Los puntos oscuros de una operación

La semana política en Bariloche estuvo signada por el supuesto interés del Juez Federal Claudio Bonadío en obtener información relacionada con el manejo de fondos de la anterior gestión municipal. Pero la falta de claridad rodea el caso, y el Presidente del Concejo Municipal, Diego Benítez, quedó enredado en una operación político-mediática con más preguntas que certezas.

07/09/2018
Bariloche

Diego Benítez

Un mail enviado desde un teléfono celular; una llamada telefónica sin testigos; una lista de supuestas irregularidades armadas a medida de las necesidades políticas de la actual gestión municipal; y una serie de medios de comunicación dispuestos a repetir la versión oficial sin hacer preguntas ni investigar.

El combo resultante es la instalación en la agenda política-mediática de Bariloche de una indemostrable preocupación del Juez Federal Claudio Bonadío por el armado de una suerte de mega causa en la que se mezclan el manejo de fondos federales para la construcción de viviendas del plan Techo Digno; la edificación de un gimnasio en el oeste de la ciudad; obras del plan nacional PROMEBA; la adjudicación directa del servicio de transporte urbano de pasajeros a la empresa Autobuses Santa Fe; y hasta el análisis del proceso de destitución del ex Intendente Omar Goye, en 2013.

Es decir, un salpicón de temas para ensuciar a la ex Intendenta María Eugenia Martini por esas supuestas irregularidades concatenadas y confluyentes. Una cantinela del estilo “se robaron un PBI” o “quiero flan”, que algunos en Bariloche repiten acríticamente.

La función de punta de lanza de la operación la cumplió el  presidente del Concejo Municipal, Diego Benítez, quien el pasado miércoles, refiriendo una requisitoria del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal  11, a cargo del juez Claudio Bonadio, dio a conocer que existió un pedido información sobre diversas causas que atañen a anteriores gestiones municipales.

Claudio Bonadío

A pesar de que el pedido abarcaba una multiplicidad de temas sobre los cuales  se apelaba institucionalmente al Concejo –siempre en base a los dichos de Benítez-, este medio no pudo dar el miércoles con un concejal que hubiese tenido el privilegio de ver alguna constancia oficial escrita de la abrumadora requisitoria.

Benítez informó que había planteado el tema durante una reunión de la comisión Legislativa.

Tampoco la prensa que velozmente se abocó a divulgar la especie pudo acceder a alguna documentación. Hasta última hora del miércoles los periodistas (pocos), insistieron con ver el esquivo mail que el presidente del Concejo dijo haber recibido pidiéndole que se comunique telefónicamente con el Juzgado.

“Mail” recibido por Benítez

El breve texto de la misiva electrónica recién fue divulgado este jueves. Y, bajo el “Asunto: Goye”, dice lo siguiente:

“Buenos días, mi nombre es Luis Sarasola, pro secretario del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n 11, a cargo del Dr. Claudio Bonadio, y necesito ponerme en contacto urgente con uds.
Por favor, llamar al tel del tribunal, nros.
011-4032-71XX
Muchas gracias.
Enviado desde mi iPhone”.

El mail informal que al parecer  Benítez recibió del juzgado, fue remitido desde un teléfono celular Iphone, y no desde una computadora oficial del tribunal.

 

La Biblia y el calefón

 

La documentación que se supone fue solicitada a Benítez por la secretaría número 22 del despacho de Bonadio incluía temas varios, relativos a la destitución del ex intendente Omar Goye en 2013; el traspaso del servicio de transporte público de pasajeros a la empresa Autobuses Santa Fe; los planes Promeba; los fondos del programa Techo Digno -unos 75 millones de pesos que se asegura fueron desviados de su destino específico- y el frustrado gimnasio a construir con fondos provinciales en el kilómetro 13.

