Margen)

En Estos Días: Aunque no se mencione con frecuencia, uno tiene la sensación de que la revancha, o en todo caso, aquello que algunos sectores nunca les perdonarán a los Kirchner es su política de Derechos Humanos.

Carlos Rozanski: Ese es el leitmotiv de todo lo que está pasando; porque por un lado la gente que está gobernando es gente que ha sido parte de la dictadura. Aquellos que eran jóvenes en aquella época, hoy son mayores, pero tienen una identificación ideológica absoluta. De hecho lo que están haciendo es implementar un plan económico similar de transferencia de recursos. Por lo tanto no nos puede asombrar que tengan una visión de los Derechos Humanos que es absolutamente compatible con el plan que están llevando adelante. Si no tuvieran esa visión no estarían haciendo lo que están haciendo.

En Estos Días: Un Plan, como usted dice, que necesariamente implica represión; ¿cómo analiza en este contexto el papel que cumple el Poder Judicial?

Carlos Rozanski: El Poder Judicial está teniendo un rol fundamental, como casi siempre –para bien o para mal-, en este caso es para mal. Porque todo lo que se está llevando a cabo desde el Poder Ejecutivo, es un plan, un plan que ni siquiera es oculto, porque está a la vista y es siniestro, y que tiene que ver con un diseño económico de transferencia de recursos.

Este plan de saqueo genera graves consecuencias en los sectores más vulnerables, y para afrontar esas consecuencias perversas es imprescindible contar con un Poder Judicial –aunque no en su totalidad, porque sería imposible- que forme parte de ese plan. Esto es central y es lo más tremendo. No hay que confundirse: la Justicia Federal es funcional al Gobierno porque forma parte del proyecto. Si no fuese así, sería imposible el avance violento y antidemocrático que está teniendo el Gobierno en este momento.

A eso hay que agregarle una tercera pata, que son los medios hegemónicos sin los cuales tampoco se podría avanzar sobre los sectores más vulnerables. Esos medios, que también forman parte de este plan, hacen posible el saqueo al igual que lo hace la Justicia.

 

En Estos Días: Por eso, según usted lo describe, hay un aval directo del Poder Judicial hacia una política represiva; represión que también se vuelve sobre el propio Poder Judicial –usted mismo lo ha padecido-, sobre jueces y fiscales.

Carlos Rozanski: Todo eso va de la mano. Se persigue a los jueces, pero no a cualquier juez, sino a aquellos que luchan contra la falta de vigencia del Estado de Derecho. Por eso hablamos de Rubén Marigo, - a quien quisiera hacerle llegar todo mi apoyo- por ejemplo, y del juez Luis Arias (juzgado Contencioso administrativo 1 de La Plata), a quien acaban de destituir. También el alejamiento forzado de la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, forma parte del plan perverso. Se persigue a aquellos jueces que representan un límite o un peligro para la impunidad de esta gente. A su vez, esto también va de la mano con ese otro sector judicial que apaña y convalida las muertes por la espalda de Rafael Nahuel (22), la desaparición forzada, seguida de muerte de Santiago Maldonado(28) o de Facundo Ferreira (12),  el niño asesinado con un disparo en la nuca en Tucumán, luego del discurso presidencial felicitando a Luis Chocobar por matar a Pablo Kukoc  (18)); es decir, hay una política oficial de felicitar a asesinos, y al mismo tiempo de enviar el mensaje a la sociedad, a las fuerzas de seguridad y al Poder Judicial, de que es válido asesinar por la espalda. Entonces, el mensaje perverso que se da desde el Poder Ejecutivo, cuando es convalidado por un Poder Judicial, que admite la persecución por un lado y la impunidad de los asesinos por otro, completa el cuadro. En ese marco va la persecución de aquellos jueces que puedan significar una traba para el autoritarismo vigente.

Durante la exposición en favor de la Ley de despenalización del aborto: “Quienes se oponen a la legalización del aborto, falsean datos. No vengan a este recinto a mentir"

En Estos Días: ¿Y qué piensa usted que ocurrirá en el futuro con aquellos jueces y fiscales que hoy validan esta falta de Estado de Derecho?

