Vivir con miedo

Vecinas del Barrio 2 de Abril denunciaron nuevamente episodios de violencia. Dijeron que el lugar “es tierra de nadie”, y que hay “una banda armada” que las tiene bajo amenaza.  “Se apropiaron del barrio, disparan contra las casas y la policía no hace nada”, afirmaron.

09/09/2018
Bariloche

 

Las mujeres denunciaron públicamente que el barrio está en poder de un hombre de unos 45 años  al cual temen identificar. Aseguraron que “maneja un grupo de 6 chicos, casi todos menores” que se movilizan en un auto blanco, exhiben armas de fuego e intimidan a los vecinos a plena luz del día. “La policía los conoce bien, pero no hace nada, porque tienen un arreglo”, dijeron.

“El problema empezó en octubre del año pasado cuando él baleó a cuatro pibes del barrio. Lo detuvieron, pero lo volvieron a largar”.

Al parecer esta persona “empezó manipulando a los chicos con el tema del fútbol. Él tenía un equipo y los llevaba a jugar, pero también les daba drogas y armas. Cuando los chicos se dieron cuenta de lo que hacía, muchos se abrieron, y eso es lo que él no les perdona; por eso ahora los persigue y amenaza a las familias”.

Relataron que como consecuencia de este hostigamiento algunos vecinos ya se fueron del barrio, y que otros viven amedrentados y con miedo.

Son en su mayoría madres solas, con hijos menores, que sufren ataques reiterados a sus viviendas – en muchas pueden verse los vidrios rotos y lo que parecen ser impactos de bala en los postigos y las paredes- a cualquier hora del día.

 

“Nos amenazan en la parada del colectivo o cuando vamos a hacer compras, y no les importa si estamos con los niños chiquitos. Pero lo que más rabia da es que la policía no actúa. Ha habido hasta cuatro casas que fueron baleadas o apedreadas por noche y la policía no hace nada, a pesar de que tienen las denuncias, porque están de acuerdo con ellos”.

No es la primera vez que estos hechos de violencia cobran repercusión pública a través de los medios de prensa, siempre con las mismas características: las viviendas violentadas, los mismos atacantes y la misma policía.

El medio digital Bariloche Opina publicó el 16 de agosto la siguiente información:

“…Hechos violentos ocurridos durante la madrugada en el barrio 2 de Abril. Un hombre y un adolescente resultaron heridos".

"El hecho se produjo en las primeras horas de la madrugada en la zona de Crucero General Belgrano y Giraudio, donde un hombre resulto con heridas por arma blanca y un adolescente recibió un piedrazo que lo dejó inconsciente".

"Según informó el comisario Luis Hawrilak, desde el fin de semana pasado que se vienen sucediendo hechos de violencia entre dos grupos familiares antagónicos, incluso ´ya hubo varias denuncias penales´”.

Las versiones oficiales coinciden punto por punto con lo que cuentan las vecinas:

“…´disturbios con roturas de vidrios, amenazas de muerte, violencia física entre personas, e incluso se produjeron algunos disparos de arma de fuego”, según le dijo al periodista el titular de la comisaría 42.

“…´se habían acercado un domicilio violentando y amenazando a sus moradores´”, consignó ese medio, los dichos del comisario Luis Hawrilak.

Para la misma época el diario El Cordillerano tomó nota de los allanamientos efectuados por la policía para dar con las armas: “Las tareas estuvieron a cargo de la dependencia policial que tiene jurisdicción en esa zona, con el acompañamiento de la fuerza especial COER”, dice el cronista, y completa “arrojaron resultados negativos”.

“Preocupación por la extrema violencia que se vive en el barrio 2 de Abril”, tituló el portal ANB, “denuncian que diariamente sufren las apedreadas y disparos en sus viviendas”.

La noticia reiterada, reconocida y confirmada por boca de la autoridad policial, exime  a las mujeres de tener que dar prueba de sus denuncias.

 

 

“La policía lo quiere hacer pasar como un enfrentamiento entre dos bandas”, explicó una de ellas, “pero una vez, que nos vinieron a buscar como a las 10,30 de la noche, supuestamente para mediar, nosotras le dijimos al comisario que acá no hay dos bandas, hay una sola, que es la que anda con este personaje”.

Contaron también que además de a la policía, han acudido al fiscal Martín Losada, a  la Defensoría del Pueblo, a  Desarrollo Social del municipio y a la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), y han presentado pruebas, pero sin obtener respuesta.

 

 

 

“El otro fin de semana andaban todos estos con el auto blanco. Paraban en las casas, tocaban bocina, y cuando una salía directamente te disparaban. Eso fue un viernes, como a las 11 de la mañana. Nosotras hicimos la denuncia, llamamos a todos lados, hasta que el fiscal dio la orden de capturar el auto. Como a la una los agarraron. Los detuvieron, les sacaron las armas, pero al otro día ya estaban todos sueltos, con más armas, y otra vez amenazando a los vecinos”.

La denuncia apunta también a la comisaría 42, a la cual las vecinas acuden “pero no nos dan pelota; ni siquiera vienen. Y si vienen, miran todo el despelote, los dejan que se maten entre ellos, y después recién intervienen”.

Quienes pudieron elegir emigraron del barrio, “pero este tipo los tiene amenazados de muerte, y cuando los chicos vienen a ver a sus familias o a sus amigos los aprietan, los hostigan o directamente les disparan como ya hicieron más de una vez. No sabemos qué espera la policía. Van a terminar matándonos un chico”.

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