¿Y si el boleto llega a 35 pesos?

Nación ratificó la quita de los subsidios al transporte. Ni la Provincia ni el Municipio de Bariloche pueden asumir ese compromiso. Los pasajeros deberán pagar la política de Macri y abonar un boleto mínimo que podría llegar a los 35 pesos. El economista Alfredo Zaiat dijo que “a las Provincias las han convertido en depositarias del ajuste”.

09/09/2018
Bariloche

 

Cada vez más cerca y más profundos, los alcances de la crisis a la que llevó a la Argentina el Gobierno de la alianza Cambiemos ya impacta en la cotidianidad de los vecinos.

En el caso de Bariloche, la decisión de eliminar los subsidios al transporte urbano de pasajeros podría disparar el precio del boleto mínimo de colectivos a unos 35 pesos, según el cálculo de especialistas.

Actualmente, el boleto arranca en los 19 pesos, pero como oportunamente adelantó En estos días, la empresa Mi Bus pretende un aumento para llevarlo hasta 24,80. Sin embargo, ese cálculo fue realizado antes del anuncio del Gobierno de Mauricio Macri de eliminación del subsidio a los combustibles para el transporte urbano de pasajeros. Tal situación conllevaría una situación crítica para los pasajeros, ya que el mínimo pasaría a costar 35 pesos o más.

Ante el anuncio -ratificado la semana pasada por el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a los titulares de las carteras de Economía de las Provincias-, desde Río Negro ya se advirtió que sería imposible una compensación de las alicaídas arcas Provinciales. Se trata de unos 400 millones de pesos que deben destinarse para la compensación en varias ciudades, entre ellas Bariloche.

 

Aún más difícil sería pensar que el Municipio que conduce Gustavo Gennuso pueda ir en auxilio de los pasajeros del transporte urbano de pasajeros, debido a la fragilidad de la situación financiera de la comuna.

Así, el peso recaería sobre los vecinos de la ciudad.

Llegará ahora el momento en el que los dirigentes y funcionarios de Juntos Somos Río Negro y Juntos Somos Bariloche, sostenedores discursivos y políticos del Gobierno de Macri, se rasguen las vestiduras y sobreactúen su indignación. Pero será tarde.

 

Pobres Provincias

 

“A las provincias las han convertido en depositarias del ajuste”. En esos términos analizó la política económica del Gobierno nacional el economista y periodista del Página/12, Alfredo Zaiat.

En dialogo con FM La Cien 99.1 de Río Turbio, Zaiat reflexionó sobre los alcances de la crisis económica hacia las provincias.

Alfredo Zaiat

“Hay varios impactos juntos. Lo primero es que se está viviendo un fuerte shock inflacionario en los aumentos de los alimentos de la canasta básica, por consiguiente hay una caída del poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones. El saldo es un deterioro en la calidad de vida y una mayor inestabilidad sociolaboral”, indicó Zaiat.

“A las provincias las han convertido en depositarias del peso del ajuste, hay que ver si los gobernadores  se ponen más firme para defender sus presupuestos. Pero ya les sacaron por DNU el fondo sojero y quieren transferirles subsidios al transporte entre otros medidas que no hacen más que generar tensión en los presupuestos provinciales”, agregó el Economista, autor de los libros Economía a contramano y Amenazados.

“El desempleo está aumentando y lo va a seguir haciendo. Los números ya no tienen importancia, se van a perder puestos de trabajo y es eso implica una mayor angustia social, una situación desesperante para muchas familias y sin medidas compensadoras. A veces las economías padecen shock externos o internos negativo por políticas propias y después se trata de buscar alguna medida paliativa para compensar el ajuste. Pero acá no hay nada de eso. Se demoran las paritarias, se achican los presupuestos de obras públicas y la lista es larga. No hay medidas paliativa ante el fenomenal ajuste”, aseveró Zaiat, según repasó la agencia Cadena del Sur.

Por último, el economista cuestionó la injerencia del FMI. “Tener el FMI administrando y orientando la política económica junto con un Gobierno debilitado y subordinado a los intereses de del sector financiero internacional, es difícil encontrar un espacio para pensar que la vida cotidiana de la población  va a mejorar”, concluyó.