Carlos Rozanski: Bueno, como yo lo veo, en el futuro, con un cambio de Gobierno y de signo político -que va a haber, y espero personalmente que lo haya-, esto va a depender de una decisión política sobre qué hacer con el Poder Judicial. Esto es una cuestión que no es menor, porque si esa decisión política no es la correcta, es decir, si no se toman las medidas como para llevar adelante una renovación profunda, lo mismo que padecemos hoy vamos a volver a padecerlo más adelante.

Si no hay un Poder Judicial lo suficientemente decente va a ser posible que ocurra el mismo tipo de fraude; vale decir, tanto inicialmente como ha sucedido en 2015, 2017 (refiere a los aportantes apócrifos a las campañas de Cambiemos), que ahora están tapando con esa mentira de los cuadernos. Una ficción que les resulta sumamente útil, porque incluso han detenido gente en función de ese absurdo jurídico como lo son unas fotocopias. Pero quiero decir, eso va a volver a ocurrir siempre si no hay un recambio lo suficientemente profundo en el Poder Judicial. Creo que va a ser uno de los desafíos más importantes que va a tener el nuevo gobierno.

Junto al ex ministro de la Corte, Eugenio Zaffaroni

En Estos Días: Ya que lo menciona, ¿cómo piensa que terminará este tema de los cuadernos?

Carlos Rozanski: Es relativo. Desde el punto de vista de un proceso, es berreta, teniendo en cuenta esa ficción sobre la que está construido, y que yo le decía. Inventan causas penales motivadas en documentos que son fotocopias, papeles que no tienen ni han tenido ningún peso jurídico en toda la historia judicial argentina, pero que sin embargo hoy sí han tenido peso suficiente para encarcelar personas. Esto lleva a pensar en que, al no estar vigente la Constitución Nacional, por lo menos en lo que significa para las garantías más importantes para el debido proceso, pone en suspenso el cómo puede terminar todo esto. En teoría no podría terminar en ninguna condena aquello que se origina de esta manera inmoral, ilegal y espuria en unas fotocopias inventadas.

Sin embargo, formando parte de este plan económico perverso del Gobierno, el Poder Judicial convalida esas fotocopias –cuestión imposible en un sistema jurídico de Derecho- y entonces también es posible que el día de mañana terminen condenando a cualquiera, porque la realidad para el derecho actual argentino no tiene importancia. No tiene importancia que sea fotocopias, no tiene importancia que el juez esté haciendo barbaridades jurídicas, no tiene importancia que hagan allanamientos como los que le han hecho a la ex presidenta, porque lo único que importa es el poder y la fuerza que están motivando al Poder Ejecutivo y a partir del Poder Ejecutivo al Poder Judicial y a los medios que los acompañan.

Alejandra Gils Carbó, Estela Carlotto y Carlos Rozanski

En Estos Días: ¿Qué posibilidades le ve de impulsar un cambio a una organización como Justicia Legítima?

Carlos Rozanski: Yo no integro Justicia Legítima aunque  comparto el contenido ideológico en su totalidad. Le veo pocas posibilidades. La única posibilidad de cambio en el Poder Judicial tiene que estar acompañada de medidas políticas que esta gestión nunca va a tomar porque, por el contrario, las medidas que toman son afines a este plan que tienen y que es perverso. Por lo tanto con esta gestión (Cambiemos) es imposible esperar un cambio en ese sentido. En la próxima gestión, sí. Yo soy un esperanzado, siempre y cuando se tomen decisiones políticas que afronten la totalidad de lo que está pasando con el Poder Judicial. Esto no se resuelve con el cambio de algunos jueces. Esto se resuelve con un aumento del número de jueces de la Corte Suprema de Justicia; con un cambio en el sistema de designación que garantice que quien va a tener ese tipo de responsabilidad, que tiene que ver con la vida, con la libertad y con el patrimonio de los ciudadanos, sea gente que probadamente hayan tenido en su vida una actividad  vinculada a la defensa de los Derechos Humanos; pero comprobada, no en teoría. Si no la tuvieran no deberían ser ni jueces ni fiscales de la Nación. Un cambio de sistema que permita designar a jueces decentes y honestos y echar a los malos jueces y fiscales para tener una justicia transparente y sobre todo creíble, que no permita que ese tipo de funcionarios avale –como está sucediendo hoy- el encarcelamiento de opositores.