Viveza criolla

La convocatoria a la Audiencia Pública para llevar el boleto mínimo del colectivo a 24,80 despertó suspicacias. Será un día laborable a las 8 de la mañana, lo cual desalienta la participación vecinal. Si al aumento que pide Mi Bus se suma la quita del subsidio nacional, la tarifa podría llegar a 35 pesos.

18/09/2018
Bariloche

 

El llamado del Ejecutivo Municipal a tratar el aumento del transporte el 3 de octubre, miércoles, a las 8 de mañana, generó malestar entre las organizaciones vecinales que ya en varias oportunidades cuestionaron por “abusivo” el incremento tarifario.

En febrero de este año, cuando se debatió el último aumento concedido por Gennuso a la empresa Mi Bus,  la convocatoria a Audiencia Pública fue para un viernes a las 16, y resultó la más concurrida de los últimos años.  Hubo 11 expositores que en forma unánime rechazaron técnicamente el incremento.

Aun con la contundencia de los argumentos, que lograron demostrar las cuantiosas ganancias de la empresa -que ostenta ahora el récord de tener uno de los pasajes más caros de la Argentina- el Ejecutivo, sin más, concedió el pedido y llevó el boleto a 19 pesos.

Este año, bajo suspicacia de desalentar u obstaculizar la concurrencia, el tratamiento del nuevo pedido de incremento del boleto se confirmó en la sala de Prensa en el Centro Cívico para una fecha y horario que dificultará la presencia de quienes tienen obligaciones laborales..

Desde la Multisectorial por el Transporte Público, señalaron las complicaciones que esto provoca a los vecinos interesados en acudir a la Audiencia, un instituto de democracia participativa consagrado en la Carta Orgánica Municipal.

En esta oportunidad, tal como anticipó En Estos Días, la empresa Amancay –que presta el servicio por contrato directo bajo la marca “Mi Bus”- exige una tarifa mínima de 24,80 pesos.

Ver además: "El nuevo aumento del boleto sería un delirio"

 

La convocatoria se efectúa además antes de que se produzca la anunciada caída de los subsidios al transporte, que inevitablemente producirá un salto en el valor del pasaje. Si fuese al revés, un pedido de aumento autorizado a la empresa recogería un mayor rechazo social y el consecuente costo político.

Con esta estrategia el intendente buscará derivar la responsabilidad del tarifazo en el Gobierno Nacional.

La empresa, pese a ser nueva en el sector, empleó las ya conocidas tácticas de presión que la ciudad –y principalmente los usuarios- padeció con las anteriores prestatarias, 3 de Mayo y Codao.

En concreto, Mi Bus presentó dos notas  (el 27 de julio y el 7 de septiembre) al Ejecutivo Municipal requiriendo el aumento de tarifa. Luego de la primera, sin respuesta,  puso en marcha otros mecanismos: acortó recorridos y modificó frecuencias sin aviso en algunas de sus líneas, y comenzó a agitar el fantasma de futuros conflictos laborales tras la decisión de pago desdoblado de salarios al personal.

El Estado, una vez más aparece como rehén de una empresa monopólica con capacidad para paralizar el transporte público en la ciudad.

 

 

La firma argumentó un “aumento indiscriminado de combustible, lubricantes, mano de obra, aumento en seguros y Pólizas, desequilibrando económicamente a la empresa e impidiendo un normal funcionamiento del servicio, mantenimiento de unidades y pagos de haberes”.

Cuando el intendente Gustavo Gennuso inició su gestión, el valor del boleto era de 8 pesos. Desde entonces autorizó aumentos que suman el 137% en menos de tres años, llevando el costo del transporte hasta los 19 pesos, en vigencia desde el 9 de abril pasado.

Los porcentajes superan a la inflación registrada para el período, y en mucho la recomposición salarial de cualquier trabajador, usuario habitual del sistema público de transporte.

Este nuevo golpe al bolsillo no será sin embargo el último, ya que resta aún conocer el impacto que tendrá la eliminación del subsidio nacional al transporte, a partir del año próximo.

Los análisis técnicos preliminares estiman que ante la imposibilidad anunciada desde los gobiernos municipal y provincial para absorber el monto del subsidio, la tarifa podría superar los 35 pesos.

Ver además: ¿Y si el boleto llega a 35 pesos?

 

El desaliento a la participación ciudadana no se circunscribe a las Audiencias Públicas. La organización Multisectorial por el Transporte Público de Bariloche denunció que sistemáticamente se les niega el acceso a información pública que justifique los incrementos. En tanto la mayoría oficialista en el Concejo Municipal se opone a la incorporación de una representación de usuarios en la comisión que debe controlar que Mi Bus cumpla con el contrato.