 

Sobre la reiterada enumeración no hubo (o no se quiso que hubiera) nota periodística alguna que señalara que ninguna de las mencionadas causas se encuentra en trámite en el Juzgado Federal de Claudio Bonadio. Cuestión que debió marcar más tarde el concejal del Frente para la Victoria (FpV), Ramón Chiocconi.

Tratándose de información pública además, toda la documentación mencionada está disponible en la página web institucional del Concejo.

Según Benítez, desde el juzgado pidieron también una copia de la Carta Orgánica Municipal, algo que se encuentra con una simple consulta en internet. Curiosa forma de proceder: solicitudes sin membrete y oficiosas conversaciones telefónicas sin testigos, para uno de los juzgados Federales más poderosos del país.

Según consultas realizadas por En estos días en el mencionado juzgado, no existe expediente alguno vinculado con la frustrada construcción del gimnasio, ni con el destino de recursos del Promeba, ni el desembarco de Autobuses Santa Fe en la ciudad, y mucho menos sobre cómo se dio el proceso de destitución de Goye.

El nulo rigor profesional con el que fue tratada la “noticia” puso a los medios de comunicación en el mismo plano que un grupo de chat o una red social. Algo bien propio de los tiempos que corren. Lejos quedó aquello del doble chequeo de la información. Bastó que Benítez informara sobre el sensible tema para que se llenaran páginas y minutos radiales y televisivos con la cuestión. Todo matizado, durante 24 horas, con palabras como “corrupción”, “millones”, “desvío de fondos”, entre otras.

Nota del diario Río Negro

En este punto, el propio diario Río Negro que hace menos de un mes informaba que la causa por presunto desvío de fondos del plan de viviendas Techo Digno ya no estaba en manos del juez Bonadio y que el expediente había sido remitido a la Procuración General de la provincia, tituló el miércoles: “El juez Bonadio pidió información por contratos en Bariloche”. La nota no explica porqué el magistrado, que ya no tienen relación con la causa, haría este pedido.

Durante una entretenida entrevista realizada por el Canal 6 (del grupo Clarín), el concejal Benítez llamó al episodio “requerimiento judicial” (recordemos: en parte vía mail sin membrete, y en parte por teléfono, algo que haría reír a cualquier estudiante de Derecho), y enumeró la información supuestamente solicitada por el Juzgado, con la asistencia del periodista que a tiempo le ayudó a completar el listado de “irregularidades”.

Durante la entrevista, coincidieron en entusiasmarse por “el impacto político que esto pudiera llegar a tener con causas judiciales posteriores”.

En el caso de esa nota, el título fue “Bonadío investiga a Martini y pide información al Concejo Municipal”; propio de alguien que quiere que el mensaje llegue a destino.

La operación mediática había comenzado unos días antes, con una inenteligible nota publicada por el diario El Cordillerano, bajo el título “Las irregularidades de la Gestión Martini pueden costarle millones a Bariloche”.

Nota del diario El Cordillerano

El primer párrafo rezaba: “La intendencia de María Eugenia Martini puede haber tenido cosas (SIC) que merecieron ser destacadas en su momento, pero cuando se llega (SIC) a las denuncias que investiga la justicia, y a las decisiones de los distintos estamentos por los que esos expedientes fueron pasando (ahora están en manos de la Justicia Federal) las potencialmente onerosas irregularidades saltan a simple vista (SIC)”.

Luego, el artículo realiza un menjunje con los cuadernos Gloria, la “pesada herencia” que “condicionó” los primeros pasos de la gestión de Gustavo Gennuso, y concluye que “de algo parecen estar seguros muchos de los ‘actores’ (SIC) de esta historia cordillerana: ‘A Bariloche no le van a salir baratas algunas de estas decisiones’”.

La nota pasó desapercibida, incluso para el micro clima político de la ciudad. Por ese motivo fue necesario que entre en juego el Presidente del Concejo, Diego Benítez, funcionario de mayor importancia institucional luego del propio jefe comunal Gustavo Gennuso. Una apuesta demasiado fuerte para un caso rodeado de puntos oscuros.